“La calle no fue una pérdida de tiempo, todo lo contrario, me dio un lugar como artista; prefiero que mi pasado sea haber surgido de la calle, donde a veces todavía canto. Siento que tiene magia”, dice la cantante y compositora Denisse Romano durante la entrevista con Clarín
Denisse Romano desarrolló una verdadera carrera como artista callejera. “Fueron diez años y vivía de eso. Mi carrera empezó cuando pisé la primera baldosa, en la calle, y hace sólo tres meses lancé mi primer disco”, agregó.
Sin embargo, no todo fue calle, de esas esquinas saltó a telonear a No Te Va Gustar, en el Movistar; Eruca Sativa, en el Auditorio del Oeste; a Manuel Carrasco, en el Gran Rex y cantó con Ciro y Los Persas, en el Opera .
Denisse Romano presentará su primer álbum, Locura por el cemento, el sábado 11 de abril, en Humboldt.
-¿Cómo decidiste ir a cantar a la calle?
-Estaba muy deprimida, me sentía en un pozo depresivo, todo muy oscuro; estaba estudiando diseño de indumentaria y sentía mucha presión de mi familia para que hiciera una carrera de ese tipo. Todos sabían que lo que me interesaba era la música; a los 17 años gané un concurso de canto que era para armar una banda, con un jurado en el que estaban Fabiana Cantilo y Emmanuel Horvilleur, entre otros. Fuimos cinco los ganadores, firmamos un contrato con un sello, pero hubo una interna entre el sello y la producción del concurso y quedó en la nada. Yo sentía que había empezado a hacer algo con la música y que el estudio iba en contra de mi propio camino.
“Tengo que salir de este asunto", me decía, y con 22 años me fui a cantar a la calle y confirmé que no estaba equivocada. Me paré en una esquina y la gente se empezó a juntar. En seguida me vio Bebe Contepomi y me empezaron a hacer notas. Fue medio como una trampa, también porque estuve demasiado tiempo tocando en la calle, pero ganaba bien y eso me hacía seguir. Vivía de eso, pero también me sacó del sistema. No tenía ningún respaldo.
Denisse Romano, con las veredas porteñas de fondo. "Mi carrera empezó cuando pisé la primera baldosa", asegura. Foto: Fernando de la Orden
-¿Cómo trabajabas, con horarios, ibas cuando querías?
-Dependía del día. Un lindo día, tocaba de 14 a 16, paraba y me tomaba un café y después de 18 a 20. Dos sets de una hora y media, más o menos.
De la calle a los escenarios
-Desde la calle también pudiste acceder a presentarte como telonera de algunos artistas.
-La primera vez fue en el Gran Rex, con el cantante español Manuel Carrasco. Subía bastante material a las redes de lo que hacía en la calle, le gustó y me convocó, esto fue en febrero de 2020 y después llegó la cuarentena. Cuando pasó me anoté en un concurso de compositores con otras 4000 bandas y lo gané con Volar despierto y Donde están las noches. En el jurado estaban Leo García y Nito Mestre, si no recuerdo mal. Al mes me llamó Ciro, de Los Persas, y toqué con él en el Ópera. No hice de telonera sino que hicimos juntos Amor de perros y me dejó cantar sola Volar despierto; después volví a la calle. Era 2022.
Toqué también con Los Tipitos, en Mar del Plata, y también teloneé a Eruca Sativa, en el Auditorio Oeste, y luego tuve la posibilidad de abrir dos conciertos en el Movistar de No Te Va Gustar, sola con la guitarra. Bien "cancionera".
A mí me sorprendía que no me llamasen de un sello. Gané un concurso de compositoras, canté en el Opera con Ciro y nada. Bueno, tampoco llevé material a un sello; siempre me sentí en las afueras del circuito discográfico. Estaba muy sola y al tocar en la calle no me juntaba con músicos.
Denisse Romano y su guitarra. En su época callejera, solía hacer dos sets de una hora y media cada uno. Foto: Fernando de la Orden
-¿Cuál es tu sensación de pasar de una esquina a un estadio?
-Hay diferencias, pero la adrenalina de tocar en una esquina es igual o peor que tocar en un estadio. Pararte ahí y recibir la crudeza de la gente, aunque también elogios; te llega de todo, tipo "¿Vos quién sos? ¡No molestes!". De todos modos, la pasé bien. “Penduleé” siempre. Creo que mi carrera empezó cuando pisé la primera baldosa, en la calle.
Topless contra el autotune
-Hiciste una protesta en la calle en topless contra la industria discográfica ¿Cuál era el origen de esta protesta?
-Sí, no pensé inicialmente hacerla en topless pero mi pareja de ese momento, que es actor, me lo sugirió para llamar la atención. Me hice una bikini de cinta scotch y se armó un quilombo bárbaro. Fue un momento en el que tenía miedo de que dejasen de lado al rock y a los músicos; nadie salía a decir algo.
Denisse Romano, en su protesta contra el autune.
-¿Por qué creíste eso?
-Por el autotune (una herramienta musical que corrige la afinación de las voces y de los instrumentos) y todo eso; recuerdo que era la época que el urbano pegaba muy fuerte y es como la IA, no sabemos cómo termina eso. Ahora es otra cosa, el autotune es una herramienta y por suerte hoy es algo positivo.
En un momento dado te fuiste a Madrid
Me fui a Madrid, en 2023, siete meses a juntar plata para grabar el disco. Está prohibido tocar en la calle, así que tocaba a la 1 de la mañana o aparecía y me ponía a tocar hasta que me sacaban, en el medio me llama Gabriel Sarlo, que hoy es el CEO de Riña (una productora de artistas), y me dice que me había escuchado y que me dejaba el estudio para grabar lo que quisiera. Un estudio que suena muy bien. Ahí grabé Salí de mi cuerpo (que se viralizó en redes) y Disimulando lo obvio, que me los traje y los puse en mi disco.
-¿Y qué pasó qué volviste?
-No me hallaba; no veía el rock; no encontraba la expresión que quería; me estaba yendo muy a lo urbano electrónico. Me iba bien, junté 10.000 euros, a cada rato iba al banco a cambiar monedas por billetes y me volví con esa plata con la que pude alquilar y me encerré a grabar el disco sin necesidad de salir a cantar a la calle. Viaje a Madrid porque me llamaron para una audición de La Voz, pero no quiero estar en esos concursos; no quiero salir por ese tipo de lugares, yo compongo mi música; hace poco me llamaron de un concurso de acá, en el Canal 13 y lo rechacé.
Denisse Romano y su declaración de principios. El desnudo fue una sugerencia de un ex, para llamar la atención. Y lo logró.
-Los sellos no te buscaron, ¿pero por qué no fuiste a golpear la puerta de alguno? ¿Te sentías insegura?
-Miedo, miedo a que me cajoneen; escuché cantidad de historias de este tipo. Artistas que firman y no pasa nada y terminás de rehén. No quiero ser rehén de nadie. Tuve miedo. Aunque sí, quizás tendría que haber llevado mis maquetas a algún sello, pero no lo hice. Mi disco es independiente, porque además no quiero dejar en manos de nadie lo artístico. De todos modos, creo que está todo armado para que entre en un sello. Ya tengo el material para mi segundo disco.
Un cerebro en dos partes
Denisse Romano creció escuchando a Los Beatles y a Spinetta gracias a su padre. Comenzó a tocar la guitarra a los ocho años y a componer, a los 14. “Ya hacía mis grabaciones, a esa edad. Aunque hice danza jazz bastante tiempo, lo mío es la música, siempre lo supe”, contó la cantante que admite que su semilla es la canción, aunque una parte de su cerebro “la masculina” se inclina por el rock, mientras que la parte “femenina” por el pop.
-¿Cómo elegiste las canciones para Locura por el cemento?
-Mi música es un retrato de lo que pasó durante los diez años tocando en la calle, en lo personal, en lo artístico, en lo emocional y habla del estado mental que me generó. Hay baladas, hay una canción rock, un rap y hasta me animé a poner un drill, que es mega urbano (un subgénero del hip hop). El disco habla de lo que vi en la calle.
Vi a la humanidad desde un lugar diferente. Tengo un apego especial con los cirujas, los borrachos, los chicos de la calle. Tenía mucha conexión con ellos. Tocar en la calle me despertó. En Florida y Perón miraba a la gente y veía que funciona como dormida; van y vienen apurados, con un café en la mano y todo el tiempo sentía que estaban dormidos, funcionando en automático.
El disco reúne canciones de diferentes momentos. En un momento, me peleé con el rock. Muy estructurado y cerrado y por eso incorporé varias cosas que no son rock puro. El disco es una mezcla de canciones que no son rock en sentido estricto. Comencé a rapear y a escribir no tan sencillo. Sentía mucha indiferencia de parte del rock, no me daban pelota, salvo Ciro, Manuel Carrasco, No te Va a Gustar y Coldplay.
En su momento, Denisse Romano se fue a cantar a Madrid. Ahorró 10.000 euros, que los invirtió en grabar su disco. Foto: Fernando de la Orden /
-¿Coldplay...?
-Quería telonear a Coldplay y no tenía nada detrás, ni manager, ni sello. Yo sentía que tenía que estar (canté mucho tiempo Coldplay en la calle). Entonces me fui a cantar a Puerto Madero y al quinto día que la banda estaba acá me ve la manager de gira (o algo así), me filma y le cuento que quería estar en River; se lleva mis datos y al rato aparece Chris Martin cuando justo estaba cantando Fix You y se queda escuchando. Me invitaron a River, dos entradas en el VIP, pero lo que terminó pasando es que en la película de Coldplay, que cierra con el tema Fix You, yo aparezco cantando la coda en la calle, que había filmado la productora.
Luego de tocar en Humboldt (Humboldt 1358, CABA), los panes de Denisse Romano son participar de algún festival y seguir trabajando en la difusión de su primer disco. Inquieta, de todos modos, no se relaja y por las suyas mandó un mensaje por Instagram al productor de la cantante británica Raye, a quien admira, y hubo una rápida respuesta pidiéndole algunas maquetas de su música.
-Diez años cantando en la calle ¿cuál es tu balance?
-La calle no fue una pérdida de tiempo, todo lo contrario, me dio un lugar y prefiero que mi pasado sea haber surgido de la calle, adonde todavía a veces canto. Siento que tiene magia.
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