Bogotá amaneció con el cielo cubierto por nubes de todos los tonos posibles de gris. El sol intenta asomar por momentos y detrás de los cerros se adivina por unos instantes un cielo turquesa. Bajo el clima incierto habitual en esta ciudad, los colombianos retoman este lunes su ritmo cotidiano, en el día después de una elección que mostró una Colombia partida en dos y que hace prever una transición turbulenta entre el gobierno de Gustavo Petro y el futuro Ejecutivo de Abelardo De la Espriella.
Luego de una noche de festejos y también protestas en algunos barrios de Bogotá y otras ciudades, tras el ajustadísimo triunfo del populista de derecha De la Espriella sobre el oficialista socialdemócrata Iván Cepeda, se abre ahora una nueva etapa para el país.
Video
La celebración de Abelardo de la Espriella, tras ganar el balotaje en Colombia ante Iván Cepeda
Mientras el oficialismo denuncia irregularidades en el conteo de votos y pide la verificación de más 33.000 mesas de votación, el libertario Abelardo De la Espriella ya se muestra como presidente electo y promete comenzar a construir la “Patria milagro” que llevó como lema durante los últimos meses.
Con el 99,99% de las mesas informadas en el conteo preliminar de la Registraduría Nacional, la entidad que organiza los comicios, De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, obtuvo 12.959.542 votos (49,66%), y Cepeda, del Pacto Histórico, cosechó 12.708.712 sufragios (48,70%).
Un seguidor de Abelardo de la Espriella celebra en Barranquilla, el domingo. Foto: EFE
La diferencia, de apenas 250.830 votos (0,96 puntos porcentuales), en un país de 53 millones de habitantes, es muy inferior a la que vaticinaban las encuestas y menos de la mitad de los 673.138 votos con los que el libertario ganó en la primera vuelta del 31 de mayo, cuando se impuso con el 43,78% contra 70,98% del senador Cepeda.
Se abre ahora un camino brumoso hacia una presidencia que marca un giro radical respecto del actual Ejecutivo –el primero de izquierda en este país- y también con los anteriores gobiernos conservadores que se han alternado en el poder en el último siglo en Colombia.
El abogado y empresario de 47 años que se presenta como el “Tigre” que vendrá a barrer con la vieja política y traer “orden” al país –en la seguridad, en las finanzas públicas, en los valores de la familia tradicional- prometió en la noche del domingo gobernar “para todos los colombianos”.
Nuevo discurso
Después de una campaña agresiva, divisiva y polémica, frente a una multitud de seguidores en Barranquilla, en la costa norte del país, De la Espriella mostró un giro en su discurso y bajó el tono de confrontación.
"Empieza una nueva era, un cambio de orden, la patria milagro", dijo en su primer discurso tras el conteo oficial de los datos, y cuando mandatarios de toda la región y el presidente de Estados Unidos Donald Trump ya le habían enviado mensajes de felicitación.
“Aquí está su tigre, está su presidente”, se presentó De la Espriella, con la camiseta de la selección de fútbol colombiana y rodeado por su esposa Ana Lucía Pineda y sus cuatro hijos –todos vestidos igual- detrás de una cabina de cristal antibalas, como se mostró en muchos de sus actos de campaña.
Mientras el presidente Petro enviaba una catarata de mensajes en X planteando dudas sobre la transparencia del proceso electoral, y poco después de que Cepeda se presentara en su comando de campaña para decir que acepta el conteo preliminar pero no lo reconoce como definitivo –el escrutinio final se conocerá esta semana, pero no se esperan cambios significativos- De la Espriella trató de generar confianza en una población totalmente dividida.
Seguidores de Iván Cepeda protestaron el domingo a la noche frente ala Universidad Nacional de Colombia, en el centro de Bogotá. Foto: Reuters
Aseguró que termina “el enfrentamiento” y comienza el “servicio a la patria” y que “ha cesado la horrible noche”, en relación al gobierno actual.
"A quienes han sembrado violencia, terror, narcotráfico y corrupción durante todos estos años, su tiempo se acabó", advirtió.
"Preparen sus maletas"
El líder de derecha, admirador de Trump y de Javier Milei, aprovechó para enviar un mensaje a Petro y a Cepeda: “Respeten la voluntad del pueblo colombiano. Al desconocer el resultado de las urnas no están desafiando al tigre, están desafiando a millones de colombianos”, aseguró.
“Absténganse de desatar un incendio social”, pidió el futuro presidente. “Preparen sus maletas para ejercer la oposición”.
Este lunes por la mañana, Cepeda convocó a una rueda de prensa en la sede de su partido, el Pacto Histórico, en el barrio de Teusaquillo, en Bogotá. Desde allí, en su habitual todo pausado, sereno, el filósofo y político de 63 años le respondió a De la Espriella: "No nos amenace".
"Nosotros somos un movimiento político muy numeroso, somos la mitad de este país en términos políticos, tenemos una larga historia de resistencia", dijo el delfín político de Petro, luego de reiterar que espera elr resultado del escrutinio final, pues el preconteo "no es definitivo ni vinculante".
"Estamos muy curtidos, hemos derrotado a políticos autoritarios", recordó Cepeda. Y, en un mensaje al "candidato De la Espriella", remarcó: "No nos asustan ni sus rugidos ni sus alaridos. En nosotros va a encontrar uan oposición abierta al diálogo".
Soldados patrullan uno de los centros de votación donde se revisan los votos, tras las denuncias del presidente Gustavo Petro, en Bogotá, este lunes. Foto: REUTERS
Luego de que muchos analistas, políticos y ciudadanos de a pie expresaran temores sobre el rumbo que podría tomar un gobierno de De la Espriella, que presentó propuestas polémicas en relación especialmente a la seguridad, aclaró: “Juro defender la Constitución con extrema coherencia para evitar que la destruyan, juro defenderla de aquellos que pretenden cambiarla por la tiranía”, y aseguró que no habrá persecuciones a sus oponentes políticos.
El mandatario electo resaltó que no será delito pensar distinto y que representará la unión. También aseguró que no habrá espacio para la corrupción. “Colombia vuelve a ser una democracia”, dijo. “Soy formado en las leyes respetuoso de la independencia de las cortes, del Congreso”, remarcó.
El propio De la Espriella deslizó en su campaña que podría gobernar por decreto si no logra apoyos para implementar algunas de las medidas más drásticas que propone en la lucha contra el crimen y el narcotráfico, cuando el país atraviesa la peor ola de violencia en la última década.
Contrapesos
Pero su estrecha ventaja le quita margen para sus propuestas más radicales. Enfrentará una oposición fuerte en el Congreso y en las calles y, según han señalado varios analistas a Clarín aquí, no le resultará fácil emprender el drástico ajuste que propone frente a una crisis fiscal cada vez más profunda ni tampoco avanzar en propuestas como fumigar los cultivos de coca o bombardear lanchas de supuestos narcotraficantes, como ha propuesto en campaña.
Su victoria fue recibida con protestas en ciudades como Bogotá y Cali donde grupos de manifestantes quemaron banderas de Estados Unidos e instalaron barricadas. El país amaneció este lunes sin incidentes y con su ritmo habitual, pero el descontento de la mitad de la población que no votó por De la Espriella seguramente aflorará en las próximas semanas.
Ahora se abren grandes interrogantes sobre cómo será realmente un gobierno de De la Espriella. Más que un programa detallado –las explicaciones de política pública las delegó en su compañero de fórmula José Manuel Restrepo- la campaña del “Tigre” usó el lenguaje de amenaza existencial: se presentó como el salvador de la patria contra el comunismo; el defensor de la libertad y del orden frente al caos y el narcoterrorismo; el representante de los valores de la familia tradicional.
Mientras Petro y su entorno esperan el escrutinio definitivo, el futuro presidente deberá empezar a marcar una hoja de ruta clara.
Todavia no hay comentarios aprobados.