Rojo, azul y blanco, barras y estrellas en banderas, remeras, gorros y sombreros de cowboys. Y mucha transpiración para sortear los controles de seguridad y estar cerca de los escenarios más importantes este día. En medio de una dramática ola de calor que llevó la sensación térmica a más de 40 grados en buena parte de los Estados Unidos, millones de estadounidenses salieron este sábado a las calles para festejar el 250 aniversario de la independencia, en una serie de celebraciones en todo el país que incluyó ferias, vuelos militares, desfiles de barcos, discursos e imponentes fuegos artificiales con epicentro en Washington. El llamado “mayor espectáculo de pirotecnia en la historia del mundo" (según se jactó el presidente Donald Trump) contaba con 850.000 explosiones y luces en 40 minutos.

Pero la fiesta tan tradicional para los ciudadanos se complicó anoche en Washington con una evacuación de miles de personas que esperaban el discurso de Trump al aire libre porque hubo una amenaza de tormenta con rayos. La multitud fue obligada a refugiarse en edificios gubernamentales cercanos. Y todo se demoró.

Trump buscó tomar protagonismo y convertir las ceremonias en el virtual lanzamiento de la campaña para las elecciones legislativas de noviembre, donde los republicanos corren el riesgo de perder el control del Congreso, en un país polarizado y un ambiente crispado por el controvertido mandato del presidente.

De hecho, desde temprano hubo tensión en el centro de Washington. Cientos de miembros uniformados del Frente Patriota, un grupo supremacista blanco, marcharon hacia el Capitolio con los rostros cubiertos por máscaras blancas y algunos con escudos de combate. Los hombres tocaban tambores y portaban banderas confederadas mientras cantaban: "¡Recuperemos América!". Mientras tanto, grupos liberales anti-Trump denunciaban la aspiración del presidente de convertirse en rey.

El escenario preparado para el discurso de Donald Trump, en el Monte Rushmore, en South Dakota. Foto: BLOOMBERG

Golpeado en las encuestas, el jefe de la Casa Blanca quiso aprovechar la masividad de estos eventos para retomar la iniciativa y apuntar contra la oposición demócrata a la que calificó de “comunista”.

Las celebraciones arrancaron el viernes a la noche, justo al filo del 4 de julio en Dakota del Sur, y el presidente eligió un escenario imponente e icónico para colocar el sello de lo que sería su mensaje, en un país polarizado y crispado por el controvertido mandato del presidente.

Un escenario simbólico

Desde el monte Rushmore, donde están esculpidos los rostros de los ex presidentes George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln, Trump apuntó contra “los radicales y extremistas” internos, en referencia a la oposición demócrata y dijo que eran una amenaza para la identidad del país.

El sitio tiene toda la espectacularidad que a Trump le gusta para los solemnes discursos y además es un lugar donde él ya ha dicho que le gustaría estar inmortalizado, con su rostro en granito al lado de los próceres, aunque los expertos del monumento dicen que no hay más lugar. La Casa Blanca ratificó los deseos del magnate: "No habría mejor adición al icónico Monte Rushmore que el 45º y 47º presidente de Estados Unidos, Donald Trump", dijo la portavoz Taylor Rogers a The Washington Post.

Paracaidistas del ejército de EE.UU. en las celebraciones por el 250° aniversario de la Independencia, este sábado en Washington. Foto: EFE

Desde ese sitio monumental, Trump cargó: "A medida que nos acercamos a este magnífico aniversario, vemos nuestra identidad estadounidense bajo un renovado ataque", dijo el presidente y agregó que "ahora hay un resurgimiento" de "la amenaza del comunismo" en el país, en velada referencia a algunos candidatos del ala más progresista de ese partido que han ganado recientemente elecciones, como por ejemplo el alcalde de New York, Zohran Mamdani y otros candidatos estatales.

Ola de calor

Con Trump ya de regreso en Washington, la celebración de este sábado comenzó muy complicada para el presidente por la tremenda ola de calor que azota sobre todo el Este del país y que castiga con sensación de más de 40 grados y amenaza de tormentas con rayos.

Trump buscó alentar con un posteo en Truth Social: “A pesar del calor, que no es tan intenso como se pronosticaba, la multitud en D.C. es increíble! ¡El amor por nuestro país nunca ha sido tan fuerte!", escribió, y elogió a los pilotos de decenas de aviones que sobrevolaron constantemente la ciudad desde el mediodía.

La Guardia Nacional distribuyó agua mineral, en un día de calor agobiante en Washington. Foto: BLOOMBERG

Si bien se vieron multitudes en el Mall de la capital estadounidense –el espacio verde que se extiende desde el Capitolio al Lincoln Memorial- no fue la concurrencia que se esperaba para el cierre por la noche, con el discurso del presidente y los fuegos artificiales más espectaculares “de la historia del mundo”, según anunció el jefe de la Casa Blanca. Por la ola de calor y amenazas de tormentas con rayos, el desfile militar fue cancelado y muchos prefirieron quedarse en sus casas ante la posibilidad de desmayos o deshidratación, como sucedió en muchos casos. Además, las fuertes medidas de seguridad –vallas, detectores de metales— para acceder al lugar hacían tedioso el ingreso bajo el sol.

“Antes íbamos con mi familia al anochecer, hacíamos un picnic con los chicos y mirábamos los fuegos, era todo más fácil”, dijo a Clarín Sophie, de Fairfax, Virginia, que agrega que ahora entre el calor y los controles prefiere seguir todo desde su casa. “Además, tengo miedo de que pueda pasar algo”, añade.

Los festejos se extendieron por todo el país. En Filadelfia, las campanas empezaron a sonar al mediodía para marcar el momento en que el Congreso Continental votó a favor de la Declaración de Independencia, y recreadores vestidos de Minutemen marcharon por el césped del Independence Mall.

En Nueva York, una flotilla de goletas navegó por el río Hudson, con un barco que transportaba un ejemplar de The Boston Gazette del 22 de julio de 1776, que reimprimía el texto completo de la Declaración de Independencia. También desfilaron barcos emblemas de varios países del mundo, entre ellos la Fragata Libertad de Argentina que junto a decenas de embarcaciones insignia rodeó la estatua de la libertad en Manhattan. Estará por varios días en el Pier 90.

Mientras daba sus últimas puntadas a su discurso de esta noche, Trump también tuvo tiempo de responder veladamente al papa estadounidense León XIV, que este sábado pidió a EE.UU. que reciba y proteja a los inmigrantes. El jefe de la Casa Blanca advirtió a los líderes europeos: "Europa está aprendiendo que, cuando acoges a delincuentes del tercer mundo, te conviertes en un país del tercer mundo", escribió el presidente, profundizando el tono de su campaña.