El príncipe Harry, duque de Sussex e hijo del rey Carlos III, perdió su demanda por violación de privacidad contra el tabloide Daily Mail y su editorial, Associated Newspapers Ltd, que lo vigiló e interceptó su teléfono desde que tenía 11 años. El juicio estaba valorado en 50 millones de libras esterlinas (aproximadamente 63 millones de dólares). El juez consideró desestimadas todas las demandas.

El príncipe Harry figuraba entre los siete demandantes de alto perfil —incluidos Sir Elton John, Liz Hurley y la baronesa Lawrence— que decidieron emprender acciones legales contra Associated Newspapers por acusaciones de interceptación telefónica y obtención fraudulenta de historiales médicos privados. Su hermano, el príncipe William, arregló privadamente con el Daily Mail por un monto millonario, pero el palacio nunca lo admitió.

La demanda contra Associated Newspapers Ltd se centra en las acusaciones de que se recurrió al hackeo telefónico y a detectives privados para obtener información de manera ilícita sobre él cuando era adolescente y hasta su juventud.

Demanda desestimada

En el fallo emitido este martes por el Tribunal Superior, el juez Nicklin declaró que todas las demandas contra Associated Newspapers Ltd habían sido desestimadas.

Sir Elton John, uno de los demandantes. Foto: AP

"Los demandantes no lograron probar las acusaciones formuladas sobre la obtención ilícita de información (UIG, por sus siglas en inglés)", afirmó. Sin embargo, el juez señaló que los demandantes se habían basado a menudo en "inferencias", añadiendo que "la sospecha, aunque sea comprensible, no basta".

El tribunal rechazó el argumento de que, por el mero hecho de que la información fuera privada y la editorial no pudiera explicar cómo se había obtenido, el artículo en cuestión "debía haber sido elaborado a partir de información obtenida ilegalmente".

El grupo alegaba que los periodistas habían vulnerado su privacidad mediante métodos ilícitos, como la interceptación de teléfonos y la obtención fraudulenta de historiales médicos. No obstante, el juez indicó que los demandantes se habían apoyado frecuentemente en "inferencias", pero subrayó que "la sospecha, aunque sea comprensible, no basta".

El equipo legal del príncipe Harry contrató a hackers telefónicos condenados y a detectives privados mientras preparaban la batalla legal contra la editorial del Daily Mail. Graham Johnson, miembro del equipo de investigación jurídica de los demandantes, fue condenado en 2014 por hackeo telefónico. Christine Hart, detective privada, también colaboró con los demandantes. El caso se originó a raíz de que Gavin Burrows, otro detective privado, presuntamente admitiera haber realizado hackeos telefónicos en una confesión que luego desmintió.

Lo que dijo Harry

Harry llega a los tribunales de Londres. Foto: AP

El príncipe Harry prestó declaración ante el Tribunal Superior el 21 de enero. Fue el primer real en hacerlo en 130 años. Pasó algo menos de dos horas en el estrado de los testigos de la Sala 76, conteniendo las lágrimas, mientras explicaba al juez que los periodistas de la prensa sensacionalista habían convertido la vida de su esposa, Meghan, en "una auténtica pesadilla". Hasta ese momento, se había mostrado tranquilo y seguro de sí mismo, aparentemente decidido a no dejar pasar ni una sola afirmación sin réplica.

En su declaración testimonial de 23 páginas, describió cómo "la paranoia y la desconfianza se acumulan" y se convierten muy rápidamente en "una pesadilla". Afirmó que los periodistas "probablemente" querían empujarlo al consumo de drogas y alcohol para vender más periódicos. Comentó que empezó a sentirse "cada vez más inquieto" por la política de la familia real de "nunca quejarse, nunca dar explicaciones" ante la prensa, cuando su relación con Meghan se hizo pública.

Buckingham cierra las puertas al príncipe

El príncipe Harry escuchaba la sentencia del juez desde Chatham House, un centro de relaciones internacionales en una sala climatizada en Londres, donde lo esperaban sus compañeros de armas de Invictus, la ONG que él organizó para los heridos de guerra. Había llegado el día anterior a la capital británica.

Esta sentencia, de la que el palacio se enteró el jueves pasado, fue la razón para que anularan su invitación a alojarse en el palacio de Buckingham. No querían involucrar al rey en una eventual declaración del príncipe Harry sobre la justicia británica desde un palacio, cuando es el rey el jefe máximo del reino. Tampoco querían que cediera a las presiones de su hijo frente a la decisión de RAVEC de no concederle custodia policial a él y su familia, a pesar de las amenazas.

Los Sussex, que están veraneando en Portugal con sus hijos Lilibet y Archie, pensaban visitar Gran Bretaña por cinco días para encontrarse con el rey, para que él pudiera estar con sus nietos, a quienes casi no conoce, y visitar la tumba de la princesa Diana, la madre de Harry, y mostrarles a los niños dónde duerme su abuela en paz.

La decisión de RAVEC y el retiro de la invitación para vivir en el palacio de Buckingham arruinaron los planes de los Sussex. Hasta ahora, Harry decidió que no hay seguridad para su esposa, muy atacada y amenazada en las redes sociales en el reino, ni para sus hijos. Tampoco para él, que es un exveterano de guerra y expiloto de combate de helicópteros Apache, que públicamente admitió que mató a 25 talibanes en sus dos despliegues en Afganistán.

¿Verá o no al rey?

El duque sigue sin decidir si traerá o no al Reino Unido a su esposa, Meghan, y a sus hijos: el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco.

El rey los había invitado personalmente a vivir en Highgrove, su casa real con magníficos jardines, cuando estuvieran en Birmingham, Buckingham o Windsor, si venían a Londres. Intervinieron los "hombres grises" del palacio para convencer al rey de que no era una medida adecuada, porque podría ser acusado de interferencia.

En un principio, estaba previsto que los tres Sussex viajaran con Harry. Pero sus planes se vieron trastocados tras denegárseles la protección policial del Estado británico. Permanecen en un lugar no revelado de Europa, donde han estado pasando sus vacaciones.

Algunas fuentes reales sostienen que la familia Sussex vendrá a Gran Bretaña por 48 horas para encontrarse con el rey, probablemente en Sandringham, un palacio personal del rey, o en Highgrove, y visitarán la tumba de la princesa Diana para regresar a California. Hasta ahora no está confirmada la noticia. Pero enfurecerá a William, el príncipe de Gales, que ya se comporta como un rey y no piensa reconciliarse con su hermano ni con Meghan.