Decisivos pero desencantados, los jóvenes de Perú serán claves en las elecciones del domingo para elegir presidente entre una oferta récord de 35 candidatos, pero sin opciones que los entusiasmen.

Los menores de 30 años forman el grupo de votantes más numeroso del país, con un 26% del padrón electoral, y son una fuerza con el peso suficiente para inclinar la balanza de unos comicios en los que las encuestas no prevén victorias arrolladoras.

Entre los estudiantes que se resguardan del sol en un patio de la Universidad de Piura, en Lima, la elección de un nuevo mandatario es un tema de discusión omnipresente. "La mayoría de mis amigos me dicen que votarán nulo o blanco. Es preocupante", dice Sebastián Varga, estudiante de 19 años, quien se declara indeciso.

El 16% de los votantes no sabe por quién volcarse y otro 11% se dispone a votar en blanco, de manera nula o por ningún candidato, según un reciente sondeo de Ipsos.

"Ninguno convence", dice Ainhoa Hurtado, otra estudiante de 21 años. Dará su voto a uno de los primeros en las encuestas, al "mal menor" entre ellos. "Si no, mi voto no valdrá nada", añade.

Para la socióloga Lucía Nuevo, experta en marketing político, es un electorado "poco informado" debido a la excesiva fragmentación de las candidaturas y "desconfiado" de una clase política que "no permite que se generen simpatías".

Perú, con de 34 millones de habitantes y donde el voto es obligatorio, arrastra una grave crisis política con una sucesión de ocho presidentes desde 2016. El parlamento destituyó a cuatro y empujó a la renuncia a otros dos.

Un afiche de propaganda de Keiko Fujimori, la candidata conservadora que aparece con más chances en las encuestas. Foto: REUTERS

"Lo único que queda es apoyar a un candidato y (...) a sus filas para que pueda trabajar tranquilo" y no lo cesen (destituyan), dice Deysi Collado, vendedora de un puesto de dulces de 28 años.

Keiko Fujimori, candidata que se postula por cuarta vez, es la favorita con 15% de las preferencias, según un sondeo de Ipsos difundido el domingo, el último autorizado antes de la elección.

Compiten por enfrentarla en un balotaje el centrista ex alcalde de Lima Ricardo Belmont, el comediante de derecha Carlos Álvarez y el ultraconservador Rafael López Aliaga, con muy poca diferencia entre ellos.

Indignados

"Hay un sentimiento de desesperación, la impresión de que no hay futuro para el país, que todo está al servicio de los intereses de los partidos", dice Valeria Carbonel, que con 18 años votará por primera vez, como 2,5 millones de personas.

Según Patricia Zárate, investigadora del Instituto de Estudios Peruanos, en la campaña "no hay un discurso" para los jóvenes. "Hay políticos que intentan decir algo pero no" convencen a los votantes menores, que aún no toman partido "alrededor de una candidatura ni de una posición", añade.

Belmont, ex conductor de televisión de 80 años, ha crecido sostenidamente en las encuestas durante las últimas semanas gracias a una cuenta de TikTok manejada por una de sus hijas de 18 años.

Candidatos a la presidencia de Perú saludan durante un debate a fin de marzo, en Lima. Foto: EFE

Para Elaine Ford, directora de la ONG Democracia Digital, "lo que se observa son unos jóvenes desencantados con la política" y "una desafección hacia los partidos políticos tradicionales".

El desapego de los jóvenes peruanos con las élites en el poder no implica un desinterés por lo que ocurre en el país.

En octubre pasado, la generación Z, conformada por peruanos de entre 18 y 29 años, protagonizó fuertes protestas contra la clase política que desencadenaron en la destitución de Dina Boluarte (2022-2025), en un contexto de creciente criminalidad que hoy es la principal preocupación de los electores peruanos.

De convocatorias espontáneas por las redes sociales y sin liderazgos, sus manifestaciones podrían repetirse si las cosas se mantienen igual, comenta Yackov Solano, activista de 22 años que salió a las calles el año pasado.

"El Perú no aguanta cinco años (más) de corrupción", dice en referencia a la duración del mandato de presidentes y congresistas.

La experta Ford coincide: "Cuando hay ese descontento masivo y hay estos canales, estas plataformas (...), es más fácil que se produzcan o que detonen este tipo de protestas".

Fuente: AFP