El Vaticano negó este viernes una información según la cual un alto cargo del Pentágono habría reprendido en duros términos a su nuncio en Estados Unidos por unos comentarios del papa León XIV considerados críticos con las políticas del gobierno de Donald Trump.
El papa León XIV, el primer sumo pontífice estadounidense de la historia, mantiene unas relaciones complicadas con la administración del presidente Trump. Se expresó en contra de la guerra en Irán y afirma rechazar las oraciones "de quienes hacen la guerra".
La reunión en cuestión tuvo lugar en el Pentágono el 22 de enero, antes de la guerra en Irán, entre el subsecretario de Guerra encargado de Asuntos Políticos, Elbridge Colby, y el cardenal francés Christophe Pierre, en aquel entonces nuncio apostólico en Washington.
Elbridge Colby. Foto: Bloomberg
El jueves, el Pentágono ya había indicado que la información, aparecida en el medio independiente Free Press, había sido "distorsionada".
Según ese medio, el funcionario le habría dicho al nuncio que Estados Unidos "tiene el poderío militar para hacer lo que quiera" y que "la Iglesia haría mejor manteniéndose al margen".
Este viernes, el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, emitió un comunicado en el que afirmaba que "la versión presentada por algunos medios sobre esta reunión no se corresponde con la verdad de ninguna manera".
Pierre, que entre tanto se jubiló, se reunió con Colby en el marco de "los deberes habituales de representante del pontificio, lo cual brindó la oportunidad de intercambiar puntos de vistas en asuntos de interés mutuo", indicó.
El jueves, el Pentágono había señalado que la información sobre esa reunión había sido "altamente exagerada y distorsionada" y que el encuentro consistió en una "conversación respetuosa y razonable".
Qué habría pasado en el encuentro
Los relatos de medios más marginales sobre qué ocurrió en ese encuentro son preocupantes, de ser ciertos y explican las desmentidas y correcciones.
Christophe Pierre (izq.) durante el funeral de Papa Francisco. Foto: AP
Según versiones de prensa estadounidenses, la administración Trump amenazó literalmente al Papa.
Tras la reprimenda de Colby al cardenal, un funcionario estadounidense presente en la sala mencionó el papado de Aviñón. Para quienes no lo sepan, se trató de un período en el siglo XIV en el que la monarquía francesa atacó al papa Bonifacio VIII, provocando su muerte y obligando a todo el papado a trasladarse de Roma a Francia durante décadas.
Los funcionarios vaticanos interpretaron la referencia como una amenaza de usar la fuerza militar contra la Santa Sede.
De ser cierto, la supuesta reunión no tiene precedentes en la historia estadounidense.
No existen registros públicos de ninguna reunión previa entre el Vaticano y funcionarios estadounidenses en el Pentágono, y mucho menos de una en la que el ejército más poderoso del mundo sugiriera que podría tomar prisionero al obispo de Roma.
Siempre según medios locales, el Papa no se inmutó.
Rechazó la invitación de la Casa Blanca para visitar Estados Unidos con motivo del 250 aniversario del país. En cambio, el 4 de julio de 2026, el primer Papa nacido en Estados Unidos viajará a Lampedusa, una pequeña isla donde miles de refugiados del norte de África llegan a sus costas.
Esta semana, cuando Trump amenazó con destruir "toda una civilización", el Papa lo calificó de "verdaderamente inaceptable".
Desmentida y rechazo de rumores
Esta versión de los hechos, llevó al Pentágono, primero, y al Vaticano, después, a repasar el encuentro sobre algodones.
El embajador estadounidense en el Vaticano, Brian Burch, explicó en la red X que el cardenal Christophe Pierre ha "negado" ante él estos rumores y que ha considerado el encuentro como "normal".
"El Gobierno de Estados Unidos y nuestra embajada se reúnen regularmente con representantes de la Santa Sede, incluido el Nuncio. La tergiversación deliberada de estas reuniones rutinarias siembra división y malentendidos infundados. Nuestra relación sigue siendo sólida y productiva", aseveró la legación diplomática.
El embajador también rechazó cualquier alusión a Aviñón, algo que había sido interpretado por los mismos medios como una amenaza velada de control político al Vaticano.
El cardenal francés dejó su cargo de nuncio apostólico en Estados Unidos el pasado 7 de marzo por superar el límite de edad y fue sucedido por el arzobispo italiano Gabriele Caccia.
En este contexto, el papa departió el jueves en el Vaticano con su nuevo nuncio en Washington y, posteriormente, recibió a una figura conocida en la política estadounidense: David Axelrod, asesor político del expresidente demócrata Barack Obama.
EFE , AFP y AP
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