El director de la CIA, John Ratcliffe, viajó en secreto esta semana a Moscú y recién ahora comenzaron a trascender los motivos de esa visita urgente y sorpresiva: el jefe de la agencia estadounidense habría advertido a Rusia que no ataque a estados miembros de la OTAN, en medio de informaciones de inteligencia que indicaban la posibilidad de una ofensiva rusa, particularmente en los países Bálticos, para poner a prueba a la Alianza Atlántica.

Fuentes vinculadas al viaje de Ratcliffe aportaron algunos detalles a Político, CBS y The Wall Street Journal. Ratcliffe también presionó a Rusia para que reduzca el apoyo militar y económico a Irán y advirtió sanciones adicionales si el Estrecho de Ormuz no se reabre al tráfico marítimo, según las fuentes.

La visita secreta a la capital rusa salió a la luz el martes, después de que se viera un avión de la Fuerza Aérea estadounidense en un aeropuerto de Moscú y una comitiva diplomática atravesara la ciudad.

Es la primera visita conocida de Ratcliffe a Rusia como director de la CIA. A Ucrania se le informó que una delegación estadounidense viajaría a Moscú y se le pidió que suspendiera los ataques durante la visita, según un alto funcionario ucraniano.

La CIA declinó comentar los motivos del viaje del jefe de inteligencia de EE.UU., pero el presidente Donald Trump confirmó la visita en una entrevista de radio el miércoles, pero dijo que no estaba relacionada con Irán ni con los deseos rusos de poner a prueba la OTAN, describiéndolo como un viaje "semi-rutinario".

Trump dijo que "podría salir algo" del viaje de Ratcliffe y reiteró su deseo de poner fin a la guerra de Rusia con Ucrania.

Donald Trump con el director de la CIA, John Ratcliffe, en la Casa Blanca en un acto en abril. Foto: REUTERS

La versión de Rusia

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo a periodistas en Moscú este jueves que Ratcliffe habló con funcionarios de inteligencia rusos, pero no se reunió con el presidente Vladimir Putin. Peskov desestimó los informes de los medios sobre el propósito del viaje de Radcliffe.

"Ahora mismo se están publicando muchas de estas historias que asustan. Por supuesto, no tienen nada que ver con la realidad", dijo Peskov, añadiendo que Rusia "se enfrenta a una política muy agresiva en su contra por parte de países europeos."

Evaluaciones de inteligencia estadounidenses reveladas por The Wall Street Journal y CBS semanas atrás advertían que Putin estaba dispuesto a autorizar ciertas acciones limitadas de provocación en algunos países que son territorio de la OTAN, incluyendo ciberataques, acciones híbridas y otras operaciones que no alcancen la acción militar convencional.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, no se reunió con el jefe de la CIA, que viajó esta semana a Moscú. Foto: AP

Las fuentes citadas por Politico mencionaron a Letonia, Estonia y Lituania como posibles blancos. El objetivo probable no sería necesariamente desencadenar una guerra, sino poner a prueba la unidad de la OTAN y la disposición del gobierno de Trump a defender a sus aliados, con los que está en continua tensión, según funcionarios estadounidenses.

Alex Crowther, profesor de Seguridad y defensa de la Universidad Internacional de Florida, coronel retirado del Ejército estadounidense, estratega y profesional de Asuntos Internacionales, dijo a Clarín que “Moscú lleva años considerando la posibilidad de atacar a países de la OTAN. Uno de los objetivos de Vladimir Putin es desintegrar la OTAN y cree que una forma de lograrlo es mediante una incursión en otro país, esperando que la OTAN no responda”.

Según el Artículo 5 del tratado que creó la OTAN, se espera que los miembros de la alianza se defiendan mutuamente si son atacados, una disposición que EE. UU. invocó tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Pero Trump lleva mucho tiempo cuestionando a la OTAN y criticando a los estados miembros acusándolos de no aportar lo suficiente para su propia defensa.

“Rusia ha cultivado relaciones con varios líderes de países de la OTAN desde el año 2000, y es posible que consideren que la Alianza es demasiado débil o está demasiado unificada como para declarar el Artículo 5", señala Crowther.

"Si bien Rusia no pudo impedir la adhesión de países como Polonia y los Estados bálticos a la OTAN, descubrió que una forma de impedir la adhesión de países a la UE y la OTAN es la ocupación ilegal de territorios, ya que ambas organizaciones exigen "buenas relaciones de vecindad" como condición previa para el ingreso. Rusia ha utilizado esta técnica creando "conflictos congelados" en Moldavia, Ucrania, Georgia, Azerbaiyán y Armenia”, apunta el experto.

Para Crowther, que ha visitado las fronteras de Noruega, Finlandia, Estonia y Letonia con Rusia, "los países vecinos de Rusia o Bielorrusia son los más probables blancos de una ofensiva, entre los que se incluyen Noruega, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania y Polonia".

“Finlandia y Polonia pueden gestionar por sí solas una intervención a pequeña escala, mientras que los analistas coinciden en que los Estados bálticos tienen los ejércitos más débiles y, por lo tanto, son los más vulnerables”, señala el experto.

Algunas acciones recientes de Rusia generaron preocupación, dijeron los funcionarios, incluyendo incursiones de drones en Rumania, un misil ruso que cruzó Polonia el mes pasado y un aumento de supuestas acciones de sabotaje y ciberataques en Europa.

Respecto de la guerra en Irán, Rusia mantenido su asociación con el régimen iraní durante la guerra que ya lleva 7 meses entre EE.UU. y Teherán.

Trump busca poner fin a este conflicto y reabrir definitivamente el Estrecho de Ormuz, pero hasta ahora no ha podido. La estrategia más reciente es intentar asfixiar económicamente a Irán y sancionar a los países que comercien con el régimen.

Para el analista Crowther, Rusia y China son los dos países que más apoyo brindan a Irán. “Moscú proporciona capacidades de defensa aérea y drones a Irán. Quizás lo más importante es que Rusia brinda inteligencia a Irán, lo que le permite atacar instalaciones estadounidenses en Oriente Medio”.

“Estados Unidos espera convencer a Rusia de que utilice la influencia sobre Irán para persuadir a Teherán que coopere en el fin de la guerra. Esto es muy improbable, ya que Rusia no tiene ningún motivo para ayudar a Estados Unidos. Como dijo Napoleón, «Nunca interrumpas a tu enemigo cuando comete un error». Irán cree que está ganando la guerra y no aceptará consejos para retirarse ahora”, señala el experto.