El Ejército de Estados Unidos bombardeó este martes a Irán por segunda vez en una semana en medio de un incremento de las tensiones en el estrecho de Ormuz y las ofensivas iraníes contra bases estadounidenses, según informó el Comando Central de EE.UU. (Centcom).

Los ataques se produjeron después de "recientes intentos de agresión por parte de (la Guardia) contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz y contra militares estadounidenses desplegados en la región", señaló el Comando Central de Estados Unidos en X.

El ejército de Estados Unidos indicó el domingo que atacó lanzacohetes en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz. Irán respondió lanzando misiles contra instalaciones norteamericanas en Jordania, que fueron interceptados, mientras Emiratos Árabes Unidos señaló que detuvo un dron iraní sobre sus aguas.

Un aeropuerto de la provincia iraní de Kermán, en el sur del país, fue blanco de un ataque estadounidense, informó la televisión estatal de Irán. "Un ataque del enemigo estadounidense apuntó contra el aeropuerto de Jiroft", indicó la televisión estatal iraní, sin informar sobre víctimas ni daños, después de otros bombardeos en el sur del país, cerca del estrecho de Ormuz.

El presidente Donald Trump reconoció el lunes que podrían ser necesarios más ataques.

Esta es la segunda agresión desde que Estados Unidos atacara, entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, la isla de Larak, desde donde Teherán se preparaba para lanzar cohetes cargados con minas marinas al estrecho de Ormuz, según Washington, en un ataque en el que murieron dos personas.

Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes, sin daños reportados por ahora, en el primer intercambio de hostilidades militares en un mes.

Además, el presidente del Parlamento y jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó este martes que si Estados Unidos intensifica el bloqueo marítimo a sus buques y puertos, Irán responderá militarmente.

Trump advirtió a Irán que no tome represalias por los últimos bombardeos estadounidenses, o de lo contrario enfrentará ataques aún "más duros y de mayor nivel".

"Si la fallida nación de Irán toma represalias por este ataque tan justificado, será golpeada de nuevo a un nivel más duro y mucho mayor", dijo Trump en su red Truth Social.

El estrecho de Ormuz se ha convertido para Irán en su principal medida de presión en la guerra que comenzó el 28 de febrero, con la que ha paralizado casi todas las exportaciones de petróleo y exige a los buques que lo quieran cruzar que obtengan su permiso.

Pero en las últimas semanas Estados Unidos ha restablecido parte del tráfico marítimo en el estrecho a lo largo de una ruta meridional cercana a Omán, según coinciden expertos en petróleo y Oriente Medio.

Diálogos estancados

Irán dijo que quiere imponer derechos de paso en el estrecho, donde la navegación era libre antes del inicio del conflicto. Teherán ha atacado a numerosos barcos a los que acusa de intentar eludir la ruta que considera como prioritaria.

El gobierno estadounidense, por su parte, ha prometido una campaña de "asfixia" económica de Irán, mediante sanciones cuyos detalles y objetivos están aún por definir.

Las autoridades iraníes llamaron el martes a reducir el consumo de gasolina en el país, mientras Teherán se enfrenta a dificultades de importación debido al bloqueo naval impuesto por Estados Unidos.

Los diálogos entre ambos países están actualmente estancados, tras el fracaso de un protocolo de acuerdo firmado en junio por Washington y Teherán.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó el martes que su país está dispuesto a corresponder a cualquier iniciativa de Estados Unidos para retomar el acuerdo de junio destinado a poner fin al conflicto.

Fuente: AP y AFP

PB