La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se mostró este viernes muy "molesta y contrariada", según informa el diario El País, por las preguntas que le hicieron los periodistas horas después de que se revelara el expediente de la escandalosa compra de un ático de lujo en la capital española, pagado con dinero público y que costó 6,3 millones de euros. La polémica busca responder una pregunta: el ático era para oficinas del gobierno madrileño o para que Ayuso viviera en unos soñados 485 metros cuadrados.

Ayuso apuntó este viernes a una “mafia de Estado” contra ella por la compra del ático y se defendido al indicar que “jamás” quiso comprarse una casa, algo que cree que es “una memez”.

🔴 Ayuso, preguntada por qué fue a visitar el ático: "Por verlo".

💢 "Os habéis precipitado tanto y se ha montado tal lío que mis primeras explicaciones eran tan sencillas que no convencían".#Mañaneros18S pic.twitter.com/9o8VEE52RZ

— Mañaneros 360 (@MananerosTVE) September 18, 2026

"No es para mí"

“Es que no es para mí. No quiero saber nada de esta historia. Y por más que explico, por más que digo, da igual”, dijo enojada Ayuso a la salida de un acto, este viernes, en Alcalá de Henares.

El informe de Planifica Madrid, la empresa pública que adquirió la vivienda de 6,3 millones de euros, detalla que Ayuso u otras autoridades de visita podían usar el ático como “alojamiento ocasional”, lo que abre la puerta a que la presidenta pudiera usarlo. Sin embargo, no explica quién ordenó la compra ni por qué se eligió ese ático en concreto.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso atiende a los medios. Foto: EFE

La presidenta madrileña dijo este viernes que su responsabilidad no es “gestionar inmuebles” y afirmó que ella no dio ninguna orden para comprar uno.

“Tengo excelentes funcionarios que gestionan esas cuestiones, si cada cosa que digo abre siete melones, esto no va a acabar en la vida porque no interesa, porque siempre hay que buscarme una polémica para estar hablando de mi vida personal cuando la gente no sabe ni cómo se llaman la mitad de los ministros de este país ¿Sabéis si los ministros están casados? ¿Con quién viven?”, preguntó.

Ayuso insistió en que insistir nunca tuvo “el más mínimo interés en vivir” en este edificio y aseguró que tiene “miles de pruebas” de que ella estaba buscando un contrato de alquiler con una inmobiliaria.

"Jamás me quería comprar una casa con dinero público"

Isabel Díaz Ayuso. Foto: EFE

“Comprenderán que jamás me quería comprar una casa con dinero público para vivir yo, como por cierto hacen tantos. En siete años nunca he tenido una casa para vivir. ¿Por qué lo voy a hacer a nueve meses de mis elecciones?”, apostilló.

Ante el escándalo, la presidenta regional, herida políticamente, prometió poner en venta el espacioso ático con 200 metros cuadrados de un espectacular balcón terraza que, según la normativa, son de exclusivo uso residencial.

El entorno de Ayuso, sin embargo, había argumentado que el espacioso depto estaba destinado a ser “oficina temporal” del presidenta, mientras la sede del gobierno, en la Puerta del Sol de Madrid, estuviera en obras de refacción.

Ayuso de hecho niega que el ático fuese a ser su residencia presidencial, pero las explicaciones de que solo iba a ser un lugar de trabajo o alojamiento ocasional no terminan de convencer. Según el diario El País, la propia Ayuso visitó la vivienda después de que se formalizara la compra ante notario.

Consultada al respecto, contestó: “A mí qué me importa, esa no es mi gestión”.

Ayuso admitió que visitó el ático “porque si lo compran y estoy buscando un lugar donde me lleve las oficinas, mi despacho, oye pues por verlo”.

Y siguió: “Pero es que ni siquiera tomé la decisión, porque os habéis precipitado tanto y se ha montado tal lío que mis primeras explicaciones eran tan sencillas que no convencían”.

“Lo que sí sé, y vamos, lo juro, y lo puedo demostrar de mil maneras, es que yo no quiero una vivienda ni quiero una residencia oficial para vivir”, dijo Ayuso, a quien le parece que no hay ningún escándalo.

La compra del ático se mantuvo entre sombras hasta que los medios españoles destaparon el caso a fines de julio. Inmediatamente después, el Gobierno de Madrid lo puso en venta, pero la subasta ha quedó desierta.

Nadie ofreció ni un centavo por la vivienda del último piso situada en un edificio de estilo residencial de posguerra en una esquina del barrio de Chamberí.

Según la licitación publicada, el inmueble salió a la venta pública por 6,69 millones de euros -casi 400 mil más de los que la Comunidad de Madrid pagó por él-, sin impuestos. Pero no hubo interesados. El ático de la discordia quedó vacante.

Con información de El País y La Vanguardia