Las lluvias torrenciales que azotaron Cataluña en las últimas horas provocaron inundaciones, crecidas de ríos, demoras y cancelaciones de vuelos, además de complicaciones en el transporte público, especialmente en Barcelona. Aunque no se registraron daños personales, el temporal generó múltiples incidentes.
De acuerdo a información de La Vanguardia, en la escena se pudieron ver calles como si fueran ríos, sótanos como si fueran piscinas, el Metro anegado, el aeropuerto funcionando a medias y una mañana en la que, de golpe, se hizo de noche.
Las autoridades informaron que el teléfono de emergencias, el 112, recibió durante la mañana cerca de 700 llamadas, la mayoría de ellas relacionadas con las lluvias y casi todas desde la demarcación de la ciudad de Barcelona.
La emergencia más delicada se vio en la localidad de Gavá, donde dos personas -una mujer y un menor- quedaron atrapadas dentro de un vehículo y tuvieron que ser rescatadas por los bomberos. A su vez hubo coches arrastrados y colegios que debieron cerrar por la gran cantidad de agua. En el Metro de Barcelona, la acumulación de agua obligó a interrumpir la circulación de la línea L5 entre Cornellà Centre y Hospital Clínic y varias estaciones y andenes de otras líneas quedaron fuera de servicio.
Las lluvias inundaron Cataluña y especialmente Barcelona.
Las lluvias intensas también provocaron la crecida de distintos ríos de la provincia de Barcelona. El río Anoia llegó al umbral de peligro a la altura de Sant Sadurní d’Anoia. Se trata del primer gran temporal de otoño con precipitaciones de 97 litros por metro cuadrado en Canaletes (Alt Penedès), 88 l/m2 en Hostalets de Pierola (Anoia), o 71 l/m2 en Fornells de la Selva (Gironès). Un total de 23 estaciones meteorológicas superaron el umbral de los 40 l/m2.
En la gran ciudad, según detalló el Ayuntamiento, los depósitos pluviales registraron un récord histórico al llegar al 90% de su capacidad. Seis de los 15 enormes tanques superaron ese umbral –sobre todo los de Vilalba dels Arcs, Bori i Fontestà y Urgell– mientras que los otros se situaron entre el 60% y el 90%.
Hasta las tres de la tarde, los bomberos realizaron 66 salidas vinculadas con el temporal, sobre todo por inundaciones de locales y sótanos o la retirada de elementos que representaban un peligro.
Ante el riesgo de inundaciones, Protección Civil de la Generalitat de Cataluña envió un mensaje Es-Alert a los teléfonos móviles de las comarcas del Alt Penedès, Anoia y Baix Llobregat. En el aviso, las autoridades pidieron a la población evitar salir al exterior, utilizar el auto y bajar a zonas subterráneas.
El temporal también afectó el funcionamiento del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, donde se registraron varias decenas de retrasos y cancelaciones de vuelos, al menos hasta el mediodía, cuando la situación meteorológica comenzó a mejorar. Por esa razón, Barcelona desactivó el aviso rojo por riesgo importante y lo pasó a nivel naranja, que está previsto que disminuya durante el resto del día.
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