La ex vicepresidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan lidera la carrera por la secretaría general de las Naciones Unidas, según una cuarta votación secreta este martes en el Consejo de Seguridad, mientras las chances del diplomático argentino Rafael Grossi crecieron esta vez: sumó 3 apoyos y bajó un voto negativo, con lo que aún se mantiene en competencia. “Es un buen día”, dijeron a Clarín fuentes del entorno del candidato que había perdido terreno en las últimas rondas.

Esta última votación para suceder a Antonio Guterres al frente del organismo llegó a días de que concluyera la Asamblea General de la ONU, que la semana pasada nucleó a los líderes mundiales en Nueva York y diera a los candidatos la oportunidad de concretar reuniones y hacer campaña para concitar el mayor nivel de apoyo posible.

El presidente Javier Milei pronunció en ese ámbito un fuerte discurso en el que calificó de “inútil” al organismo y lo acusó de no hacer nada por la causa Malvinas.

Esta cuarta votación fue, como las anteriores, en forma anónima y los resultados no fueron comunicados oficialmente, aunque se filtraron. Para ganar, se necesita una mayoría de 9 de los 15 miembros del Consejo y ningún veto de los miembros permanentes (Estados Unidos, China, Rusia, Gran Bretaña y Francia), conocidos como P5 en la jerga de la ONU.

La ex presidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan, lidera la carrera por la secretaría general de la ONU. Foto: EFE

Presiones geopolíticas

Más allá del juego global de presiones geopolíticas de las potencias, hay debate porque nunca una mujer ha liderado el organismo y, además, América Latina reclama su turno, luego de las jefaturas del asiático Ban-Ki Moon, el africano Kofi Annan y el europeo Guterres.

Según pudo saber Clarín, Rebeca Grynspan, ex vicepresidenta de Costa Rica y actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), reunió 10 apoyos (encourage) y 3 votos negativos (discourage). Su anterior performance había sido 9 y 5.

Carolyn Rodrigues-Birkett, la embajadora de Guyana ante la ONU, se mantuvo igual que la votación anterior, con 8 apoyos y 6 vetos.

Pero esta vez el argentino Grossi, el actual jefe de la Organización Internacional de Energía Atómica, cosechó 8 apoyos y 7 votos negativos con lo que recupera el segundo puesto.

El diplomático mejoró respecto a la votación anterior, en la que había recibido 5 votos a favor y 8 en contra y esta vez esperaba remontar en la carrera. O sea que subió 3 positivos y bajó un negativo.

“Es un buen día para Rafael”, dijo a Clarín una fuente del entorno del argentino. “Sigue en campaña”, agregó. Grossi había sufrido un golpe en la segunda votación el 21 de agosto, y también había perdido terreno en la tercera. Ahora se mantiene en carrera de cara a la quinta ronda, que ya podría tener los votos visibles.

El ugandés Olara Otunnu obtuvo 5, 8 y 2. El resto de los candidatos como Macky Sall, Ivon A Baki, Maria Espinosa Garcés quedaron más lejos. La ex presidenta chilena, Michelle Bachelet, renunció a su candidatura el 20 de septiembre.

Esther Brimmer, ex subsecretaria de Estado para Asuntos de Organizaciones Internacionales de Estados Unidos e investigadora del Council on Foreign Relations, dijo a Clarín que “la candidata Rebeca Grynspan sigue ampliando su ventaja paso a paso”.

Y destacó que “en esta ronda, todos los miembros del Consejo de Seguridad tienen una opinión sobre Rafael Grossi porque ninguno votó la opción de «sin opinión». El ha logrado sumar tres votos de apoyo que antes habían votado en contra o sin opinión. No obstante, se desconoce si alguno de los votos de “desaliento” recibidos por cualquiera de los candidatos provino de un país P5”, en referencia a los 5 miembros permanentes con poder de veto.

No suele trascender qué país ha votado a favor o en contra de cada candidato. Se estima que Grossi cuenta con el apoyo de Estados Unidos y, según él mismo ha dicho, tiene buen diálogo con los líderes de las grandes potencias. Sin embargo, parecía no lograr el aval de China, más allá de otros votos negativos que podrían ser de miembros no permanentes. Hay que recordar que para ser elegido hay que tener sí o sí el voto de los 5 miembros permanentes.

El South China Morning Post publicó el lunes, en base a fuentes de varias delegaciones diplomáticas ante la ONU, que China decidiría entre Grynspan y Rodrigues-Birkett y señaló expresamente que “descarta al argentino Rafael Grossi”.

El artículo menciona que Grossi es considerado “el candidato favorito de Washington” y que había sido nominado por el presidente Javier Milei. “China ha mantenido relaciones cordiales, pero más frías con Milei desde su campaña presidencial de 2023, cuando llamó al gobierno chino "asesinos" y prometió cortar lazos en favor del 'lado civilizado de la vida'", destacaba el artículo.

Consultado al respecto, el portavoz de la cancillería china Guo Jiakun no quiso opinar públicamente y dijo que el próximo secretario general de la ONU debe ser "competente, imparcial e íntegro" y respetar la Carta de la ONU.

El presidente argentino Javier Milei, en la Asamblea General de Naciones Unidas, la semana pasada. Foto: AP

China había firmado junto a Rusia una declaración del grupo BRICS que señalaba la preferencia de una mujer para el cargo.

Se estimaba que las perspectivas de Grossi también podrían haberse visto perjudicadas con la fuerte controversia que se desató en las últimas semanas con Malvinas, luego de que el Gobierno decidiera sancionar a las empresas petroleras que exploraban cerca de las islas sin autorización argentina.

Milei reivindicó con vehemencia la soberanía de las islas en su discurso en la Asamblea General, una posición que replicó enseguida Londres públicamente. Grossi, que cuenta con el respaldo de Francia, confiaba en tener el voto del Reino Unido, aunque en este contexto podría cambiar la apuesta.

Además, el duro discurso del presidente Milei ante la Asamblea General, en el que calificó de “inútil” a la ONU y “parásitos burócratas” a sus funcionarios, no cayó bien en algunos ámbitos, sobre todo en los países africanos, que fueron cortejados por Grynspan.

La costarricense tuvo intensa actividad y varias reuniones en el marco de la Asamblea y se reunió con varios líderes africanos. República Democrática del Congo, Liberia y Somalia son actualmente miembros no permanente del Consejo.

Grossi también trabajó fervientemente durante la Asamblea para remontar su candidatura antes de esta votación. Desde su cargo como jefe de la OIEA, se reunió con diplomáticos de alto nivel como el canciller de Qatar, de Egipto y con el ruso Sergey Lavrov, para debatir la situación de los sitios nucleares iraníes y de Ucrania.

Pero más allá de los vaivenes de los votos, no asoma todavía un claro liderazgo y se ve que la puja política continúa.

Thomas G. Weiss, profesor de Ciencia Política, con especialización en la política de las Naciones Unidas en la City University of New York (CUNY), señaló a Clarín las dificultades del proceso. “La retirada de Bachelet demuestra lo difícil que resulta imaginar a una persona competente aspirando al cargo de Secretario General de la ONU sin enfrentarse a un veto de Washington. Esto ocurriría con cualquier candidatura que, por necesidad, abordara valores como la cooperación (en cualquiera de sus formas multilaterales) y debatiera con honestidad cuestiones como el cambio climático, el género (masculino o femenino), la proliferación nuclear, Palestina o la soberanía: todos ellos considerados «farsas» o «engaños» por Donald Trump y su camarilla”.

El experto sugiere que podría finalmente no haber consenso y surgir un candidato alternativo. “Considero muy probable que ninguno de los candidatos actuales consiga el puesto. Los vetos chinos constituyen, probablemente, el precedente más relevante de una situación en la que Washington, Moscú y Pekín se enzarzan en una pugna prolongada hasta que surge un candidato 'aceptable'. Esperemos que esa persona sea tan competente como lo fue la apuesta de 1996: Kofi Annan”.