En la recta final de la campaña electoral y en medio de un debate en el que la política se mezcló con la fe religiosa, la justicia de Brasil ordenó este jueves eliminar de las redes sociales una serie de publicaciones falsas sobre Nuestra Señora de Aparecida, la virgen patrona del país, que abrieron la polémica entre el presidente Luiz Inácio "Lula" da Silva y su oponente, Flavio Bolsonaro.
La resolución judicial se conoció a tres días de los comicios en los que el mandatario -que buscará un cuarto período al frente del gobierno- se medirá con el senador e hijo de Jair Bolsonaro, su antecesor en el cargo. Ambos debían participar este jueves en un debate televisivo, al que finalmente el jefe de Estado decidió no asistir.
Sin un enfrentamiento cara a cara entre los dos candidatos, la discusión entre los dos modelos de gobierno quedó atravesada en los últimos días por el protagonismo que tomó la representación de la virgen Nuestra Señora de Aparecida, figura de gran devoción entre la gran mayoría de católicos brasileños.
La controversia estalló la semana pasada, cuando se viralizaron posteos atribuidos al dirigente de derecha que aseguraban que, de llegar al poder, le retiraría el título de patrona de Brasil.
Esas versiones surgieron a raíz de un proyecto de ley presentado en 2007 por un diputado conservador, sin vínculo directo con el candidato, que buscaba limitar el patronato a los católicos y que fue archivado al año siguiente.
Ante la trascendencia que adquirió el tema y el malestar que generó en sectores del electorado, Bolsonaro negó las acusaciones y responsabilizó al oficialismo de difundir "fake news".
A maior Fake News destas eleições foram fabricadas pela “Liga da Mentira do pt”.
— Flávio Bolsonaro (@FlavioBolsonaro) September 29, 2026
A teia de mentira faz parte do plano de lula de fazer o “diabo” pra ficar no poder.
Ele só esqueceu que o plano de Deus ninguém muda! https://t.co/p9H3uruQ5w
Rápido de reflejos, Lula afirmó que "meterse con Nuestra Señora de Aparecida no es aceptable" y luego hizo gestos de devoción hacia una imagen durante un acto político primero, y en una entrevista después.
Incluso, se encargó de aclarar que mientras él "sea presidente de la República, Nuestra Señora de Aparecida seguirá siendo la patrona de Brasil". "Quien no quiera eso, que se vaya de Brasil”, enfatizó.
La disputa entre los dirigentes tocó una fibra sensible en un país donde la población católica, que todavía es mayoritaria y según los sondeos está más inclinada hacia Lula, rinde culto a esta virgen. Los evangélicos, gran base electoral de la familia Bolsonaro, no la reconocen.
Eu respeito a fé de cada brasileiro e brasileira. Seja católica, evangélica, de matriz africana ou de qualquer outra religião.
— Lula (@LulaOficial) September 28, 2026
Cada um tem o direito de professar a sua fé como quiser. O que não pode faltar é respeito. 🙏🇧🇷 pic.twitter.com/ph5QXBxf09
La orden de eliminar de los mensajes virtuales fue dictada por el juez André Mendonça, que los calificó de "notoriamente falsas". Su fallo, que dejó de lado las críticas y las expresiones de fe, luego fue respaldado por la mayoría del tribunal electoral durante una votación virtual
El magistrado que debió resolver el tema es un pastor presbiteriano nombrado a la Corte Suprema durante el gobierno de Jair Bolsonaro.
El dato cobra relevancia porque, como contó Clarín, a diferencia de otros países sudamericanos donde la transición ha sido más lenta o moderada, Brasil pasó de ser un país abrumadoramente católico en los años 80 a registrar una población donde esa fe representa alrededor del 56% y los evangélicos superan el 30%.
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