A pesar de haber enviado señales contradictorias en los últimos días, tanto Estados Unidos como Irán daban indicios de que planeaban enviar negociadores a Pakistán para mantener una segundo ronda de negociaciones a fin de alcanzar un acuerdo de paz. Todo ocurre ante la inminente finalización de un alto el fuego de dos semanas hoy martes a la noche.
El presidente Donald Trump ha hecho saber que no está dispuesto a extender el plazo cuando expire, según afirmó un funcionario de la Casa Blanca. Si bien Teherán no ha confirmado oficialmente que enviará representantes a la reunión en Islamabad, la capital paquistaní, comunicó a los mediadores regionales que enviará un equipo para negociar, indicaron fuentes citadas por los diarios The New York Times, The Wall Street Journal y la agencia de noticias Reuters.
Fuentes de la Casa Blanca confirmaban que el vicepresidente JD Vance encabezaría la delegación estadounidense como lo hizo durante la primera cita el 11 de abril. Esa reunión, con un nivel de representantes de alto rango sin precedentes desde la instauración de la República Islámica en 1979, terminó sin avances. Su partida estaba prevista para anoche desde Washington tras haber sido postergada casi un día.
En paralelo, fuentes iraníes aseguraron que el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien también asistió al primer encuentro frustrado, asistirá a Islamabad esta semana si Vance también lo hace.
La celebración de esta nueva ronda de conversaciones está de todos modos en un limbo, pese a las promesas de ambos lados conocidas hasta anoche, debido al intercambio de amenazas entre ambos países durante el fin de semana.
El Hotel Serena, sede de la posible segunda fase de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, organizada por Pakistán, se alza en Islamabad, Pakistán. Foto Reuters
Trump ha advertido que, si Irán no llega a un acuerdo de paz, “entonces empezarán a explotar muchas bombas” y, en declaraciones a Bloomberg News, dijo que era “altamente improbable” una prórroga a la tregua de dos semanas. Además dijo que no levantará el bloqueo a los puertos de Irán hasta que no haya un acuerdo. Trump acusa a Teherán de violar la tregua atacando buques en Ormuz, una vía marítima clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
Por otro lado, la confusión sobre la participación de Irán ha sido generalizada, y los medios estatales iraníes sugirieron el lunes por la mañana que los funcionarios podrían ausentarse de las conversaciones, citando las “exigencias excesivas” de Washington.
Todo se complicó aún más este domingo cuando EE.UU. atacó e incautó el carguero con bandera iraní Touska en el golfo de Omán, el primer uso conocido de la fuerza en el marco del bloqueo estadounidense, tras el ataque de la Guardia Revolucionaria de Irán a dos buques mercantes los días previos. Según la agencia Tasnim, Irán lanzó drones hacia los buques militares estadounidenses que “atacaron” al carguero y prometió “responder” contra lo que llamó un “acto de piratería armada”.
EE.UU. informó que había interceptado 27 buques como parte de su bloqueo del estrecho. Los precios del petróleo crudo volvieron a subir hasta cerca de los 100 dólares por barril este lunes.
El vice Vance encabezaría la delegación de Estados Unidos. Foto Reuters
El alto el fuego expira a las 21 de este martes (hora argentina, las cero horas Greenwich). Si bien ambas partes han expresado su apoyo al objetivo de una solución negociada a la guerra, siguieron intensificando la tensión en Ormuz, la vía marítima crucial que se ha convertido en un tema central en las conversaciones de paz.
“Hasta el momento, no hemos tomado ninguna decisión con respecto a la próxima ronda de negociaciones”, declaró Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, en una conferencia de prensa ayer. Baqaei afirmó que la incautación del buque con bandera iraní y el continuo bloqueo estadounidense de los puertos iraníes constituyen violaciones del acuerdo de alto el fuego.
El objetivo de las negociaciones es poner fin a la guerra en Oriente Medio, que comenzó el 28 de febrero por ataques de EE.UU e Israel contra Irán, que deja más de 2000 muertos, principalmente en Irán y el Líbano, y estremeció la economía mundial.
Trump -que enfrenta este año elecciones legislativas de mitad de mandato- está bajo presión para encontrar una salida desde que Teherán tomó medidas para bloquear el estrecho de Ormuz y elevó los precios de la energía que están disgustando a sus electores. Pero el régimen teocrático también está urgido por un arreglo.
El bloqueo naval de Estados Unidos, destinado a mermar los ingresos petroleros de Irán, ha afectado seriamente la economía iraní. Asimismo, ambas partes mantienen posturas antagónicas, en particular respecto al programa nuclear de Irán. Según Trump, Irán aceptó entregar su uranio altamente enriquecido, algo que Teherán niega.
En Líbano, el otro frente de la guerra, la situación sigue siendo inestable pese a una tregua de 10 días que entró en vigor el viernes. Este jueves habrá nuevas conversaciones entre Israel y Líbano destinadas a promover un acuerdo de paz de los dos países, confirmó ayer un funcionario de EE.UU. a AFP.
Fuente: AFP, AP y Clarín
PB
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