Sindicatos, organizaciones indígenas y otros sectores sociales colombianos preparan una jornada de movilización para el próximo miércoles, en lo que será una primera prueba del nivel de contestación al Gobierno de Abelardo de la Espriella, que cumple dos meses en el poder.

La convocatoria reúne reivindicaciones laborales, educativas y territoriales, pero también expresa el rechazo de organizaciones civiles a las primeras decisiones del Ejecutivo y su preocupación por las iniciativas oficiales para limitar la protesta social.

La Federación Colombiana de Educadores (Fecode) convocó a los maestros en defensa de la educación pública, la salud del magisterio y sus derechos laborales, así como para exigir la reparación y reconstrucción de las miles de escuelas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.

La decisión adoptada por la junta del mayor sindicato de educadores del país el pasado 30 de septiembre, busca vincular al magisterio con otros sectores sociales en una convocatoria que además rechaza lo que Fecode considera una "campaña de estigmatización" contra los docentes y sus organizaciones sindicales.

Integrantes de colectivos artísticos participan en un plantón frente al Ministerio de Cultura bajo el lema "El arte y la cultura no viven de milagros". Foto EFE

En Bogotá, la Asociación Distrital de Educadores (ADE) convocó un paro de 24 horas y denunció incumplimientos de acuerdos colectivos por parte de la Secretaría de Educación, así como descuentos salariales y sanciones contra maestros que participaron en anteriores movilizaciones.

Movilización indígena

Cuatro organizaciones indígenas del suroeste del país celebrarán este lunes y martes una cumbre en el departamento del Cauca (oeste) para articular sus posiciones y sumarse a la jornada nacional del miércoles.

Edinson Peña, consejero mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), dijo a EFE que la movilización responde a decisiones que, a su juicio, "amenazan los intereses de las comunidades", entre ellas las políticas sobre extractivismo y megaproyectos en sus territorios, así como los señalamientos del presidente contra las organizaciones indígenas.

Peña sostuvo que, pese a los dos meses que lleva el nuevo Gobierno, ya se han adoptado medidas que considera contrarias a los intereses de las comunidades indígenas y ha habido señalamientos e intentos de dividir sus organizaciones y desconocerlas.

"La protesta es el único instrumento que nos queda a los pueblos indígenas y a las organizaciones sociales para poder ser escuchados y exigir el cumplimiento de nuestros derechos", manifiesta.

El debate sobre la protesta

La jornada coincide con la intención del Gobierno de modificar el protocolo de actuación de la Fuerza Pública durante las manifestaciones con el argumento de proteger la protesta pacífica y establecer reglas claras para actuar frente a la violencia, los bloqueos y las afectaciones a terceros.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, habla durante un evento para presentar nuevas viviendas a las víctimas de un terremoto en Buenaventura, Colombia. Foto AP

Sin embargo, organizaciones sociales y expertos han advertido sobre los riesgos de ampliar la discrecionalidad policial en Colombia y debilitar los mecanismos de diálogo.

A esta discusión se suma el Estatuto Antiterrorista que prepara el Ejecutivo, una iniciativa que busca ampliar las herramientas jurídicas y operativas del Estado contra organizaciones consideradas terroristas.

La oposición considera que el proyecto podría criminalizar la protesta social al ampliar la definición de terrorismo y permitir medidas contra personas y organizaciones sin condena judicial previa, una preocupación expresada por el senador Iván Cepeda, el candidato izquierdista en las pasadas elecciones presidenciales.

La jornada del miércoles que se enmarca en un amplio calendario de movilizaciones que contempla un posible paro nacional en noviembre, aún sin fecha definida, que permitirá observar el alcance de la articulación entre las organizaciones sociales y tomarle el pulso al descontento con el Gobierno en la calle en una sociedad altamente polarizada.

Ya en las últimas semanas se fue calentando la temperatura con protestas de artistas contra los recortes en el sector Cultura, manifestaciones feministas por el derecho al aborto y una marcha en solidaridad con Palestina el pasado 7 de octubre.

Fuente: EFE

PB