Rusia aceptará un alto el fuego únicamente el día que se celebren elecciones en Ucrania, indicó este lunes el portavoz del Kremlin, después de que Volodimir Zelenski, pidiera una tregua de 60 días para llevar a cabo una elección presidencial.

"Si Kiev quiere de verdad organizar elecciones, entonces el presidente ruso, comandante en jefe, estará dispuesto a dar la orden de no bombardear Ucrania el día de los comicios. Exactamente, el día de los comicios", enfatizó el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, en su conferencia de prensa telefónica diaria.

Al mismo tiempo, recordó la postura del presidente Vladímir Putin sobre los llamamientos al alto el fuego, ya que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, exigió una tregua de 60 días para celebrar elecciones:

"Nosotros no queremos una tregua. Queremos una paz duradera y estamos dispuestos a hacer todo lo posible para ello", sintetizó el portavoz.

"Buscamos medidas verdaderamente eficaces y decisiones responsables que allanen el camino para una solución pacífica", añadió y aseguró que Rusia "está agradecida" a Washington por sus esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto.

Minutos antes el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se manifestó en el mismo sentido. "No creo que él (Zelenski) merezca una pausa. No creo que volvamos a caer en la trampa de las garantías y las promesas", comentó.

El canciller repitió el argumento de que Kiev quiere una tregua para "recuperar fuerzas", tiempo en el que sus aliados europeos pueden suministrarle nuevo armamento "para la continuación de la guerra terrorista contra el pueblo ruso".

El sábado, Donald Trump criticó a Zelenski, lo acusó de no querer negociar, y marcó que desde el Kremlin estaban interesados en arribar a una solución que permita desescalar el conflicto. "Por cualquier razón, Zelenski no quiere llegar a un acuerdo", resumió Trump.

Y tácitamente sugirió que es momento de un recambio presidencial al sugerir a los ucranianos "que consigan un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo, porque él podría haber hecho muchos acuerdos y por alguna razón nunca lo hace".

La tregua energética, sin definición

Por otro lado, Rusia no confirmó que haya aceptado la tregua energética con Ucrania anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras el acuerdo de suministro de diésel alcanzado entre Moscú y Washington.

"Continúan los contactos, en cuanto tengamos algo que decir al respecto les informaremos sin falta", dijo Peskov.

La afirmación desmiente el anuncio de Trump el domingo de que Rusia y Ucrania habían acordado suspender los ataques contra sus respectivas infraestructuras energéticas.

"Con efecto inmediato, se establece un alto el fuego en materia energética en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes han dado su consentimiento. ¡No lo infrinjan!", escribió Trump en un breve mensaje en su red social Truth Social.

Mientras el Kremlin no confirmó ninguna tregua, Zelenski se mostró "sorprendido" el domingo por el anuncio, aunque añadió que la noticia sería buena si Rusia cumpliera su parte y dijo haber impartido las órdenes correspondientes al ejército.

Pero poco después denunció un nuevo ataque ruso contra una central eléctrica en la región de Jarkov y dos instalaciones energéticas más durante la madrugada. "Está claro que Putin no lee las redes sociales", dijo el presidente ucraniano.

Trump anunció la tregua después de pedirle en varias ocasiones a Zelenski que cesara los ataques contra las refinerías rusas, aduciendo que también dañaban a los consumidores estadounidenses.

Zelenski propuso a la Casa Blanca una tregua energética y, con respecto al llamamiento de que convoque elecciones, exigió un alto el fuego de 60 días, petición que Moscú ha rechazado en varias ocasiones en el pasado.

Según los expertos ucranianos, Trump quiere utilizar al líder ucraniano como "chivo expiatorio" de cara a las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos el 3 de noviembre, aunque son muchos los analistas, incluido los rusos, que consideran que el auténtico causante del alza de los precios del combustible a nivel mundial es la guerra en Irán y los problemas en el estrecho de Ormuz causados por la fallida operación militar estadounidense.

A su vez, expertos rusos consideran que el acuerdo de suministro de diésel ruso anunciado el viernes por Trump tras una conversación telefónica con Putin, en realidad sólo beneficia política y económicamente a Moscú, ya que es una gota en el océano de las necesidades de los estadounidenses y también tendrá un impacto menor en los mercados internacionales.