Kimberly Guilfoyle, la embajadora de Estados Unidos en Grecia designada por el presidente Donald Trump, renunció este martes después de acusaciones de conducta indebida, de las que aseguró “defenderse vigorosamente”.
Poco antes, la administración Trump informó que le había pedido dejar su cargo después de enfrentar duras críticas por acusaciones de que incurrió en conductas indebidas y posiblemente ilegales antes y durante su gestión en Atenas.
El anuncio, después de días de comentarios y especulación, se produjo en respuesta a una pregunta a la recién nombrada secretaria de prensa de la Casa Blanca, Katie Zacharia, en su primera rueda de prensa el martes por la mañana. Zacharia afirmó que Guilfoyle “ha sido un activo maravilloso para el equipo, y le deseamos lo mejor”.
Apenas el fin de semana se había adelantado dicha posibilidad a The Associated Press y el lunes, el presidente Trump manifestó su descontento con los reportes sobre Guilfoyle.
“Bueno, lo estamos analizando”, dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca cuando le preguntaron si estaba considerando despedir a Guilfoyle. “No estamos contentos”.
Kimberly Guilfoyle habla durante la Convención Nacional Republicana, el 17 de julio de 2024, en Milwaukee. Foto AP
Esos comentarios se produjeron un día después de que The Associated Press, citando a un alto funcionario de Estados Unidos, informó que Trump y el secretario de Estado Marco Rubio estaban “extremadamente furiosos” por la conducta atribuida a Guilfoyle y que probablemente decidirán sobre su futuro esta semana.
En una serie de artículos desde finales del mes pasado, The Wall Street Journal ha informado sobre conductas cuestionables de Guilfoyle, incluida una presunta amenaza a un funcionario del país anfitrión, la aceptación de regalos y servicios indebidos y el ofrecimiento de usar su influencia dentro de la administración republicana a cambio del pago de una elevada factura de tarjeta de crédito.
Guilfoyle no ha abordado los reportes directamente. Pero en un comunicado difundido a última hora del domingo, sus abogados negaron que hubiera hecho algo incorrecto y sostuvieron que el dinero que estaba solicitando a un donante de Trump era un pago por servicios —apariciones públicas y conferencias anteriores a su nominación como embajadora— que no se habían pagado.
El martes, Guilfoyle abordó las acusaciones directamente al publicar en X: “Estas acusaciones son falsas, y tengo la intención de defender enérgicamente mi nombre, mi reputación y mi integridad.”
“He dedicado mi vida profesional a luchar por la justicia, defender lo que es correcto y defender los valores que hacen excepcional a Estados Unidos”, dijo. “No permitiré que las falsas acusaciones definan mis décadas de servicio público”.
Los abogados, David Schwartz y Jesse Binnall, también rechazaron las acusaciones de conducta impropia relacionadas con los viajes de Guilfoyle en aviones privados, al señalar que antes de cada uno de esos viajes ella “solicitó, obtuvo y siguió la orientación del Departamento de Estado y cumplió con las normas de viaje del Departamento”.
Las acusaciones comenzaron a surgir hace semanas
Después de respaldar a Guilfoyle tras el primer reportaje, Rubio ha declinado comentar públicamente sobre el aumento de las acusaciones. La semana pasada, Rubio declaró: “Nuestra embajadora ha sido una embajadora sólida aquí”.
Pero después de que apareció otro reportaje más, Rubio —al hablar el jueves antes de irse de Atenas— reprendió a los periodistas por preguntar sobre las acusaciones, al decir que no sabía si eran ciertas y que no respondería si no podía confirmarlas.
“Ustedes andan por ahí pensando que porque alguna fuente les dijo algo y ustedes lo publicaron, es el evangelio. No es el evangelio. No es el evangelio para mí. Así no hacemos las cosas”, expresó Rubio al pie de su avión, mientras Guilfoyle, que estaba allí para verlo partir, observaba.
La embajadora de EE. UU. en Grecia, Kimberly Guilfoyle. Foto EFE
Un segundo funcionario de Estados Unidos, que también habló bajo condición de anonimato para tratar asuntos de personal, dijo que el inspector general del Departamento de Estado está revisando las acusaciones, que comenzaron a surgir por primera vez en el Journal a finales del mes pasado y desde entonces se han multiplicado.
El segundo funcionario no pudo decir si ya había comenzado una investigación formal del inspector general. Los inspectores generales a menudo realizan indagaciones informales sobre quejas contra empleados y, muchas veces, esas indagaciones no derivan en una investigación completa, que puede resultar en medidas disciplinarias hasta e incluida la destitución.
El Departamento de Estado ha declinado comentar sobre una posible investigación del inspector general.
No hubo una respuesta inmediata a la declaración de Zacharia por parte del gobierno griego o de miembros del gabinete.
Antes del anuncio del martes, partidos de la oposición griega habían pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores que citara a Guilfoyle para responder a las acusaciones formuladas en su contra. “Esto, lo más importante, es un asunto de dignidad nacional”, dijo en el Parlamento el viernes Sia Anagnostopoulou, exviceministra de Relaciones Exteriores. El ministro de Relaciones Exteriores, Giorgos Gerapetritis, respondió que Guilfoyle había sido tratada “de la misma manera que cualquier otro embajador” y sostuvo que una citación oficial no había sido necesaria.
Horas antes, Guilfoyle había publicado fotos de su reunión esta semana con el embajador de España en Atenas, así como felicitaciones de cumpleaños para Lara Trump, la nuera del presidente, acompañadas por “Dance the Night” de Dua Lipa, de la banda sonora de 2023 de la película “Barbie”.
Los demócratas piden una investigación
Los dos principales demócratas en las comisiones de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes y de Relaciones Exteriores del Senado, el representante Gregory Meeks de Nueva York y la senadora Jeanne Shaheen de Nueva Hampshire, así como el miembro de mayor rango en el Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes, Robert Garcia, demócrata por California, ya han pedido una investigación sobre Guilfoyle.
Desde finales de septiembre, el Journal ha detallado numerosos relatos de conducta cuestionable por parte de Guilfoyle. Su primer reportaje indicó que ella les había dicho a invitados en una recepción que Estados Unidos podría socavar al gobierno griego si así lo decidiera, promovió los intereses comerciales de una empresa griega específica de construcción y energía, y permitió que su lobista ingresara a reuniones diplomáticas privadas.
Mientras Rubio estaba en Atenas, el Journal informó —citando mensajes de texto— que Guilfoyle le había pedido a un donante y simpatizante de Trump que pagara una factura de tarjeta de crédito de 100.000 dólares justo antes de su audiencia de confirmación, prometiéndole acceso a funcionarios de la administración si lo hacía.
Luego, el Journal informó que Guilfoyle se enfureció por no haber sido invitada a un evento de temática griega en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, a principios de este año y exigió asistir mientras se jactaba de viajes de lujo a Francia con ejecutivos de empresas energéticas.
Otro reportaje, del tabloide británico The Daily Mail, señaló que Guilfoyle había alienado al personal de la embajada de Estados Unidos en Atenas y había llevado al límite lo que se considera un comportamiento apropiado para la principal representante de Washington en Grecia.
Guilfoyle es una exconductora de Fox News Channel y exfiscal de California que estuvo casada con el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, y estuvo comprometida con el hijo de Trump, Donald Jr.
Fuente: AP
PB
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