WASHINGTON — El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró el jueves que las elecciones en Venezuela se celebrarían "idealmente" el próximo año, pero afirmó que el país aún debe tomar varias medidas cruciales para crear las condiciones adecuadas para la votación.

En una entrevista con The New York Times en la Casa Blanca, Rubio dijo que Estados Unidos estaba centrado en apoyar el retorno de Venezuela a la democracia y expresó su apoyo a una cooperación militar más estrecha entre los dos países.

Al mismo tiempo, Rubio, quien dirige gran parte de las finanzas y el gobierno de Venezuela desde Washington, se negó a garantizar que se celebrarían elecciones antes de que el presidente Donald Trump dejara el cargo.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, habla durante una ceremonia de firma de un memorando de entendimiento con el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, sobre cooperación nuclear civil estratégica, en el Departamento de Estado en Washington, D.C., EE. UU., el 4 de agosto de 2026. REUTERS/Kevin Lamarque

“Creo que la gente estará contenta con el resultado y la trayectoria que está tomando”, dijo Rubio, refiriéndose al plan para celebrar elecciones democráticas en el país.

Tras las últimas elecciones presidenciales de Venezuela en 2024, el líder autoritario Nicolás Maduro fue declarado ganador, a pesar de las numerosas pruebas que demostraban que su oponente había obtenido más votos.

Antes de que se puedan celebrar las próximas elecciones, dijo Rubio, Venezuela necesita un nuevo Tribunal Supremo y un nuevo consejo electoral, y debería avanzar en la reestructuración de su deuda y reformar sus fuerzas de seguridad.

Dijo que esperaba que las conversaciones patrocinadas por Estados Unidos entre el gobierno venezolano y un sector de la oposición dieran como resultado la reforma del Tribunal Supremo del país para mediados de diciembre.

También dijo que se espera que los negociadores se reúnan la próxima semana para discutir el nombramiento de nuevos miembros del consejo electoral.

Cambios

Rubio ha recalcado que quiere ver cambios en las fuerzas de seguridad venezolanas, conocidas por su represión y corrupción, y avances en la reestructuración de la deuda nacional, aunque advirtió que estos problemas podrían no estar completamente resueltos antes de las elecciones.

“En cualquier país del mundo, es fundamental contar con el apoyo de las fuerzas de seguridad, porque eso es lo que se necesita para gobernar”, afirmó.

Varios altos mandos militares venezolanos han declarado este año a The New York Times que no aceptarían un gobierno liderado por María Corina Machado, la líder opositora más popular.

Rubio también afirmó que Venezuela tendría dificultades para reactivar su economía sin resolver su enorme deuda impaga, que se estima en más de 200.000 millones de dólares.

La reestructuración de la deuda “es la labor actual de las autoridades interinas, pero bien podría extenderse a un gobierno electo”, dijo Rubio.

“Es un problema enorme que enfrenta Venezuela, y creo que todos los sectores de la sociedad deberían apoyar su solución, porque se cierne como una nube que obstaculiza la inversión”.

Un funcionario estadounidense afirmó que la reestructuración de la deuda era un paso importante para el levantamiento de las sanciones económicas de Estados Unidos contra Venezuela.

El funcionario, que habló bajo condición de anonimato para comentar deliberaciones confidenciales, dijo que parte de la razón por la que la administración Trump ha mantenido restricciones legales para hacer negocios en Venezuela a pesar de haberse aliado con su gobierno es para evitar que los acreedores embarguen los activos del país.

La persona agregó que resolver el problema de la deuda es una condición previa importante para las elecciones, porque sería políticamente difícil para la administración Trump mantener las sanciones sobre un gobierno elegido democráticamente.

El Times informó el martes que Estados Unidos estaba en conversaciones con funcionarios venezolanos para asegurar una presencia regular de tropas estadounidenses en el país.

Rubio afirmó que el tema no se había discutido en detalle entre los dos gobiernos.

“Nos gustaría tener en algún momento un acuerdo de presencia con ellos, principalmente desde un punto de vista legal, para asegurar que nuestras tropas allí cuenten con protección jurídica y operen conjuntamente con ellos”, dijo.

“Pero tendríamos que entablar un diálogo más profundo con ellos con el tiempo para determinar qué tipo de cooperación duradera” podrían tener ambos países.

Operaciones

Rubio declinó hacer comentarios sobre un informe del Times según el cual las fuerzas armadas estadounidenses y venezolanas atacaron conjuntamente el viernes a guerrilleros colombianos refugiados en territorio venezolano, en la primera operación de este tipo llevada a cabo por los antiguos adversarios.

Sin embargo, afirmó que veía con buenos ojos una mayor cooperación militar entre Estados Unidos y Venezuela.

“Es mucho mejor tener una relación con las fuerzas de seguridad estadounidenses —las fuerzas armadas, la agencia antidrogas— que tener la misma relación con actores extranjeros con intereses maliciosos”, dijo Rubio, refiriéndose al gobierno venezolano.

Añadió:

“Podemos ayudar a las fuerzas venezolanas no solo a aumentar su profesionalismo, sino también su capacidad para atacar aquello que representa una amenaza para su país”.

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