El estrecho de Ormuz continúa bajo todos los focos, aunque al parecer no permanece inexpugnable: un superyate de lujo, propiedad de un magnate ruso, lo cruzó este viernes sin objeciones de las autoridades iraníes y estadounidenses, que imponen un férreo bloqueo naval mientras continúan las negociaciones. Se trata de un barco de más de 140 metros de largo y valuado en más de 500 millones de dólares, que pertenece al multimillonario siderúrgico Alexéi Mordashov.

Alexéi Aleksándrovich Mordashov, de 60 años, era, al inicio de la corriente década y según la revista Forbes, la segunda persona más rica de Rusia, puesto al que llegó como presidente de Severstal, la mayor empresa minera y siderúrgica de ese país. En las últimas horas su nombre volvió a la escena porque un megayate de su propiedad surcó el estrecho de Ormuz en medio de la tensión diplomática entre Teherán y Washington que estableció un bloqueo naval por ambas partes.

Se trata de su yate Nord, de 142 metros de eslora y valuado en más de 500 millones de dólares, al que se le realizaban tareas de mantenimiento en un astillero de Dubái. Luego de finalizadas las tareas, este viernes por la tarde, el Nord salió de Dubái, traspasó de punta a punta el estrecho de Ormuz y llegó a Mascate, Omán. Todo ello sin que a su tripulación le hubieran realizado objeciones de parte de ninguna de las autoridades en litigio, las de Irán y las de los Estados Unidos.

Sin embargo, hasta el momento no trascendió de forma oficial si es que el Nord recibió permiso para usar la ruta por parte de las autoridades. En el caso de Irán, impuso desde fines de febrero un férreo bloqueo naval, al que luego se sumó el de la Marina de los Estados Unidos.

El Nord es propiedad de Alexéi Mordashov, un megamillonario ruso cercano a Vladímir Putin. Foto AFP/Isaac Lawrence

La ruta del Nord que muestra el sitio especializado en tráfico naval MarineTraffic no indica que el yate haya atracado en Irán. Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) define el inicio de la línea de bloqueo más al este de la última ubicación reportada del megayate.

Si bien es cierto que algunas pocas embarcaciones pudieron circular por el estrecho de Ormuz, en la gran mayoría de los casos se trató de concesiones de navegación para activos estratégicos, en ocasiones escoltadas por buques de guerra norteamericanos e iraníes.

El Nord es uno de los yates más grandes del mundo y cuenta con 20 camarotes, gimnasio, ascensores, cine, spa, salón de belleza, una piscina, dos helipuerto y un submarino. Fue construido en un astillero alemán, Lürssen, cerca de Bremen, y botado el 9 de julio de 2020.

Cuando Rusia invadió Ucrania, en 2022, el Nord navegó hacia Seychelles y desde allí pasó por Maldivas, Hong Kong, Corea del Sur hasta llegar a Vladivostok, un puerto ruso en el Pacífico, cerca de Japón; todo ello para escapar de la incautación por parte de las autoridades occidentales, suerte que corrieron otros cercanos al presidente ruso, Vladímir Putin, como el caso de otro magnate, Roman Abramóvich.

¿Quién es Mordashov?

Mordashov es conocido, además de por su patrimonio, por su cercanía con el presidente Putin. A pesar de eso, el Nord no estuvo, al menos hasta los registros oficiales rusos, nunca a nombre de él, sino que lo estuvo a nombre de una empresa propiedad de su segunda esposa, Elena. En su raíd de escape hacia Seychelles y Vladivostok, Mordashov habría gastado alrededor de 460 mil dólares sólo en combustible.

El hoy multimillonario nació el 26 de septiembre de 1965 en Cherepovets, óblast de Vologda, equidistante de Moscú y San Petersuburgo. Sus padres trabajaban en la Siderúrgica de Cherepovéts (ChMK): su padre era ingeniero eléctrico y su madre empleada del departamento de equipos.

El millonario ruso Alexei Mordashov junto al presidente de Rusia, Vladímir Putin.

"Cuando llegó el momento de decidir mi futuro, decidí que me interesaba ser gerente. Soñaba con formar parte del mecanismo de toma de decisiones y creación de valor. Y decidí que la economía era la carrera más adecuada para ello", señaló años atrás a la agencia rusa Svobodnaya Pressa. En 1983, Mordashov se graduó con honores de la escuela secundaria e ingresó al Instituto Palmiro Togliatti de Ingeniería y Economía de Leningrado, lo que hoy es la Universidad Estatal de Economía de San Petersburgo.

En 1988, tras graduarse, Mordashov regresó a Cherepovéts y empezó a trabajar en ChMK, la planta metalúrgica donde trabajaban sus padres. Fue economista sénior en el taller de reparación y mecánica, y posteriormente jefe del departamento de economía y organización laboral del mismo taller.

Cinco años más tarde, la planta siderúrgica de Cherepovets se transformó en Severstal. Posteriormente, el director de la empresa encargó a Mordashov la privatización de la antigua planta metalúrgica de Cheliábinsk. Se distribuyó una participación mayoritaria del 51% entre los empleados mediante una suscripción cerrada, y el 29% restante se subastó.

Pero la cuestión fue más bien diferente: para impedir el acceso de personas ajenas a la planta, Alexéi creó una filial, Severstal-Invest, una estructura mediante la cual se adquirieron acciones de Severstal. La primera se quedó con el 24 % de la empresa; Mordashov personalmente lo hizo con el 76 restante.

Alexei Mordashov en un encuentro con el empresario argentino Paolo Rocca para instalar una planta de aluminio en Siberia.

Mordashov dirigió la empresa al estilo occidental: reestructuró el sistema de gestión, redujo costos y reforzó los controles financieros. La situación mejoró tras la quiebra de la empresa de 1998, dado que la empresa exportaba principalmente: las deudas estaban denominadas en rublos, mientras que los ingresos se generaban en divisas. Así, en 1997, los ingresos de Severstal ascendieron a 111 millones de dólares, y en 2000, a 453 millones de dólares.

"Nunca aspiré a ser rico. ¡Solo tuve un trabajo: empecé en Severstal en 1988 y trabajo ahí desde entonces!", señaló cuando los millones y millones de dólares ya habían llegado a sus arcas. En Rusia dicen que la propiedad más valiosa que tiene Mordashov es el superyate Nord, que este viernes atravesó el estrecho de Ormuz en medio del bloqueo naval.