Monica Elfriede Witt formó parte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos durante once años. Aprendió farsí y fue desplegada en tareas de contrainteligencia en Medio Oriente. En 2013 desertó. Empezó una nueva vida en Irán. El Gobierno de Estados Unidos ahora ofrece una recompensa para atraparla: la acusan de espionaje y de darle información al régimen islámico de Teherán.
La oficina de investigaciones publicó el ofrecimiento de 200.000 dólares por cualquier información que permita capturar y someter a juicio a Witt, exespecialista en contrainteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
La experta, de 47 años, fue señalada por un jurado investigador federal en febrero de 2019 por cargos de espionaje, incluida la transmisión de información de defensa nacional al gobierno de Irán.
Witt "presuntamente traicionó su juramento a la Constitución hace más de una década al desertar a Irán y proporcionar al régimen iraní información de defensa nacional, y probablemente sigue brindando apoyo a sus actividades", manifestó el miércoles Daniel Wierzbicki, agente especial a cargo de la División de Contrainteligencia y Ciberseguridad de la oficina de campo del FBI en Washington.
"El FBI no ha olvidado y cree que, en este momento crítico de la historia de Irán, hay alguien que sabe algo sobre su paradero", añadió en un comunicado de prensa.
Se desconoce de momento por qué el FBI estaba llamando nuevamente la atención sobre el caso de Witt. Estados Unidos e Irán atraviesan una tensa tregua, en medio de la guerra que se desató el 28 de febrero con los ataques coordinados de EE.UU. e Israel.
El afiche del FBI para buscar a Monica Elfriede Witt. Foto FBI via AP
Witt sirvió en la Fuerza Aérea entre 1997 y 2008, donde recibió formación en el idioma farsi y fue desplegada al extranjero en misiones clasificadas de contrainteligencia, incluidas en Oriente Medio. Más tarde encontró trabajo como contratista del Departamento de Defensa.
El día que la agente de la Fuerza Aérea rompió y se instaló en Irán
Witt, originaria de Texas, desertó a Irán en 2013 después de recibir invitación con todos los gastos pagados a dos conferencias en ese país que, según el Departamento de Justicia, promovían propaganda antioccidental y condenaban los estándares morales de Estados Unidos.
Antes de eso, el FBI había advertido a Witt sobre sus actividades, pero ella les aseguró a los agentes que no daría a conocer información sensible sobre su trabajo en caso de que llegara a regresar a Irán, señalaron los fiscales.
Según la acusación, Witt puso en riesgo “información y programas delicados y confidenciales de defensa nacional de Estados Unidos”, indicó el comunicado de prensa.
“Witt presuntamente proporcionó intencionalmente información que pone en peligro al personal de Estados Unidos y a sus familias en el extranjero. También presuntamente realizó investigaciones a nombre del régimen iraní para permitirles atacar a sus antiguos colegas en el gobierno de Estados Unidos”, añadió.
Con información de AP
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