Un juez federal dictaminó el viernes que el nombre del presidente Donald Trump fue añadido ilegalmente al Centro Kennedy y le prohibió al gobierno cerrar el recinto cultural y artístico con el fin de realizar grandes renovaciones.
El juez de distrito Christopher Cooper, en Washington, D.C., determinó que la votación del 16 de marzo de la junta directiva del Kennedy Center para cerrar las instalaciones fue “mal informada y aparentemente predeterminada”, sin tener en cuenta sus obligaciones legales.
“Los fideicomisarios podrían haber evaluado la conveniencia del cierre de varias maneras prudentes. Esta no fue una de ellas”, escribió Cooper.
La junta, añadió, “se excedió de lo permitido” al añadir unilateralmente el nombre de Trump al centro. El Congreso le dio su nombre al Centro y solo el Congreso puede cambiarlo, señaló.
El nombre de Donald J. Trump fue agregado al de John F. Kennedy en el centro cultural y artístico en diciembre. Foto: AP
Roma Daravi, vicepresidenta de relaciones públicas del Kennedy Center, manifestó el viernes que la institución está “confiada en que, en apelación, el tribunal respaldará la voluntad de la junta de reconocer las contribuciones históricas del presidente Trump a nuestro centro cultural nacional”. Indicó que la decisión sería revisada “cuidadosamente”.
“Aunque la realidad sigue siendo que el Centro requiere una restauración urgente y significativa, una verdad que incluso el demandante reconoce", declaró Daravi. "Con 257 millones de dólares asegurados por el presidente Trump y aprobados por el Congreso, los recursos están disponibles y seguimos comprometidos a agotar todas las vías legales para garantizar que el Centro Trump Kennedy sea restaurado como un hito cultural nacional para que todos los estadounidenses lo disfruten”.
Demandas contra el proyecto de Trump
Cooper celebró audiencias a finales de abril sobre demandas paralelas que impugnan el proyecto. Una fue presentada por un grupo de organizaciones culturales y de preservación histórica. La otra la interpuso la representante Joyce Beatty, demócrata de Ohio que funge como miembro ex officio de la junta del Centro Kennedy. Falló a favor de la solicitud de Beatty, pero rechazó la otra impugnación.
Abogados del Departamento de Justicia sostuvieron que los planes de renovación del edificio son de alcance limitado y están plenamente dentro de la autoridad de la junta para llevarlos a cabo sin necesidad de aprobaciones externas.
Los demandantes temen que el presidente y sus aliados en la junta pasen por alto las normas de preservación diseñadas para mantener la integridad histórica del edificio. En declaraciones anteriores durante audiencias judiciales, los abogados de Beatty y de los grupos de preservación expresaron dudas sobre el alcance limitado del proyecto, al señalar comentarios de Trump en los que dijo que “expondría por completo” el esqueleto de acero del edificio.
Beatty ha dicho que estaba “muy temerosa de que veamos lo que ocurrió con el Ala Este y lo que ocurrió con el Jardín de las Rosas” si el centro se cierra y se permiten renovaciones sin supervisión, en referencia a cambios importantes que el presidente ha realizado en la Casa Blanca.
Trump ha mostrado un marcado interés en las operaciones del Centro desde que regresó a la Casa Blanca el año pasado. Instaló una junta que lo nombró presidente. Su nombre fue añadido a la fachada de un edificio que es considerado un monumento vivo al presidente John F. Kennedy.
El Centro ha seguido funcionando aunque a un ritmo mucho más lento que en años anteriores. Trump asistió al estreno del musical “Chicago” en marzo y otros espectáculos, incluido “Moulin Rouge”, están programados para junio.
Bill Maher, el comediante que ha tenido una relación de altibajos con Trump, tiene previsto recibir el Premio Mark Twain al Humor Estadounidense el 28 de junio, un evento que se anticipaba como uno de los últimos grandes momentos en el Kennedy Center antes del cierre.
Cooper fue nominado para el cargo por el presidente demócrata Barack Obama.
Fuente: AP
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