Irán acusó este lunes al gobierno de Donald Trump de violar el alto el fuego por la ofensiva israelí sobre Líbano y dijo que avanzará para cerrar el Estrecho de Ormuz y dejar de intercambiar mensajes con Estados Unidos a través de intermediarios, una novedad que supone un revés a las tibias expectativas que se habían encendido los últimos días para cerrar un acuerdo de paz.
La acusación del régimen iraní, publicada este lunes por la agencia estatal iraní Tasnim News Agency a través de Telegram, se refería específicamente a las operaciones militares de Israel en Líbano contra Hezbollah, la milicia respaldada por Irán, como una violación del alto el fuego con Estados Unidos.
"Dada la continuación de los ataques del régimen israelí en Líbano, y considerando que Líbano había sido una de las condiciones previas para un alto el fuego —que ahora ha sido violado en todos los frentes, incluido el Líbano—, el equipo negociador iraní suspende 'conversaciones e intercambios de mensajes a través de mediadores'", informó Tasnim.
La agencia añadió que Teherán y grupos militantes aliados en la región han incluido en su agenda el "cierre total del Estrecho de Ormuz y la activación de otros frentes", incluido el estrecho de Bab el-Mandeb en el extremo sur del Mar Rojo, donde los rebeldes hutíes respaldados por Irán en Yemen habían lanzado previamente ataques contra embarcaciones que pasaban.
Imagen del estrecho de Ormuz distribuida por la agencia de noticias iraní IRNA. Foto: EFE
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, publicó también en la plataforma social X que Líbano está incluido en el alto el fuego con Estados Unidos y que cualquier violación en un frente "será considerada una violación en todos los frentes”. "Estados Unidos e Israel asumen la responsabilidad de las consecuencias de cualquier incumplimiento de la tregua", afirmó.
La ofensiva de Israel en el Líbano
Israel anunció el domingo que había capturado el castillo de Beaufort en Líbano, una fortaleza de 900 años situada al norte del río Litani que tiene un valor militar estratégico y es símbolo de la ocupación israelí del sur del país entre 1982 y 2000.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó el lunes ataques contra barrios controlados por Hezbollah en el sur de Beirut.
Mientras tanto, Estados Unidos e Irán intercambiaron disparos durante el fin de semana. El Comando Central de EE.UU. informó que atacó defensas aéreas iraníes, dos drones que amenazaban barcos y una estación de control terrestre en respuesta a "acciones iraníes agresivas", incluyendo el derribo de un dron estadounidense MQ-1 "Predator" que operaba sobre aguas internacionales.
Israel anunció el domingo que había capturado el castillo de Beaufort en Líbano. Foto: Reuters
La retirada de Irán de las negociaciones se produce luego de una ráfaga de optimismo el viernes, cuando el presidente Trump anunció en una publicación en Truth Social que ponía fin al bloqueo naval estadounidense en el Estrecho de Ormuz y que los barcos "atrapados en el Estrecho ... podían empezar el proceso de 'volver a casa'".
El viernes, luego de una reunión en la Casa Blanca, Trump decidió en cambio enviar una contrapropuesta a Teherán que supuestamente era analizada el fin de semana.
Pero los ataques de Israel suspendieron cualquier posibilidad de avance inminente. Sin embargo, Trump sigue optimista. En un posteo a la 1 de la madrugada de este lunes –una señal de que este conflicto le quita el sueño al presidente—Trump publicó en Truth Social que Irán “realmente quiere llegar a un acuerdo” y acusó a los críticos de las negociaciones de poner en peligro una salida. "Solo siéntense y relájense. Al final todo saldrá bien – ¡Siempre lo hago!”, escribió.
La postergación de un acuerdo en realidad complica enormemente a Trump. El jefe de la Casa Blanca busca con urgencia un pacto que le permita presentarlo como una victoria ante los estadounidenses antes de los comicios legislativos de noviembre.
Las encuestas muestran que la guerra es profundamente impopular entre los votantes porque Trump nunca fue claro en los objetivos al lanzarla. Pero además hizo escalar la inflación (3,8% el mes pasado) en Estados Unidos, impulsada por la subida de los precios del petróleo y el combustible en los surtidores que se trasladó a todos los sectores. Este panorama hizo que cayera la imagen del presidente a los niveles más bajos de su mandato, entre el 34% y el 37%, según los sondeos.
Es una situación alarmante para la Casa Blanca ante la proximidad de las elecciones de noviembre, donde está en juego el control del Congreso y la gobernabilidad para el segundo tramo del mandato de Trump. Además, una mayoría demócrata podría hacer reactivar juicios políticos contra el presidente y algunos funcionarios.
Trump llegó a la Casa Blanca precisamente con el discurso de “America First”, de dejar de involucrarse en conflictos lejanos para fortalecer la economía estadounidense. Y las encuestas marcan que muchos de sus votantes se sienten desencantados.
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