Al menos 19 personas, incluyendo dos policías, resultaron heridas este sábado en un enfrentamiento entre agentes antimotines y manifestantes en San Julián, un municipio de Santa Cruz de la Sierra, en el este de Bolivia.

El operativo para desbloquear la ruta que une Santa Cruz con Beni -estratégica para el transporte de alimentos hacia el resto del país- tomada hace más de veinte días por campesinos opositores que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien lleva apenas medio año en el cargo.

La mayoría de los heridos (17) tienen lesiones menores, pero otros dos, un comunario y un efectivo de la policía, presentaban heridas de bala en el cráneo, según el vocero de la Gobernación de Santa Cruz, Rolando Schrupp, citado por el portal Unitel.

Un posterior comunicado del Comando Departamental de la Policía de Santa Cruz reportó otro efectivo con heridas de bala. La representante de la Defensoría del Pueblo, Sheila Gómez, afirmó que son cuatro los policías internados en el hospital Obrero de la Caja Nacional de Salud de Santa Cruz con heridas de bala y se esperaba la llegada de un quinto, informó El Deber.

Manifestantes se enfrentan con la Policía de Bolivia este sábado, durante el desbloqueo de una vía en San Julián (Bolivia). Efe

Uno tiene una herida de bala en el cráneo, otros dos en las piernas y el cuarto una contusión ocular. El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, aclaró que "ningún servidor público policial y también militar estaba portando ningún tipo de arma de fuego, solamente estuvimos portando equipos para el control de disturbios civiles".

El operativo comenzó a las 6 de este sábado, cuando decenas de agentes antidisturbios, apoyados por vehículos militares, llegaron temprano a una ruta de la ciudad de San Julián y lanzaron gases lacrimógenos para despejar la vía en el centro de Santa Cruz, una rica región agropecuaria de Bolivia que abastece de alimentos al occidente.

Los manifestantes respondieron con piedras y palos, quemaron llantas, pastizales y troncos para evitar el avance del contingente policial, observó un periodista de la agencia de noticias AFP.

Tras cuatro horas de enfrentamiento, el Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua confirmó el repliegue de la policía cerca del mediodía para "precautelar la vida de todos los efectivos y de todas las personas que se encontraban ahí, antes que seguir recibiendo actos letales de violencia", dijo el el ministro Óscar Mario Justiniano.

Al menos dos policías resultaron heridos por proyectiles de armas de fuego durante una operación de desbloqueo en Sa Julián. Efe

La ruta había sido despejada parcialmente, pero los manifestantes la volvieron a bloquear. El operativo en San Julián ocurre un día después de que policías y militares despejaran una vital ruta que conecta La Paz con regiones agrícolas sureñas.

El alcalde del municipio de San Julián, Carlos Vaca, señaló que él "no tenía conocimiento" respecto a la "represión policial" y agregó: "Yo, como autoridad, coordiné todas las instancias de diálogo una y otra vez para acercar a las partes en conflicto con el Gobierno (...) Ahora, nos sorprendieron con un desbloqueo a la fuerza, sin coordinar con nosotros".

Vaca también denunció que el gobierno boliviano envió "fuerzas civiles" al operativo, que se encontraban bajo los efectos de "estupefacientes o alcohol", y que fueron al municipio a "enfrentar a nuestra población". También los acusó de realizar saqueos.

A un mes de los bloqueos, sigue la crisis en Bolivia

El presidente, con sólo seis meses en el poder, espera que el Parlamento apruebe una ley de estado de excepción para autorizar el desplazamiento de militares con mayor fuerza en el levantamiento de los bloqueos.

Paz enfrenta desde hace más de un mes protestas, con bloqueos de vías, de campesinos, mineros y otros trabajadores que culpan al mandatario de centro derecha de no resolver la crisis económica que sufre el país, la peor en cuatro décadas.

Cerca de un centenar de vías están cortadas y han provocado en La Paz, El Alto y otras ciudades una fuerte carestía de alimentos, medicinas y combustibles.

El gobierno boliviano, que ha recibido el apoyo de Estados Unidos y países aliados de la región, responsabiliza al expresidente izquierdista Evo Morales de promover las manifestaciones.

Morales, refugiado en su feudo cocalero del Chapare (centro) para evitar una orden de captura por una acusación de presunta trata de una menor, le dijo a AFP que las protestas son una "rebelión" contra un gobierno que está "sometido" a Estados Unidos.