PAMI en tensión: crecen los reclamos por demoras, recortes y falta de cobertura
- Telediario Digital
- hace 13 minutos
- 2 Min. de lectura
Turnos que se demoran, medicamentos con menor cobertura y cirugías que no se concretan. clínicas advierten por pagos retrasados y un sistema cada vez más limitado.
El malestar en torno al PAMI vuelve a escalar y ya no se limita a los prestadores. En las últimas semanas, se multiplicaron los reclamos de afiliados que denuncian dificultades crecientes para acceder a la atención médica, en un contexto atravesado por advertencias de clínicas privadas que hablan de un sistema “asfixiado”.
En Río Cuarto, los testimonios de jubilados reflejan un escenario cada vez más complejo. Las quejas se repiten: turnos que tardan semanas, derivaciones que obligan a recorrer distintos consultorios y una burocracia que dilata la atención incluso en situaciones urgentes.
“Es un trámite bárbaro, te mandan de un lado a otro y volvés a empezar”, relató un afiliado en la sede local.

A la demora en la atención se suma el impacto económico. Varios pacientes advierten que los medicamentos perdieron cobertura y que deben afrontar gastos que antes no tenían.
“Estoy pagando más de 50 mil pesos en remedios. Con la jubilación no alcanza”, expresó otro jubilado, que aseguró que la situación se agravó en el último tiempo.
También aparecen reclamos por estudios médicos con cupos limitados y por intervenciones que no logran concretarse. En algunos casos, incluso se denuncian recortes en prestaciones sensibles como la internación domiciliaria, con menos medicamentos y menor asistencia.
Este escenario coincide con las advertencias de las clínicas y sanatorios privados. Desde la Asociación de Clínicas y Sanatorios Privados de Córdoba sostienen que el sistema atraviesa un momento crítico, con pagos desdoblados y aranceles que quedaron por detrás de los costos reales.
Ignacio Escuti, presidente de la entidad, explicó que además se está avanzando hacia un modelo con prestaciones más limitadas, lo que impacta directamente en los pacientes.
Según indicó, empiezan a registrarse restricciones en la autorización de prácticas y demoras que afectan el acceso a la atención.
“El tiempo en salud es clave y estas demoras terminan teniendo consecuencias”, advirtió.
En ese contexto, el conflicto expone una doble tensión: prestadores que denuncian falta de financiamiento y afiliados que enfrentan más trabas para atenderse. El resultado es un sistema que comienza a mostrar signos de desgaste, con reclamos que crecen tanto desde adentro como desde afuera.
Mientras no haya definiciones claras sobre el funcionamiento y el financiamiento del PAMI, el malestar sigue en aumento y la preocupación se traslada a un punto central: el acceso a la salud.
Todavia no hay comentarios aprobados.