Las ventas pymes no repuntan y ya acumulan 11 meses en caída

  • Telediario Digital
  • hace 1 hora
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Un informe de la CAME reveló que las ventas minoristas volvieron a caer en marzo. El deterioro del poder adquisitivo y el aumento de costos golpean a los comercios en todo el país.

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    Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a caer en marzo y ya acumulan 11 meses consecutivos en baja, según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En la comparación interanual, la caída fue del 0,6%, mientras que frente a febrero retrocedieron un 0,4%, consolidando un primer trimestre con saldo negativo.



    El dato confirma una tendencia que se viene profundizando en la economía real: el consumo sigue debilitado por la pérdida del poder adquisitivo y un escenario de costos crecientes que impacta directamente en la rentabilidad de los comercios.

    El relevamiento mostró que cinco de los siete rubros analizados registraron bajas, reflejando un cambio en los hábitos de consumo. Los sectores más golpeados fueron los vinculados a bienes no esenciales.


    Entre las caídas más fuertes aparece perfumería (-9,8%), seguida por bazar, decoración, textiles de hogar y muebles (-8,3%). También retrocedieron alimentos y bebidas (-0,9%), lo que evidencia que incluso el consumo básico empieza a mostrar señales de ajuste.

    En contraste, solo dos rubros lograron crecer: ferretería y materiales para la construcción (+2%) y farmacia (+1,1%), impulsados por necesidades más urgentes.


    El informe también refleja el impacto directo sobre los negocios. El 42,2% de los comerciantes aseguró que su situación empeoró, mientras que la suba de costos fijos —servicios, logística y combustibles— sigue achicando los márgenes.

    En este contexto, muchos comercios dependen cada vez más del financiamiento con tarjetas y promociones para sostener las ventas, mientras crecen los modelos mixtos que combinan venta física y online.


    De cara a los próximos meses, el panorama sigue siendo incierto. Casi la mitad de los comerciantes cree que las ventas se mantendrán sin cambios, mientras que solo una minoría espera una mejora.

    El dato más preocupante es el clima de inversión: casi 6 de cada 10 comerciantes consideran que no es un buen momento para invertir, lo que anticipa un escenario de estancamiento.

    Con un consumo que no logra despegar y costos que siguen presionando, el desafío para las pymes —especialmente en el interior— será sostener la actividad en un contexto que, por ahora, no muestra señales claras de recuperación.