Tras el 3,4% de inflación, Milei reconoció: “El dato es malo”

  • Telediario Digital
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Tras conocerse que la inflación de marzo fue de 3,4%, Javier Milei reconoció que el número “no gusta” al Gobierno y prometió explicarlo en su exposición ante AmCham.

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    El Gobierno nacional recibió este martes un dato incómodo en uno de los frentes que más había elegido mostrar como bandera de gestión.

    Luego de que se conociera que la inflación de marzo fue de 3,4%, el presidente Javier Milei salió a reconocer públicamente que el número “es malo” y que “no gusta” en la Casa Rosada.

    Según anticipó, buscará desarrollar su explicación en la exposición que encabezará esta tarde en AmCham.



    La cifra divulgada para marzo significó una aceleración respecto de febrero, cuando el IPC había sido de 2,9%, y dejó un acumulado de 9,4% en el primer trimestre, con una suba interanual de 32,6%. El salto, además, volvió a exponer una dificultad central para el oficialismo: aunque el Gobierno insiste en que la desaceleración de fondo sigue en marcha, los aumentos siguen golpeando con fuerza en consumos básicos y servicios.

    En su mensaje, Milei sostuvo que la inflación “repugna” y remarcó que existen “elementos duros” para explicar lo ocurrido y esperar un regreso al sendero descendente.

    La reacción presidencial llegó minutos después de la publicación del índice y buscó mostrar control político sobre un dato que impacta de lleno en la credibilidad del plan económico.


    En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, intentó poner el foco en señales parciales más favorables, como la desaceleración de la canasta básica alimentaria. Pero el dato general volvió a mostrar que el alivio no llega de manera uniforme y que la promesa de una baja sostenida todavía convive con subas en rubros sensibles para millones de hogares.

    En marzo, entre los segmentos que más presionaron sobre el índice aparecieron educación, transporte, vivienda y también alimentos y bebidas no alcohólicas.

    El nuevo registro no sólo complica el discurso oficial: también reabre la discusión sobre cuánto del ajuste y de la recomposición de precios regulados sigue trasladándose a la vida cotidiana. En un país donde el consumo viene resentido y las economías regionales siguen sintiendo el enfriamiento de la actividad, cada décima de inflación tiene impacto político, social y territorial.