El boom del ecommerce en argentina: oportunidad para crecer, pero con fuertes desigualdades

  • Telediario Digital
  • hace 3 horas
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Un informe reciente advierte que el comercio electrónico crece a gran velocidad en el país, pero expone brechas territoriales, tecnológicas y laborales que condicionan su desarrollo. ¿Todos pueden aprovechar esta nueva economía?


El comercio electrónico sigue ganando terreno en Argentina y se consolida como una de las principales formas de consumo. Comprar productos, pedir comida o pagar servicios desde el celular ya es parte de la vida cotidiana. Sin embargo, detrás de ese crecimiento sostenido, aparecen desafíos estructurales que ponen en duda si el país está realmente preparado para sostenerlo de manera equitativa.


Según un informe de la Fundación ConSecor, el ecommerce representa una gran oportunidad para emprendedores, cooperativas y empresas, especialmente del interior, que pueden vender en todo el país sin necesidad de abrir sucursales físicas. Esta posibilidad amplía mercados y democratiza, en teoría, el acceso a nuevos clientes.


Pero esa expansión no es igual para todos. Uno de los principales problemas detectados es la desigualdad territorial. Hay regiones donde la logística se vuelve más costosa y compleja, principalmente por el estado de las rutas y las distancias. Detrás de cada compra online, hay una cadena que incluye transporte, infraestructura y tiempos de entrega que no siempre funcionan de la misma manera en todo el país.


A esto se suma la brecha digital. No todas las zonas cuentan con acceso a internet de calidad, lo que limita tanto a quienes quieren vender como a quienes desean comprar. En un sistema donde todo depende de la conectividad, esta diferencia se traduce en exclusión directa del circuito económico digital.


Otro punto clave es el impacto en las condiciones laborales. El crecimiento del ecommerce también trajo consigo el aumento de repartidores y servicios de delivery, pero con interrogantes sobre su estabilidad, condiciones de trabajo y nivel de ingresos. Es un eslabón fundamental del sistema que todavía presenta zonas grises.


El fenómeno no es nuevo, pero se aceleró notablemente desde la pandemia, cuando millones de personas comenzaron a comprar online por necesidad. Hoy, ese hábito se mantiene, pero el desafío es claro: transformar ese crecimiento en un desarrollo más equilibrado, donde las oportunidades no dependan del lugar donde se viva.