Cae el consumo de carne vacuna y crece el cerdo en la mesa argentina

  • Telediario Digital
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Un informe de FADA advierte que se consumen cinco kilos menos de carne vacuna por persona al año. El cambio no responde a hábitos culturales, sino al impacto del precio y la pérdida de poder adquisitivo.

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    El consumo de carne vacuna en Argentina vuelve a encender señales de alerta. De acuerdo a un reciente informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), cada habitante consume hoy cinco kilos menos de carne de vaca por año en comparación con febrero del año pasado, en un contexto marcado por la presión sobre el bolsillo.


    En paralelo, el estudio detecta un crecimiento en el consumo de carne de cerdo, que se posiciona como una alternativa más accesible.

    La economista de FADA, Fiorella Savarino, explicó que este cambio no implica una modificación en las preferencias culturales, sino una adaptación a la situación económica. “El argentino sigue eligiendo la carne vacuna, pero los precios terminan condicionando la decisión de compra”, señaló.



    El informe detalla que el precio de la carne vacuna aumentó por encima de la inflación en el último año, mientras que el cerdo registró subas más moderadas. Esa diferencia es clave para entender por qué, al momento de comprar, muchas familias optan por opciones más económicas.


    Otro de los puntos que analiza FADA es la composición del precio final de los alimentos. En el caso de la carne, el 28% del valor corresponde a impuestos, es decir, más de un cuarto del precio que paga el consumidor. Esta carga también se observa en productos básicos como el pan y la leche, donde los tributos rondan el 25%.



    Además de los factores locales, el informe advierte sobre el impacto del contexto internacional. El aumento en los costos del combustible, los fertilizantes y el transporte —en parte influenciados por conflictos globales— genera un efecto en cadena que termina reflejándose en los precios de góndola.

    Si bien algunos indicadores muestran una leve recuperación de los salarios en los últimos meses, desde el sector sostienen que aún no alcanza para revertir la caída del consumo.

    El resultado es un cambio progresivo en la mesa de los argentinos, donde la carne vacuna pierde protagonismo frente a alternativas más económicas.