Los taxistas de Río Cuarto advierten una caída del movimiento, menos actividad nocturna y jornadas de al menos 12 horas para sostener sus ingresos

“Estamos trabajando mal, realmente mal. Está muy lenta la parada para la salida. La verdad es que hay que meterle muchas horas para hacer la diaria. Doce horas, nunca menos de doce horas”, señaló uno de los conductores en diálogo con Puntal.

Menos movimiento por la noche y semanas más flojas

Según los testimonios recogidos, el movimiento no es constante. Después de fechas especiales o de períodos de mayor actividad, la demanda puede disminuir. Uno de los trabajadores señaló que, tras una semana del Día de la Madre con más viajes, el ritmo volvió a caer.

La situación también se refleja durante los fines de semana, que ya no presentan la misma regularidad que antes. “Antes vos salías viernes, sábado y domingo parejo, ahora ya van frenando también las cosas”, explicó uno de los trabajadores del volante.

A lo largo de la jornada, algunos horarios concentran más viajes que otros. El mediodía, entre las 11 y las 14, aparece como una de las franjas de mayor actividad, vinculada con los desplazamientos laborales. En otros momentos, los choferes deben afrontar períodos de espera más prolongados.

Combustible, paradas y estrategias para sostener el trabajo

Frente a este escenario, los taxistas buscan reducir los gastos y aprovechar mejor cada viaje. Una de las estrategias consiste en evitar circular sin pasajeros y tratar de quedar en una parada cercana al lugar donde finaliza cada recorrido.

“Tratar de no moverte tanto por el gasto de combustible y tratar de quedar en la parada que te quede más cerca”, explicó uno de los consultados.

Los trabajadores relacionan estas dificultades con una menor circulación de dinero y una reducción de las salidas, un contexto que, según describen, influye en la demanda de taxis. Así, sostienen que deben pasar más horas trabajando para intentar alcanzar los ingresos diarios.