Los jóvenes reconocen que las medidas de fuerza afectan el desarrollo del año académico, pero también entienden el reclamo de los docentes. La suspensión de finales y la posible pérdida de regularidades generan preocupación

En diálogo con el móvil de Puntal, los jóvenes señalaron que las medidas afectan directamente a quienes cursan las distintas carreras, especialmente ante la posibilidad de que se suspendan los exámenes finales y no se carguen las regularidades en el sistema.

“ No sé si la forma es la adecuada, pero se entiende y se respeta la decisión tomada por los docentes. Pero que te quiten la regularidad y no se puedan rendir los finales es fuerte para el estudiante, porque es como que hicimos todo un año para nada”, expresó uno de los estudiantes.

El testimonio refleja la incertidumbre que atraviesan quienes deben cumplir con las instancias académicas para avanzar en sus carreras y que temen que el conflicto repercuta en el reconocimiento del trabajo realizado durante el año.

Otro de los jóvenes coincidió en que las medidas tienen un impacto generalizado sobre la comunidad estudiantil, aunque remarcó la legitimidad del reclamo docente. “Es una medida que nos afecta a todos, pero entendemos que es un reclamo que no es escuchado por el Gobierno”, sostuvo.

Las medidas que impulsa la AGD

La preocupación de los estudiantes se da en el marco de las decisiones adoptadas por la asamblea de la AGD-UNRC, que resolvió impulsar un paro por tiempo indeterminado, suspender la toma de exámenes finales y disponer la no carga de regularidades en el sistema.

Las propuestas serán presentadas en el Congreso de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), previsto para este jueves 22 y viernes 23 de octubre, donde se debatirán los próximos pasos del conflicto.