Tomás Mutti, del departamento de promoción interna del Ipcva, analizó el momento del mercado interno y el efecto del menor poder adquisitivo

En el marco de la ArgenCarne que se desarrolló toda la semana en la Rural y concluye hoy, el ingeniero agrónomo e integrante del Departamento de Promoción Interna del IPCVA, Tomás Mutti, habló con Puntal sobre la mutación del consumo y los desafíos de la cadena vacuna.

“Lo que está pasando con el consumo es que la carne vacuna tiene competencia. Antes se vendía sola, y hoy cuando vas a una carnicería ves que hay pollo, cerdo y también carne de vaca. Entonces, en ese contexto la carne tiene que empezar a pelear por precio, por calidad. Lo que nosotros sabemos desde el Ipcva cuando hablamos con los consumidores es que en calidad, la líder es la carne de vaca y va a seguir siéndolo”, remarcó ek especialista.

¿Es la predilecta del paladar?

Exactamente. y por buena diferencia. Nosotros entendemos que la aparición del pollo y del cerdo responde a una cuestión de bolsillos, sin dudas. Por eso, desde el Ipcva estamos trabajando para crear estrategias para que cuando el consumidor está frente a un mostrador y tiene que elegir entre pollo, cerdo o vacuno, elija vacuno.

¿Pero hay cambios en el gusto de la población?

Hoy hay más diversidad de cosas, están entrando en la conversación cosas que antes no existían, como vegetarianismo, veganismo, el tema de la huella ambiental, cómo fue el proceso del corte de carne, fue a hecha pasto, hecha a granos, de dónde sale esa carne. Y también los consumidores se informan más; entonces el consumidor al estar más informado pide más requisitos cuando te compra la carne, ni hablar en lo que es mercados de exportación.

Demanda más información del producto...

Claro, y demanda más calidad en el producto.

¿Qué define la calidad en el caso de la carne?

Para el consumidor argentino, lo que nosotros sabemos es que el 57% valora la terneza como calidad. Para la cabeza del argentino la calidad es la terneza. Y ahí estuvimos evaluando qué tipo de carne prefiere el argentino, y mayoritariamente prefiere las carnes magras, las carnes que tienen poca grasa intramuscular, contrario a lo que ocurre en mercados externos.

En estos momentos hay un interés por conocer más sobre Wagyu, la raza japonesa que es una expresión de esa grasa intramuscular; pero entonces no tendría una masividad en el mercado interno...

El consumidor argentino prefiere la carne magra, sin dudas. Incluso hemos hecho trabajos de mostrarle fotos de carne con marbling y carne sin marbling y termina eligiendo la carne sin marbling.

Volvamos al consumo, ¿la caída en la carne vacuna es mayoritariamente por bolsillo?

Exacto, no es por paladar, es por bolsillo.

¿A un mismo valor la gente prefiere la carne de vaca mayoritariamente?

Te cuento un dato, le preguntamos a la gente si mejorara su situación de bolsillo si volvería a comprar carne vacuna. El 75% nos digo que sí. Obviamente nosotros desde el Ipcva estamos pensando estrategias para sortear todo esto, porque que el bolsillo del argentino mejore depende de muchísimos factores en los cuales no podemos incidir, pero en lo que sí podemos incidir estamos tratando de buscar estrategias, trabajando fuerte con los carniceros en el punto de venta para tener una participación ahí.

Por otro lado, afuera es otra realidad porque la exportación vuela...

Tenemos mucha calidad pero hay mucha competencia. Todos los países productores de carne del mundo están buscando robarte ese metro cuadrado de la góndola. Por eso hoy tener una relación comercial y estar presente es un factor que siempre hay que trabajarlo, hay que ir, poner la cara, mostrar datos, demostrar que nuestra carne es buena y los argumentos, porque ya no alcanza con sólo decirlo. Ahí entra el tema de datos, información, tecnología y calidad.

Seguro en lo último estamos bien...

Argentina sin dudas está muy bien. Tiene genética, tiene manejo, tiene pasto, tiene el know-how como digo yo para hacerlo, estamos muy bien, y tenemos mucho espacio para seguir creciendo en calidad. Creo que Argentina tiene la enorme posibilidad de ser el productor de calidad de carne del mundo. Sin dudas hoy estamos con un tema de reducción de stock por una fase de liquidación que ahora estamos en vías de cambiar por una fase de retención. Por eso en el corto plazo es muy difícil que nosotros podamos crecer en stock. Pero lo que sí podemos empezar a hacer es que a los animales que tenemos en el campo le pongamos “más nafta” como digo yo, mejor alimento. A su vez, lo que dicen los analistas y expertos es que la oportunidad está ahí, en el tema de la carne con genética, el tema de la carne con calidad, diferenciarse de lo que es la carne commodity.

Mencionaba lo de ponerle “más nafta”, por lo pronto se están poniendo más kilos por res...

Sí, hoy el aumento de peso medio de faena responde principalmente a varias cuestiones. La cuestión número uno es que a ese kilo extra que el productor le está metiendo a ese animal, el mercado se lo está pagando y se lo está pagando bien. A su vez, el clima ha venido acompañando, entonces hay pasto en el campo, eso te permite meterles kilos baratos. La relación insumo-producto con el maíz está buenísima. Y si vamos un poquito más adelante en la cadena, en lo que es engorde, terminación, feedlots, lo que estamos viendo es que tienen un costo muy alto de comprar ese animal. Entonces ellos lo que tienen que hacer es licuar esa relación compra-venta negativa y eso lo tienen que hacer metiéndole kilos. En definitiva, todos esos factores están favoreciendo a que produzcamos más kilos.

¿En paralelo se inició un proceso de retención de vientres?

Estamos en vías de; yo soy más prudente, algunos analistas ya lo dan por hecho, yo soy más prudente y digo estamos en vías de.

¿Esperando más señales?

No sé si más señales, pero el año que viene se vota. Eso creo que está en la cabeza de varios productores, entonces hago una pastura cuatro años, no la hago, qué hago, espero, veo qué pasa. Hay varios factores extra que están dando vueltas que pueden influir, sin duda.

Pero consideran que es un buen momento de la ganadería...

Sin dudas. Incluso hay unos trabajos muy buenos que hace la Universidad Austral y que hace la gente de CREA, que es el monitor de lo que piensan los productores y en general te diría con el 70-80% los productores piensan que es un buen momento para la ganadería.

En la disertación le recordó a los ganaderos que producen carne y no vacas, ¿por qué?

Es un concepto quizás; porque muchas veces se vende el ternero y se piensa que ahí se terminó el negocio. Pero del otro lado hay un consumidor que quiere carne. Y si hay un animal más grande, más chico, tal raza o tal, al consumidor al final del día no le mueve la aguja; lo que le mueve la aguja es qué calidad le van a dar en cada corte.