El “Perejil” del caso Dalmasso terminó con la vida de Ustarroz Acuña, el 16 de agosto 2024, cuando le clavó un hierro en la cabeza

El denominado “perejil” del caso Nora Dalmasso será juzgado por homicidio simple en un proceso que será presidido por el vocal Pablo Bianchi, mientras que Rosario Fernández López es la fiscal de cámara.

Tras el partido, Zárate de 47 años, tuvo un violento encontronazo con Ustarroz Acuña, de 37 años, e incluso estuvieron a punto de agarrarse a trompadas y lo habría amenazado con “esperarlo afuera”.

En el exterior del complejo ubicado sobre calle Río Negro 1690, Zárate se subió a su Fiat 600 y las cámaras registraron que la víctima que estaba arriba de una moto le dio una patada al guardabarros trasero derecho del auto. Por lo que Zárate habría emprendido con su auto contra Ustarroz, supuestamente con la intención de impactarlo, pero este saltó sobre el capot y terminó rompiendo el parabrisas.

De acuerdo a la acusación, inmediatamente Zárate descendió del auto junto a sus dos hijos. En su poder tenía un destornillador y le exigía a Ustarroz el pago del elemento dañado.

En ese contexto, un hijo de Zárate le facilitó un hierro de construcción del 8 y 57 centímetros de largo, que utilizó para incrustárselo en la sien izquierda, por lo que murió en lugar.

En una de sus declaraciones, luego de negar el hecho, el pintor sostuvo que hacia más de un año que la víctima lo insultaba y le decía que era el asesino de Nora.

Zárate negó haber querido atropellar a Ustarroz y que se desesperó al ver a su hijo con la cara llena de vidrios y llorando.

Sobre cómo llegó a clavarle el hierro en la sien a la víctima, Zárate dijo que sólo le “amagó” para que no se acercara a sus hijos. Y argumentó que como tenía las manos húmedas, transpiradas, el hierro se le resbaló y le impactó en la cabeza “a una distancia de dos metros”.

Zárate se dio a la fuga del lugar y fue detenido por la Policía en su domicilio de calle Lamadrid al 1500.