La empresa explicó que abonó el 70% de los salarios del último período y atribuyó la crisis a la quita de subsidios nacionales, la caída de pasajeros y el desfasaje entre las tarifas y los costos operativos. Advirtió que, sin soluciones de fondo, el servicio podría volverse inviable a corto plazo.

Desde la firma señalaron que comprenden y respetan el reclamo de los trabajadores, pero consideraron necesario explicar el escenario económico que llevó al conflicto. En ese sentido, identificaron tres factores principales: la quita de subsidios nacionales al transporte del interior, la caída en la cantidad de pasajeros y la diferencia entre el valor de las tarifas y los costos reales de funcionamiento.

En relación con el financiamiento, la SAT cuestionó el desfinanciamiento que atraviesa el transporte público en el interior del país tras la eliminación y el congelamiento de los aportes nacionales. También marcó diferencias con los recursos que continúan destinándose al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Según plantearon, el sostenimiento de insumos, combustibles y repuestos a valores dolarizados, financiado principalmente con la recaudación del boleto, terminó por comprometer la caja operativa de la empresa.

Otro de los puntos señalados fue la caída del corte de boleto, que atribuyeron tanto a la retracción económica general como al impacto de los paros en la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC). Desde la SAT remarcaron que la institución representa un nodo fundamental para la movilidad urbana y aseguraron que durante 2026 no se completó una semana de clases, lo que repercutió directamente en la cantidad de pasajeros y los ingresos del sistema.

A esto se suma, según la empresa, el desfasaje entre el costo real del kilómetro recorrido y la capacidad de pago de los usuarios. Esa diferencia genera ingresos insuficientes para afrontar en tiempo y forma los salarios y el mantenimiento de las unidades.

La SAT advirtió por el futuro del servicio

En el comunicado, la empresa fue contundente respecto de la gravedad del escenario y advirtió que el transporte público urbano de Río Cuarto se encuentra en una situación de "riesgo inminente".

"Sin un cambio urgente en las condiciones de financiamiento, la actualización de esquemas operativos y el auxilio de los estamentos correspondientes, la prestación del servicio de colectivos en la ciudad resulta inviable a corto plazo", expresaron.

Además, indicaron que están realizando gestiones para destrabar el conflicto actual, aunque insistieron en que se necesitan respuestas estructurales para evitar que la conectividad diaria de miles de vecinos quede comprometida.

Finalmente, desde la SAT reafirmaron su compromiso con la ciudad, los usuarios y los trabajadores, y manifestaron su disposición al diálogo con todas las partes para encontrar soluciones que permitan superar la crisis.