Destapan una red millonaria de fraude en prestaciones oftalmológicas a jubilados

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Una auditoría interna detectó sobrefacturación, recetas falsas y prácticas que nunca se realizaron. El esquema se repite en varias provincias y ya hay causas judiciales en marcha.



Una auditoría del PAMI reveló la existencia de un esquema sistemático de fraude en prestaciones oftalmológicas que afecta directamente a jubilados y a las finanzas del organismo. La investigación detectó maniobras reiteradas como sobrefacturación de lentes, consultas inexistentes y uso indebido de datos de afiliados en distintos puntos del país.


Según el informe, los desvíos no son casos aislados. A través del cruce de datos del sistema de Órdenes Médicas Electrónicas, los auditores identificaron patrones repetidos entre médicos, ópticas y centros oftalmológicos en provincias como Buenos Aires, Entre Ríos, La Rioja y Santiago del Estero. En muchos casos, un mismo profesional concentraba un volumen de recetas muy por encima del promedio nacional.


Entre las principales maniobras detectadas, se destaca la sobrefacturación de anteojos: se recetaban lentes de bajo costo, con un valor cercano a los $4.941, pero se facturaban como productos de alta gama de hasta $27.204.


También se identificaron “prestaciones fantasma”, es decir, estudios o consultas que nunca se realizaron pero fueron cobrados al sistema, manipulación de códigos para inflar montos, circuitos cerrados de derivación y cobros indebidos a afiliados.


En muchos casos, los jubilados no solo recibían productos más baratos, sino que además debían pagar de su bolsillo por lentes que debían ser gratuitos, mientras el sistema también era facturado por esos mismos servicios.



Los casos más graves

Tres expedientes concentran la evidencia más contundente. En Santiago del Estero, una óptica vinculada a un médico acumuló 606 casos de sobrefacturación, con un perjuicio estimado en $10,4 millones y un dato clave: el 95% de las recetas eran derivadas al mismo comercio, cuyo titular tenía vínculo familiar con el profesional.


En Mar del Plata, un centro oftalmológico asociado al mismo grupo cobró prestaciones cubiertas y registró decenas de consultas sin respaldo clínico. En Entre Ríos, un solo profesional concentró 613 casos de sobrefacturación, 151 consultas sin historia clínica y hasta recetas sin dioptrías, lo que evidencia inconsistencias médicas graves


Causas judiciales y maniobras más amplias

El escándalo se enmarca en una investigación mayor sobre el sistema de Órdenes Médicas Electrónicas (OME). Actualmente hay al menos seis causas judiciales activas por delitos como estafa y defraudación contra la administración pública.


Uno de los expedientes más avanzados está en Rafaela, donde un médico y una farmacéutica están acusados de emitir 636 recetas falsas a nombre de 78 jubilados. El dato que cerró la investigación fue el rastreo de las direcciones IP: todas las prescripciones se generaban desde computadoras del propio comercio.


Además, auditorías paralelas detectaron volúmenes de atención imposibles: cientos de prácticas en pocas horas o turnos superpuestos en simultáneo, lo que refuerza la hipótesis de un sistema armado para facturar sin sustento real.



El proceso forma parte del plan de saneamiento que conduce el director ejecutivo, Esteban Leguízamo, desde diciembre de 2023. Según datos oficiales, la nueva gestión encontró un déficit que pasó de $6.000 millones en marzo de 2024 a $92.000 millones en noviembre.


Frente a ese escenario, la administración avanzó con un recorte cercano a los $90.000 millones en gastos políticos, eliminó el 75% de las secretarías, el 33% de las gerencias y subgerencias y todas las coordinaciones locales. También centralizó las compras de insumos y modificó el esquema de los pañales descartables, con un ahorro anual estimado en $5.000 millones.