“Es un castillo de naipes armado en un despacho de Córdoba”: el duro alegato de Andruet
- Telediario Digital
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El abogado Emilio Andruet cuestionó con dureza la acusación contra Daniel Miralles en el jury por el caso Nora Dalmasso, defendió la investigación realizada durante su gestión y advirtió sobre las consecuencias institucionales de una eventual destitución.
El abogado Emilio Andruet protagonizó este miércoles uno de los alegatos más duros de la jornada en el jury contra los fiscales que investigaron el crimen de Nora Dalmasso.
Durante su exposición, el defensor de Daniel Miralles aseguró que la acusación “es un castillo de naipes armado en un despacho de la ciudad de Córdoba” que “vino un viento sur y lo derribó”.

El letrado sostuvo que la hipótesis vinculada a Roberto Bárzola nunca fue una línea “evidente” dentro de la causa y remarcó que tampoco fue advertida por otros fiscales y funcionarios judiciales que intervinieron durante años en el expediente.
“No la vio nadie”, afirmó Andruet al recordar que ni el exfiscal de Cámara Julio Rivero ni el actual fiscal Pablo Jávega apuntaron inicialmente hacia Bárzola cuando tuvieron acceso a la investigación.
En ese sentido, cuestionó que el jury avance únicamente contra Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, mientras otros funcionarios que también participaron de la causa no fueron incluidos en el proceso.
“Aquí tendrían que estar otros fiscales”, señaló, y mencionó entre ellos al exfiscal General Vidal Lascano y al fiscal Guzmán. Además, sostuvo que el denominado “triunvirato” de fiscales que condujo la investigación actuaba bajo supervisión de autoridades superiores.
Andruet también defendió la imputación contra Marcelo Macarrón y aseguró que Miralles contaba con elementos para avanzar en esa línea investigativa. Según explicó, existían pruebas genéticas, autopsias y pericias psicológicas que justificaban esa hipótesis dentro de la investigación penal preparatoria.
“Si Miralles no hubiese imputado a Marcelo Macarrón, quizás ahí sí habría existido mal desempeño”, sostuvo.
El abogado remarcó además que Miralles tuvo la causa “un año y seis meses” y que nunca llegó a concluir la investigación porque fue apartado del expediente antes de resolver su rumbo definitivo.
“Era una investigación penal preparatoria”, insistió Andruet, al sostener que no puede juzgarse a un fiscal por no haber cerrado una hipótesis que aún estaba en desarrollo.
En otro tramo de su alegato, cuestionó con dureza el impacto mediático que rodeó al caso y afirmó que “hay dos juicios: uno acá y otro afuera”. Según planteó, mientras en el jury “se habla con derecho”, fuera del tribunal “se habla con sentimientos”.
También criticó la actuación de la fiscal acusadora Betina Croppi y calificó como “desacertada” la frase en la que la funcionaria puso en duda si los fiscales realmente querían descubrir al asesino de Nora Dalmasso.

Finalmente, Andruet advirtió sobre las consecuencias institucionales que podría generar una eventual destitución de los fiscales acusados y planteó un escenario hipotético en torno a Roberto Bárzola.
“Si Barzola es absuelto, ¿vamos a tirar por la borda tres fiscales?”, preguntó ante el jurado.
Sobre el cierre, pidió la absolución de Miralles y sostuvo que la acusación “no tiene sustento lógico ni jurídico”.
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