El detector que puede salvar vidas: cómo funciona y por qué recomiendan tener uno en casa

  • Telediario Digital
  • hace 4 minutos
  • 2 Min. de lectura

Especialistas advierten sobre la importancia de contar con detectores de monóxido de carbono en viviendas con calefactores, salamandras o termotanques. Estos dispositivos activan una alarma cuando detectan niveles peligrosos del gas en el ambiente.

  •  

    En medio de la preocupación por los casos de intoxicación por monóxido de carbono registrados durante los últimos días, especialistas volvieron a insistir en la importancia de incorporar detectores en los hogares para prevenir tragedias silenciosas que pueden resultar fatales.



    Durante una entrevista realizada en una ferretería de Río Cuarto, Marcos Etcheverry explicó cómo funcionan estos dispositivos y por qué cada vez son más recomendados en viviendas donde existen sistemas de combustión, como calefactores, salamandras, estufas a leña o termotanques.

    “El monóxido de carbono no tiene olor, color ni se percibe en el ambiente. Ingresa por los pulmones y ocupa el lugar del oxígeno en el cuerpo, pudiendo provocar la muerte”, explicó.

    Los detectores funcionan mediante sensores que miden la concentración del gas en el aire. Cuando registran niveles peligrosos, activan una alarma sonora y visual que advierte a quienes se encuentran en el lugar.

    “Estos equipos detectan el monóxido y hacen sonar una alarma permanente hasta que el ambiente se ventile o desaparezca la emanación”, señaló Etcheverry mientras mostraba el funcionamiento de uno de los aparatos.

    Según detalló, existen modelos básicos y otros más avanzados que incluso permiten enviar alertas al teléfono celular mediante conexión wifi, posibilitando monitorear el hogar a distancia.


    El especialista recomendó instalar al menos un detector por ambiente donde haya artefactos de calefacción o combustión. También remarcó la necesidad de realizar controles periódicos con gasistas matriculados y mantener ventilados los ambientes, incluso durante jornadas de mucho frío.

    “A veces creemos que un calefactor tiro balanceado elimina todos los riesgos, pero con los años las cámaras de combustión pueden deteriorarse y generar monóxido sin que nos demos cuenta”, advirtió.


    Además, alertó sobre los riesgos de las salamandras y estufas a leña cuando se reduce demasiado la entrada de oxígeno para economizar combustible.

    “Si la llama se pone naranja o roja, está indicando una mala combustión. La llama siempre debe ser azul”, explicó.

    En cuanto a los precios, indicó que los detectores pueden encontrarse en distintos valores según la calidad y la tecnología incorporada. Sin embargo, recomendó no elegir únicamente por costo.

    “Esto tiene que funcionar el día que realmente haya una pérdida. Ahorrar en algo así puede salir muy caro”, sostuvo.