Más exportaciones, menos rentabilidad: el campo regional no logra salir de la crisis
- Telediario Digital
- hace 33 minutos
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El nuevo Semáforo de Economías Regionales reveló que nueve actividades productivas continúan en situación crítica en Argentina. Yerba mate, vino, leche, arroz, papa y algodón aparecen entre las más golpeadas por el aumento de costos, la caída del consumo y los precios atrasados que reciben los productores
Las economías regionales argentinas atraviesan un escenario complejo y desigual.
Aunque las exportaciones crecieron con fuerza durante el primer trimestre de 2026, gran parte de los productores continúa trabajando con márgenes cada vez más ajustados.
El último Semáforo de Economías Regionales mostró que nueve actividades permanecen en rojo, afectadas por costos que suben más rápido que los precios que reciben quienes producen.
Entre los sectores más comprometidos aparecen la yerba mate, el arroz, la papa, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, el maní, la leche y la mandioca.

El informe advierte que, en la mayoría de los casos, el problema central está en la rentabilidad: los valores pagados al productor quedaron por debajo de la inflación y de los costos operativos, deteriorando la capacidad de recuperación de las economías regionales.
El caso del vino refleja con claridad esta situación. Mientras el consumo interno sigue cayendo y las exportaciones retroceden, el precio pagado al productor registró una baja interanual del 22%.
Algo similar ocurre con la yerba mate, donde la hoja verde sufrió una caída real del 23%, pese a que el consumo interno se mantiene estable.
La lechería también muestra señales de alarma. Aunque aumentó la producción y crecieron las exportaciones, el precio que recibe el tambero apenas subió 8% interanual, muy lejos de una inflación superior al 32%.
En paralelo, actividades como el algodón y las hortalizas registraron fuertes caídas productivas y pérdida de competitividad frente al aumento de importaciones.
En contraste, el semáforo ubicó en verde a sectores como bovinos, granos, ovinos y miel, donde los precios lograron crecer por encima de la inflación y las exportaciones mantuvieron buen ritmo. Sin embargo, incluso allí aparecen señales de alerta por el aumento de insumos estratégicos como fertilizantes y gasoil.

El informe también deja al descubierto una fuerte desigualdad dentro de las cadenas productivas. En muchos productos regionales, la participación del productor sobre el precio final sigue cayendo.
En la yerba mate, por ejemplo, el productor apenas recibe el 13% del valor que paga el consumidor. En vino, la participación cayó al 17%, mientras que en papa ronda el 25%.

Detrás de los números aparece una discusión de fondo que golpea especialmente al interior productivo: las economías regionales generan divisas, empleo y actividad en cientos de pueblos del país, pero muchas siguen atrapadas entre costos crecientes, caída del consumo y baja rentabilidad. El desafío no solo es económico. También es político y federal.
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