El Gobierno posterga el tarifazo de invierno, pero lo cobrará en verano

  • Telediario Digital
  • hace 49 minutos
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El Gobierno cubrirá durante el invierno parte del costo del gas importado para evitar un salto en las boletas y contener la inflación. La diferencia se trasladará a los usuarios desde noviembre, en cuotas, bajo el esquema de Diferencias Diarias Acumuladas.

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    El Gobierno nacional decidió subsidiar durante el invierno el costo de las importaciones de gas licuado destinadas a hogares, hospitales, escuelas, clubes y pequeños comercios.

    La medida busca evitar un fuerte impacto en las tarifas en los meses de mayor consumo y, al mismo tiempo, contener una nueva presión sobre la inflación.



    Según el esquema definido por Economía, los usuarios seguirán pagando el gas a un valor promedio de US$ 3,79 por millón de BTU, mientras que el GNL importado rondaría los US$ 20.

    Esa diferencia no desaparecerá: será trasladada a las facturas desde noviembre, en cuotas, durante los meses de menor consumo.

    La decisión permite “aplanar” las boletas y evitar un salto brusco en pleno invierno, pero abre una discusión de fondo: el alivio será transitorio y el costo terminará llegando más adelante a los usuarios. En términos prácticos, el Estado cubrirá ahora una parte de la cuenta y la demanda la devolverá después.


    El costo total de las importaciones de gas licuado para este invierno podría acercarse a los US$ 1.000 millones, con una necesidad estimada de entre 23 y 25 barcos. Para la demanda prioritaria, el subsidio rondaría entre US$ 150 y US$ 200 millones.



    El esquema también impacta sobre la industria, que deberá planificar y pagar por su cuenta el combustible más caro.

    En un país federal, la medida vuelve a exponer una tensión estructural: provincias productoras, industrias del interior y usuarios residenciales quedan atados a decisiones energéticas tomadas desde el centro, en un sistema que todavía no logra resolver sus cuellos de botella en los meses de mayor demanda.

    La paradoja es que Argentina proyecta exportar gas de manera sostenida desde 2028, pero aun así seguirá necesitando importaciones temporales en invierno. El desafío, entonces, no será solo producir más, sino garantizar infraestructura, previsibilidad y un esquema tarifario que no convierta cada ola de frío en una nueva pulseada entre inflación, subsidios y bolsillo.