Alejandro Magno sigue siendo uno de los estrategas militares más reconocidos de la historia. Su frase “Cualquier posesión que obtengamos por medio de la espada no puede ser segura ni duradera, pero el amor que se gana con bondad y moderación es seguro y perdurable” es una muestra de que su liderazgo se consolidaba por su visión cosmopolita hacia sus tropas y sus súbditos.

Podría decirse que Alejandro describe aquí una lección aprendida en el campo de batalla: la fuerza puede tomar un reino, pero la lealtad genuina de sus habitantes requiere algo que ningún ejército puede imponer. Otra interpretación común de la frase es que distingue entre dos formas de poder: el que dura mientras dura la amenaza, y el que persiste cuando la amenaza desaparece.

Hay frases que sobreviven porque convierten una idea compleja en una imagen simple. Esta expresión es una de ellas; después de todo, proviene del comandante militar más exitoso de la historia antigua.

La expresión suele atribuirse a Alejandro Magno.

En el año 326 a.C., Alejandro derrotó al rey Poro en la Batalla del río Hidaspes. A pesar de no saber prácticamente nada sobre su enemigo, sus tácticas ni el terreno, los griegos lograron la victoria. Alejandro trató a Poro con respeto y le permitió continuar gobernando, reforzando su enfoque de ganar lealtad tanto a través de la generosidad como de la fortaleza.

Así, Alejandro comprendió que los territorios ganados por el respeto generaban sus propias condiciones de estabilidad, lo que le permitió seguir extendiendo su imperio a su corta edad.

Quién fue Alejandro Magno

Alejandro III de Macedonia nació en julio del año 356 a.C. en la ciudad de Pella, capital del reino macedonio. Su padre, el rey Filipo II, fue un hábil gobernante que transformó Macedonia en la potencia militar dominante de Grecia, mientras que su madre, Olimpia de Epiro, estaba convencida de que su hijo estaba destinado a la grandeza.

Busto de Alejandro Magno.

Bajo la guía del filósofo Aristóteles, Alejandro estudió filosofía, ética, política, ciencia, medicina y literatura. La cultura y el pensamiento griegos quedaron profundamente arraigados en él, especialmente la obra de Homero. La Ilíada ocupó un lugar especial en su formación, y modeló sus propios ideales heroicos sobre la figura de Aquiles. Durante el resto de su vida, llevó consigo una copia anotada del poema épico en todas sus campañas.

Durante su reinado emprendió una serie de campañas que le permitieron construir un vasto imperio que se extendía desde Grecia y Egipto hasta Persia y parte de la India. Sus conquistas transformaron el mapa del mundo antiguo y favorecieron la difusión de la cultura griega por amplias regiones de Asia y el norte de África, dando origen al llamado período helenístico.