El Gobierno prometió un escenario "extraordinario" para los próximos meses. La lectura oficial es que la economía ingresó en un "equilibrio virtuoso" con tasas en baja, dólar estable y menores expectativas de inflación. Así lo expuso el viceministro de economía, José Luis Daza, ante 350 empresarios, inquietos por el dólar y la actividad de la industria.
"En enero, la economía pasó a un círculo virtuoso, entramos en una situación prometedora y curiosamente el establishment de economistas y medios no lo están viendo", dijo el funcionario, y agregó: "Entramos al punto dulce, el sweet spot de un programa de estabilización, donde las cosas positivas se magnifican y refuerzan".
En una conferencia del IAEF en Tucumán, Daza explicó que la Argentina fue el único país que en los últimos 75 años pasó mayor tiempo en recesión. Pero aseguró que que el programa económico dejó de tener elementos defensivos y anticipó un futuro "extraordinario" para los próximos 18 meses.
Como ejemplo de su tesis, destacó una caída de 15 puntos porcentuales en las tasas de los bonos de corto plazo, desde niveles superiores al 100%, y mostró que la tasa de interés nominal anual bajó del 38% en enero al 30% en marzo. "Es una señal extraordinariamente potente del mercado, nos dice que es sostenible y creíble", dijo.
Luego, apuntó que hubo una disminución en las expectativas de depreciación -del 30% en enero al 22% en marzo, y un descenso en paralelo de las expectativas de inflación a un año, pese a que el gráfico que mostró reflejaba una aceleración mensual de los precios en los últimos nueve meses, desde el 1,6% en junio al 2,9% en febrero.
"Las expectativas de inflación están bien ancladas, hay una obsesión por el corto plazo con el número del próximo mes y no nos permite ver la tendencia. Si la inflación es 1%, 2,8%, 3,1%, 2,9%, 2,8% no influye prácticamente en nada en la dirección a donde vamos, siempre que estemos tomando medidas consistentes para que baje", aseguró.
Daza mencionó el caso "interesante" de Estados Unidos, cuando Paul Volcker subió las tasas en dólares un 20%, provocando la mayor recesión tras la gran depresión y un aumento del desempleo al 10,5%, pero consiguió que la inflación bajara en 1989 y se mantuviera debajo del 2% anual durante 20 años. "No fue lineal, tuvo alzas y bajas", dijo.
Por otra parte, el funcionario subrayó las compras de US$ 4.500 millones por el Banco Central junto con el giro de divisas por parte de las empresas, sin que el dólar se apreciara. Y minimizó la mora en la cartera de los bancos y la falta de liquidez, para luego afirmar que las entidades están refinanciando préstamos a "tasas del 20 y 25%".
Respecto a la discusión sobre la sostenibilidad del tipo de cambio, aseguró que "el Fondo Monetario no lo sabe". Señaló que hay fuertes indicios de que el tipo de cambio va a seguir con "mucha presión hacia la apreciación" producto de una balanza de pagos superavitaria, y aconsejó a los empresarios que "no apuesten a un tipo de cambio más débil".
Concluida su exposición, los empresarios le consultaron por el cepo. El viceministro aseguró que levantaron el 95% de las restricciones al movimiento libre de capital, pero que todavía permanecían los controles cruzados a las personas y los límites para destrabar la salida de dividendos acumulados de las empresas.
En ese marco, aseguró que desde que se habilitó el giro de utilidades del 2025, las empresas ya transfirieron el mes pasado US$ 1.000 millones en dividendos. "No tienen ningún problema para entrar, salir, mover su plata", sostuvo, y anticipó que el levantamiento total dependerá de la evolución de la economía, las reservas y el acceso a los mercados.
En medio del cierre de empresas y despidos masivos en el sector privado formal, los empresarios también le preguntaron por los sectores que no les está yendo bien, como el textil, ante lo cual el enviado de Caputo planteó que es erróneo creer que la industria es la que genera empleo y planteó que hay que ser "eficientes", abriendo la economía.
"Es necesario modernizarse, adaptarse para el mundo que viene, cerrar los ojo y hacer como la avestruz solamente nos va a dejar estancados. Tenemos que facilitar las medidas para que puedan adaptarse bajando impuestos, eliminando regulaciones, permitiendo que obtengan crédito, asignando", aseveró.
Por último, ante otra pregunta, Daza negó que el dólar estuviera en $ 1.400 por una decisión del gobierno, y dijo que en los últimos meses lo sostuvieron para que no se aprecie más. "Si no hubiéramos comprado 4,500 millones de reservas, el tipo de cambio estaría mucho más abajo", explicó, y mencionó como ejemplo el caso de Chile.
Según el funcionario criado en el país vecino, durante la dictadura de Pinochet se hicieron reformas promercado en ese período similares a las implementa ahora la gestión de Javier Milei y luego, en democracia, empezó a recibir una "avalancha de dólares", por lo que el gobierno empezó a poner controles e impuestos, sin poder evitar una fuerte apreciación.
"Es sumamente difícil controlar el tipo de cambio, va a ir a ciertos niveles y nosotros tenemos que trabajar para que las empresas, las personas puedan ser eficientes", concluyó.
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