Los incendios forestales que afectaron el sur de California en el verano de 2025 suma una nueva y peligrosa derivación. Un estudio detectó partículas de un elemento cancerígeno en vecindarios del condado de Los Ángeles, cercanos a las áreas arrasadas por las llamas.

Los incendios destruyeron o dañaron más de 18.000 viviendas y comercios, y provocaron al menos 31 muertos en las áreas de Eaton y Palisades. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) y la Universidad de California Davis (UC) y publicado en la revista científica Nature advierte sobre una situación riesgosa para algunos vecinos.

Los investigadores trabajaron en las “zonas de limpieza” de los incendios unos dos meses después de que estos habían sido extinguidos.

Destacan que el hallazgo subrayan la creciente preocupación por los riesgos para la salud asociados con este tipo de incendios que, lamentablemente, cada vez son más frecuentes.

¿Qué elemento cancerígeno encontraron los investigadores?

En el resumen del estudio, sus autores dicen que “se encontraron nanopartículas de cromo en suspensión en las zonas de limpieza de escombros, un hallazgo singular que implica a los incendios como fuente de metales en nanopartículas”.

El elemento cancerígeno (nanopartículas de cromo en suspensión) fue detectado en las "áreas de limpieza", luego de los incendios de 2025. Foto: The New York Times.

Agregan que “el cromo estaba en estado de oxidación, siendo cancerígeno, dos meses después del incendio, por encima de los niveles de detección de la Agencia de Protección Ambiental (EPA). Los cálculos del modelo indican que las nanopartículas que contenían cromo viajaron entre 10 y 15 km a favor del viento desde la zona de limpieza”.

En un reportaje de Telemundo, Michael Jerret, profesor de la UCLA y coautor del estudio, explicó que “el cromo hexavalente, o cromo-6, es un metal tóxico y cancerígeno que puede afectar los pulmones y está asociado con asma, bronquitis y cáncer de pulmón”.

“Esto demuestra que, mucho después de que los incendios forestales fueran extinguidos, había nanopartículas, tan pequeñas que pueden entrar muy rápidamente en el sistema circulatorio, en el aire alrededor de las zonas quemadas”, agregó.

Jerrett cree que las nanopartículas podrían haber expuesto a hasta 3,3 millones de personas a niveles cientos de veces superiores a los que normalmente se encuentran en el aire de Los Ángeles. Los niveles, como afirman en el abstract, superan los umbrales de evaluación de la EPA para el aire interior.

La Yifang Zhu, coautora del estudio, le dijo a Telemundo que las concentraciones de cromo-6 disminuyeron con el tiempo y regresaron a niveles de referencia unos ocho meses después de los incendios, a medida que la sustancia se convertía en la forma menos tóxica de cromo-3.

Es probable que, con el tiempo, la concentración de cromo-6 haya disminuido los niveles toxicidad. Foto: The New York Times.

Los modelos sugieren que las partículas podrían haber llegado a comunidades como Beverly Hills, West Hollywood y partes del Valle de San Fernando. Por otra parte, los investigadores recomiendan continuar el monitoreo alrededor de las zonas de limpieza tras incendios forestales y aconsejaron a los residentes cercanos usar filtración de aire en interiores y limitar el ejercicio al aire libre.

Los incendios comenzaron el 7 de enero y se extendieron hasta el 1º de febrero, alimentados por una sequía extrema, humedad muy baja, acumulación de vegetación seca y los vientos de Santa Ana, que alcanzaron más de 130 km/h.