El comienzo de una temporada nos invita a contar una nueva historia. Y este otoño-invierno no es la excepción. Diseñadores y marcas ya hicieron sus apuestas, y todo indica que se vienen meses en los que las texturas, los colores y el volumen prometen quedarse con el protagonismo. Así, el minimalismo empieza a disiparse. Los días más frescos nos proponen una renovación total. ¿Qué es lo que se viene? A tomar nota.

La bandana, un básico

El estampado estilo bandana regresó como el nuevo símbolo trendy y quizá, uno de los más fáciles de implementar. Después de todo, ¿quién no tiene un pañuelo con este estampado guardado en su placard? Lo que históricamente fue un motivo asociado al workwear o incluso al western, reapareció en clave fashionista.

Así, la bandana encontró una lectura contemporánea en la propuesta de Gigi Hadid a través de su firma Guest in Residence, donde el motivo se trasladó al universo del knitwear de lujo mediante bufandas de cashmere que combinan tradición artesanal con una onda más moderna.

Guest in Residence combina las bandanas con el knitwear. Fotos: EFE e Instagram maras.

La elección del material no es casual, la suavidad y permanencia del cashmere refuerzan la idea de la bandana como objeto de identidad que llegó para quedarse, y va más allá de una simple tendencia pasajera. Este gesto fue clave para posicionar el estampado dentro de una estética de lujo relajado.

En paralelo, la marca francesa Call It By Your Name amplificó la visibilidad del motivo cuando un bolso oversized con este patrón se volvió viral tras aparecer en Emily in Paris, consolidando el estampado como el nuevo must-have para todos los amantes de la moda. Y si queremos ir adelantándonos, desde el verano en Clandestine ya se consiguen bandanas aptas para atar en el cuello, en el pelo y hasta en la cartera.

La lencería, estrella de la moda

Los detalles lenceros celebran una transformación profunda, lo que antes era una pieza de uso íntimo ahora queda plenamente legitimado para el uso cotidiano. Por eso, esta temporada, piezas de satén, encajes y transparencias se reinventan con una presencia fuerte fuera de la privacidad, invitando a llevarlas con la misma confianza que cualquier abrigo o suéter de punto.

En Rapsodia los looks con transparencias son protagonistas. Fotos: EFE e Instagram maras.

En pasarelas y colecciones de diseñador, la inspiración lencera fue interpretada como una forma de sofisticación que no se oculta, sino que dialoga con la ropa de abrigo y la sastrería. Desde blusas de encaje que asoman debajo de camperas amplias, hasta vestidos de seda que retoman las líneas de corsetería, pasando por tops lenceros o detalles con transparencias.

Esta tendencia, protagonista en marcas como Rapsodia, convierte la delicadeza del satén y del encaje en una narrativa de feminidad, sin pedir nada extremo, sino un equilibrio sutil, logrando así que piezas lenceras se integren con naturalidad en el guardarropa invernal.

Volumen y sastrería

En el otro extremo, esta temporada también está marcada por siluetas de volumen y estructura, un retorno al poder escultórico de la prenda como forma autónoma. Hombros definidos, mangas amplificadas y abrigos de líneas arquitectónicas revelan un interés renovado por la moda como construcción espacial que redefine la relación entre cuerpo y prenda.

Sastrería estructurada en la pasarela de Yves Saint Laurent. Fotos: EFE e Instagram maras.

En las colecciones de Alaïa, el volumen aparece como una extensión orgánica de la anatomía, con piezas que modelan el cuerpo mediante precisión técnica. Por su parte, Yves Saint Laurent retoma la tradición de la sastrería estructurada con hombros potentes y siluetas depuradas que equilibran dramatismo y elegancia.

Esta exploración del volumen también se trasladó al circuito de celebridades, donde Louis Vuitton llevó a la red carpet propuestas de gran escala que privilegian proporciones amplificadas y construcción arquitectónica, consolidando la idea de que la forma, más que el ornamento, es el verdadero lenguaje de impacto en la temporada.

Louis Vuitton juega con el volumen en sus diseños. Fotos: EFE e Instagram maras.

Colores de moda

En términos cromáticos, el verde en todas sus tonalidades emergió como el eje visual más consistente de la temporada. Desde el oliva militar hasta el esmeralda, pasando por verdes musgo, bosque y lima, la gama funcionó como un puente entre naturaleza, tecnología y lujo silencioso.

Bottega Veneta consolidó el verde como signo identitario mediante materiales táctiles y superficies monocromas que enfatizan la profundidad del color. En contraste, Fendi lo incorporó en combinaciones con neutros cálidos, proponiendo una lectura urbana del tono.

El verde, como vimos en Kosiuko, se va a usar como sustituto del negro en looks nocturnos, ampliando su semántica más allá de lo natural hacia lo sofisticado.

Kosiuko apuesta por el verde en looks nocturnos. Fotos: EFE e Instagram maras.

Piel ecológica

Los tapados de piel falsa se consolidan esta temporada como una de las piezas más versátiles del guardarropa invernal, transformando este abrigo funcional en uno de los objetos más deseados. Este ítem dejó de ser un complemento ocasional para convertirse en el eje del look, capaz de elevar desde combinaciones minimalistas con sastrería hasta estilismos nocturnos de alto impacto.

Su volumen envolvente y su textura táctil aportan presencia inmediata sin sacrificar confort, mientras que las nuevas interpretaciones, que incluyen desde versiones oversized hasta chalecos, consolidan su lugar como el nuevo símbolo de sofisticación.

Por si quedaban dudas de que el minimalismo está viviendo sus últimos momentos, esta tendencia lo confirma. ¿La mejor parte? Podemos conseguirlos en tiendas vintage o de segunda mano.

El boom de los flecos

El movimiento de la silueta de invierno encontró su máxima expresión en la expansión de los flecos, reinterpretados más allá de su asociación histórica con lo western o lo bohemio. Este Otoño Invierno 2026, los flecos se integran como extensión dinámica de la prenda, generando ritmo visual.

María Cher apuesta por los blazers con flecos. Fotos: EFE e Instagram maras.

Burberry incorporó flecos en sus carteras, fusionando la tradición británica con un toque contemporáneo. Jil Sander los utilizó en vestidos de líneas limpias que enfatizan el movimiento, Armani en tops clásicos, Etro en abrigos y María Cher en blazers. Un detalle que promete robarse el street style y que las influencers del hemisferio norte ya están implementando.

Lentejuelas que son un básico

Las lentejuelas experimentaron una expansión significativa al abandonar su territorio exclusivo de la noche para instalarse en el vestuario diurno. Lejos del brillo festivo, la temporada propone superficies luminosas en contextos cotidianos. Las vimos en trajes sastre, abrigos rectos y vestidos de líneas simples.

Paula Cahen D’Anvers se suma al trend de las lentejuelas. Fotos: EFE e Instagram maras.

Paco Rabanne reafirmó su legado en el trabajo con superficies reflectantes, mientras que Versace integró lentejuelas en composiciones monocromáticas que priorizan la textura sobre el contraste. Por su parte, Paula Cahen D’Anvers las incorporó en un vestido largo de alto impacto que combinó con botas para bajarlo y hacerlo apto también para el día.

Esta democratización del brillo refleja una sensibilidad contemporánea donde la espectacularidad ya no depende del contexto, sino de la construcción material de la prenda.

Accesorios fetiche

En materia de accesorios, las carteras de gamuza se consolidan como uno de las más deseadas gracias a su textura aterciopelada y su capacidad de sumar calidez a cualquier look. El regreso de este material protagonista no es casual, su acabado armoniza la paleta otoñal y aporta un sentido de sofisticación que suma en cualquier outfit.

Chloé, por ejemplo, convirtió sus modelos de gamuza en piezas atemporales con herencia bohemia, mientras que Saint Laurent propone versiones más estructuradas como el icónico Le 5 à 7 en tonos tierra. Louis Vuitton también se sumó reinterpretando algunos de sus modelos clásicos y nivel local, Jazmín Chebar sumó carteras de gamuza en su última colección.

Cartera de gamuza de la última colección de Jazmín Chebar. Fotos: EFE e Instagram maras.

Con propuestas que van desde totes espaciosos hasta siluetas más compactas y estructuradas, este accesorio demuestra que el material no solo está de regreso, sino que es uno de los signos distintivos del estilo de la temporada.

Las wedge sneakers de Isabel Marant regresan esta temporada como un verdadero revival de una de las siluetas más icónicas del street style de principios de la década de 2010. Originalmente adoptadas por fashionistas, estas zapatillas con cuña oculta se habían moderado en popularidad, sólo para volver ahora con fuerza este Otoño Invierno 2026.

Las icónicas wedge sneakers de Isabel Marant. Fotos: EFE e Instagram maras.

Su retorno responde a una nostalgia contemporánea por formas que combinan lo práctico con lo aspiracional, y Marant lidera esa reinterpretación actualizando materiales, texturas y proporciones. Combinaciones de cuero y gamuza, paneles acolchados y paletas otoñales dialogan a la perfección con el resto del guardarropa invernal.

Más que un simple reestreno del pasado, las wedge sneakers retoman su espíritu original y lo traducen a una sensibilidad más madura y sofisticada, consolidándose nuevamente como un must-have.

El estilo campestre

El estilo campestre, finalmente, emergió como uno de los imaginarios más ricos de la temporada, articulando referencias rurales con códigos urbanos. Prendas de lana, botas de lluvia, capas utilitarias, estampados escoceses y paletas terrosas toman la delantera.

Barbour presenta un estilo rural con un toque urbano. Fotos: EFE e Instagram marcas.

Ralph Lauren desarrolló esta línea desde una visión clásica del heritage estadounidense, mientras que Hermès reinterpretó el universo ecuestre desde una óptica clásica fiel a su estilo. Una tendencia que no se presenta como nostalgia, sino como una búsqueda de mayor autenticidad en un contexto cultural dominado por lo digital.