Sara García Alonso llegó al Planetario Galileo Galilei después de pasar por Rosario y sostuvo:: “Vi en la Argentina un gran interés por el espacio”: el mensaje para las chicas que sueñan con la ciencia

La astronauta española de la ESA había visitado el Instituto de Biología Molecular y Celular y la Universidad Nacional de Rosario. Su recorrido profesional no empezó en una cabina de vuelo, sino en laboratorios dedicados a investigar nuevos tratamientos contra el cáncer.

En cada encuentro apareció la misma pregunta: cómo se pasa de estudiar tumores a quedar preparada para trabajar en órbita.

Sara García Alonso, astronauta española: “Vi en la Argentina un gran interés por el espacio”: el mensaje para las chicas que sueñan con la ciencia

Sara García Alonso terminó su visita con una impresión concreta. Dijo que encontró una comunidad entusiasta y comprometida con la exploración espacial.

La científica participó del ciclo Apasionadas por el Universo y mantuvo encuentros con estudiantes e investigadoras. En Buenos Aires, habló desde el Planetario Galileo Galilei.

Su mensaje para las chicas argentinas partió de su propia historia. Nació en León, fue la primera integrante de su familia que llegó a la universidad y pudo estudiar Biotecnología gracias a la educación pública.

Sara García Alonso, astronauta española: “Vi en la Argentina un gran interés por el espacio”: el mensaje para las chicas que sueñan con la ciencia. Foto: DG TECH LAB

Cuando se abrió la selección de la Agencia Espacial Europea, se presentó como un desafío personal. El proceso reunió más de 22.500 candidaturas válidas.

Por eso, el mensaje de Sara García Alonso a las chicas fue dar el primer paso incluso cuando las condiciones parecen desfavorables. Avanzar, explicó, puede abrir oportunidades imprevistas.

Qué significa ser astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea

La ESA presentó en noviembre de 2022 una generación integrada por cinco astronautas de carrera y doce miembros de la primera reserva creada por la agencia.

Sara García Alonso quedó dentro de ese segundo grupo. Ser reservista no significa esperar que se libere un asiento, sino haber superado la selección y quedar disponible para una futura misión.

García Alonso comenzó su preparación en octubre de 2024 en el Centro Europeo de Astronautas de Colonia. El programa se organizó en tres bloques de unos dos meses y terminó en 2026. La formación incluyó sistemas de la Estación Espacial Internacional, comunicaciones, procedimientos a bordo, robótica y prácticas bajo el agua para simular una caminata espacial.

La bióloga molecular que aprendió medicina, robótica y supervivencia

Sara García Alonso se licenció en Biotecnología en 2012 y completó un máster al año siguiente. En 2018 obtuvo un doctorado en biología molecular del cáncer y medicina traslacional.

Desde 2019 trabaja en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España, donde participa en estudios vinculados con tumores de pulmón y páncreas.

Esa experiencia define lo que podría aportar en órbita. Una especialista en oncología puede evaluar experimentos de biomedicina, estudiar cambios celulares en microgravedad y trabajar sobre medicina personalizada.

La bióloga molecular que aprendió medicina, robótica y supervivencia. Foto: EFE/ Imane Rachidi

El entrenamiento de Sara García Alonso también la obligó a salir del laboratorio. Aprendió a usar ecógrafos, extraer sangre y realizar procedimientos médicos sobre ella misma o sobre otro integrante de la tripulación.

Las prácticas sumaron brazos robóticos, fotografía, buceo y supervivencia en zonas frías. Una de las habilidades que más orgullo le produce es haber encendido fuego en un bosque nevado mientras seguía nevando y sin usar encendedor.

Su objetivo combina las dos partes de su carrera: viajar al espacio en una misión relacionada con oncología o biomedicina. Hasta que llegue una asignación, continúa investigando y permanece disponible dentro de la reserva de astronautas de la ESA.