El volcán Kilauea, ubicado en la Isla Grande de Hawái, registró este jueves una nueva y espectacular erupción que mantiene en alerta a las autoridades y poblaciones cercanas.

Anoche, la lava salió disparada a más de 200 metros de altura, con impresionantes imágenes que muestran chorros de material incandescente de color naranja intenso brotando del volcán, mientras ríos de lava se extendían desde el punto de erupción. El episodio comenzó alrededor de las 11 de la mañana en horario local y duró unas ocho horas.

Según el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) se trata del episodio 44 de la actual fase eruptiva del Kilauea. El organismo informó que la erupción ha generado hasta el momento unos 27 millones y medio de metros cúbicos de lava.

En su última actualización del 9 de abril a las 6 p.m. (hora de Hawái), el USGS detalló que las fuentes de lava se mantienen por debajo de los 150 metros de altura y que la caída de tefra —fragmentos de roca volcánica— ha disminuido.

Como resultado, el Nivel de Alerta Volcánica fue reducido a VIGILANCIA (WATCH), ante la reducción de los peligros en superficie, aunque el Código de Color para Aviación continúa en rojo, el nivel más alto, por el riesgo que representa la ceniza volcánica para el tráfico aéreo.

Kilauea Message 2026-04-09 19:56:12 HST. Episode 44 ended at 7:41 PM after 8 hours of continuous lava fountaining from the north vent.

— USGS Volcanoes🌋 (@USGSVolcanoes) April 10, 2026

El Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. (NWS) emitió una advertencia por caída de ceniza vigente hasta la medianoche hora local para la región sureste de la Isla Grande.

Las erupciones más devastadoras del volcán Kilauea

Si bien la actividad actual no representa una amenaza directa para las comunidades cercanas, el recuerdo de trágicos episodios mantiene en alerta a la población.

La erupción de mayo de 2018 llevó los flujos de lava hasta las costas. Por tres meses, mantuvo en vilo a millones de personas. PHOTO / US Geological Survey/ J. Ozbolt, Hilo Civil Air Patrol /HO

La erupción más destructiva del Kilauea en los últimos años ocurrió en mayo de 2018, cuando el volcán estuvo activo durante tres meses consecutivos, destruyendo más de 700 estructuras y desplazando a unas 3.000 personas, muchas de las cuales no pudieron regresar a sus hogares hasta más de un año después.

Durante ese episodio, una inundación de lava de avance lento destruyó cientos de casas en la zona sureste de la Isla Grande y llenó completamente la bahía de Kapoho. La lava que fluía hacia la bahía generó nubes de vapor al impactar las frías aguas del océano Pacífico.

Históricamente, la erupción explosiva más violenta de la que se tiene registro ocurrió en 1924, cuando una serie de más de 50 explosiones de vapor durante dos semanas y media llegó a lanzar bloques de roca de hasta 14 toneladas por los aires.

La erupción continua del volcán en 2018 produjo miles de desplazados. REUTERS/Terray Sylvester

Las autoridades recomiendan a la población de las zonas afectadas seguir las indicaciones oficiales, evitar el área de la erupción y mantenerse informada a través de los canales del USGS y la Defensa Civil de Hawái.