Tras siglos bajo tierra y oculto a las miradas de vecinos y turistas, Braga (Portugal) acaba de desenterrar su antiguo teatro romano, que aún mantiene algunos de sus muros y colores originales de una época en que la ciudad era Bracara Augusta, capital administrativa de la provincia de Gallaecia.

Cuatro meses después de haber asumido el cargo, el alcalde de Braga, João Rodrigues, habla de este proyecto que pone aún más en valor los vestigios romanos de la urbe, con 2.000 años de historia.

Rodrigues destacó que el teatro, que tenía aforo para 4.000 espectadores, es mayor que el de la localidad española de Málaga (Andalucía, España) y se ha conservado en "relativas condiciones" durante todo este tiempo bajo tierra.

Aún mantiene algunos de sus muros y colores originales (EFE).

"Me informé con la unidad de Arqueología de la Universidade do Minho porque pensaba que tendríamos que gastar millones y años para desenterrar el teatro", dijo el edil, quien subrayó que finalmente solo ha llevado dos o tres meses con un costo menor de 200.000 euros.

Esta nueva atracción turística de la ciudad del norte de Portugal se abrirá al público una vez que se inaugure en septiembre una ínsula romana que están rehabilitando en la actualidad. Las ínsulas en aquella época eran bloques de viviendas con locales comerciales o "tarbernae" en las plantas bajas.

Agencia EFE.

GML