La Corte Suprema le dio la razón a Bayer, fabricante del herbicida Roundup: un fallo podría bloquear miles de demandas según las cuales la compañía no advirtió a la gente de que el producto podría causar cáncer.

En Estados Unidos hay unas 200.000 demandadas contra Bayer por su producto Roundup. Como medida preventiva, la compañía alemana dejó de usar glifosato (el componente que origina la polémica) en el producto vendido para el mercado residencial de césped y jardinería.

Bayer indicó que el fallo debería provocar la desestimación de las demandas, pero anunció que planea seguir adelante con un acuerdo colectivo propuesto de 7.250 millones de dólares para resolver muchas de ellas.

La empresa alemana adquirió el herbicida Roundup a Monsanto en 2018. Gracias al glifosato, es un producto de gran poder que elimina las malezas sin afectar al cultivo.

¿Qué dice el fallo?

La disputa judicial comenzó cuando John Durnell, de Missouri, desarrolló un cáncer (linfoma no Hodgkin) después de más de 20 años de utilizar Roundup en parques de St. Louis. Un jurado consideró que la empresa del producto no había advertido con una etiqueta sobre posibles peligros de cáncer y le otorgó 1,25 millones de dólares. Existen miles de casos similares.

En la Justicia. La mayoría de la Corte Suprema falló a favor de Bayer en el conflicto judicial. Foto: Anna Moneymaker. The New York Times.

Ahora la Corte determinó que la empresa no puede ser demandada en tribunales estatales porque las regulaciones federales han considerado improbable un vínculo entre el herbicida y el cáncer y, por lo tanto, hace falta colocar una etiqueta de advertencia, informa la agencia AP.

“Esta decisión es buena para los agricultores estadounidenses que ayudan a alimentar al mundo”, declaró el CEO de Bayer, Bill Anderson. Agregó: “Proporciona la claridad regulatoria necesaria para que innovadores como nosotros desarrollemos las herramientas agrícolas que garantizan un suministro de alimentos asequible”.

El fallo también es una buena noticia para la administración Trump, aunque ha sido rechazada por los partidarios del MAHA (Make America Healthier Again), que rechazan el uso de pesticidas, y los grupos ambientalistas.

“La Corte cierra injustamente las puertas de los tribunales a los estadounidenses enfermos por pesticidas”, dijo el abogado Christopher Seeger, propuesto como representante de los demandantes en el acuerdo.

La decisión “es un trágico retroceso para la salud pública y ambiental”, agregó Jay Feldman, director ejecutivo de Beyond Pesticides.

El debate sobre la relación entre el glifosato y el cáncer viene de lejos. En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, de la Organización Mundial de la Salud, clasificó el químico como “probablemente carcinógeno”.

La compañía alemana Bayer le compró Roundup a Monsanto en 2018. Foto: Archivo Clarín.

Sin embargo, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) determinó que el glifosato no provoca cáncer en las personas si se utiliza según las indicaciones del fabricante. La EPA, además, aprobó una etiqueta sin advertencia sobre cáncer y Bayer sostuvo que está obligada a seguir esos estándares federales.

Algunos activistas sostienen que la aprobación por parte de la EPA de herbicidas a base de glifosato se basa en información limitada y que las demandas en los tribunales estatales han sacado a la luz pruebas adicionales en su contra.