Mientras muchos sectores enfrentan dificultades para conseguir mano de obra, el campo vive una situación cada vez más marcada: faltan jóvenes dispuestos a trabajar. En España, un agricultor de apenas 23 años reveló que gana 70 euros por día, pero aseguró que, pese a la buena remuneración, no logra encontrar personas interesadas en sumarse a la actividad.
El protagonista es Mario Selo, un joven agricultor que ganó popularidad en las redes sociales al compartir el día a día de su trabajo. A través de su cuenta de Instagram, @agr.selo, donde reúne cerca de 10.000 seguidores, publica videos sobre las tareas rurales y busca acercar el mundo del agro a las nuevas generaciones.
En la descripción de su perfil se presenta como especialista en cultivos leñosos, con experiencia en pistacho, olivo y vid, y señala que trabaja en Madridejos (Toledo). Además de desempeñarse como agricultor, también administra una tienda online vinculada a la actividad agrícola.
Su historia la recogieron diversos medios locales digitales como El Español o HuffPost, que contaron que se graduó en la formación técnica en un grado superior de Mecatrónica Industrial, pero cuya vida dio un giro y decidió trabajar la tierra.
"Gano 70 euros al día, pero no encuentro jóvenes españoles que quieran trabajar en el campo": la confesión de un agricultor
Los medios destacan que, contrario a lo que ocurre en la Argentina donde el campo es fundamental para el país, la agricultura allí vive una paradoja, ya que sigue siendo imprescindible para la economía y la alimentación, pero resulta poco atractivo para las generaciones más jóvenes.
Por todo esto, la edad media de los trabajadores del campo en Europa es cercana a los 60 años, lo que hace que el caso de Mario sea aún más raro y se destaque sobre los otros.
Mario Selo, trabajando en el campo de España. (Foto: captura de Youtube).
En su historia no solamente hay una elección personal por prescindir de engranajes y circuitos para calzarse las botas de agricultor siguiendo con la explotación familiar, sino también un problema estructural del campo en aquel continente, como lo es la falta de relevo generacional.
Mario resulta una unión generacional entre la necesidad de mano de obra y un atractivo para contagiar a los más jóvenes. En sus diversos videos muestra cómo recoge almendras, maneja cosechadoras o utiliza bordeadoras para mantener los yuyos lejos de los cultivos, entre otros.
El joven creció viendo trabajar a sus padres y abuelos en el campo, por lo que aprendió desde chiquito las tareas básicas y eso fue clave para seguir con ese trabajo. Dice que es lo que lo apasiona y que puede haber estudiado lo que sea, pero que al final siempre termina pesando más lo que le gusta.
Mario Selo, agricultor español, dice que los jóvenes no quieren trabajar en el campo a pesar de la buena paga. (Foto: captura de Youtube).
Como lo dice en su Instagram, hoy gestiona los cultivos de viñas, almendros, olivos y pistachos, este último es una gran apuesta creciente en la zona de Castilla-La Mancha, en ese lugar de España.
El joven declaró que en plana campaña de cultivo podés ganar unos 70 euros al día, lo que equivalen a unos 1.540 euros si se calculan unos 22 días laborales al mes. Los medios locales destacan que esta cifra es buena en comparación al salario medio de los jóvenes españoles de entre 16 a 24 años que es de 1.372.
Mario asegura que encontrar a alguien de menos de 30 años para trabajar la tierra es muy difícil, a pesar de este atractivo salarial.
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