La filósofa y escritora británica Iris Murdoch (1919-1999) saltó a la fama por sus novelas de profundidad psicológica. Se le atribuyen diversas frases como "la verdad es algo que se construye mediante la atención": ¿Qué significa?.

Nacida en Dublín, Irlanda, fue calificada por expertos como una de las escritoras más sofisticasdas del siglo XX. Aunque fue candidata en varias oportunidades, nunca ganó el Premio Nobel de Literatura.

Sus novelas mezclan diversos temas y tienen la característica de ser intensas y con giros impredecibles. Con temas profundos, muchos de sus personajes tienen dilemas morales con los que se encuentran y deben elegir entre el bien y el mal de manera trágica. Fue influida por pensadores como Platón, Sigmund Freud, Simone Weil y Jean Paul Sartre, entre otros.

"La verdad es algo que se construye mediante la atención": qué significa esta reflexión de una autora irlandesa. (Foto: Shutterstock).

Entre sus principales libros se encuentran "Bajo la red" (1954), "El castillo de arena" (1957), "Una cabeza cercenada" (1961), "El príncipe negro" (1973), y "El mar, el mar" (1978).

Las novelas de Murdoch logran ser sobrias pero sin ser repetitivas. Sin descuidar la intriga ni simplificar la narrativa, buscan reflexionar sobre la ética y otros temas, antes que entretener. Para entender la dimensión de la frase que se le atribuye, vale la pena adentrarse en su propuesta.

"La verdad es algo que se construye mediante la atención": la frase de Iris Murdoch

Para la autora, los seres humanos tienden de manera natural a distorsionar la realidad para acomodarla a sus deseos, miedos y conveniencias. Por eso, acceder a la verdad exige un esfuerzo activo y deliberado.

El concepto de la "atención" es activo, una idea que la británica tomó de otros pensadores como la francesa Simone Weil. La atención no es solamente un ejercicio de concentración intelectual, también se trata de una mirada hacia fuera de cada uno.

La construcción de la verdad mediante la atención implica aprender a mirar a los demás y al mundo sin los prejuicios del interés personal. Entonces, la moralidad no depende de la fuerza de voluntad, sino de la atención limpia y amorosa hacia los demás.

La novelista británica Iris Murdoch hizo filosofía a través de la ficción. (Foto: archivo).

Para ello hay que combatir el egoísmo natural del ser humano, detener nuestro ego para observar "la realidad tal como es", según plantea a lo largo de sus historias. Asegura que el amor es moralmente relevante y fundamental. Para ella, el amor es un concepto central y sugiere que esta atención excede las experiencias para mostrar la moralidad.

La vida moral de uno está en la forma de ver el mundo, la visión del mismo. Podemos construir una imagen justa y equitativa u observar con los anteojos equivocados del ego para distorsionar la visión. Su producción literaria está guiada por esa perspectiva, donde los personajes de sus novelas suelen fracasar o caer en tragedias cuando se ciegan por sus obsesiones y deseos.

Aquellos personajes que logran detenerse y mirar con lucidez (ejercer la verdadera atención), son aquellos capaces de trascender. En sus historias enseñó que el amor verdadero es la capacidad de prestar atención a la existencia de alguien distinto a uno.