Con la convicción de que la Unión Cívica Radical debe abandonar el rol de actor secundario y volver a disputar el poder nacional, un grupo de dirigentes históricos del partido realizó este jueves su segundo encuentro político con la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2027.

La convocatoria dio continuidad a la primera reunión realizada en mayo y apunta a consolidar un espacio de debate que elabore propuestas programáticas, defina una estrategia política y contribuya a que el radicalismo llegue a la próxima carrera presidencial como protagonista de una nueva coalición y no únicamente como socio de otros espacios.

La iniciativa reunió a ex presidentes del partido, ex ministros, legisladores nacionales y referentes de distintas provincias, quienes coincidieron en la necesidad de comenzar desde ahora la construcción de una alternativa capaz de romper la creciente polarización entre el oficialismo libertario y el kirchnerismo.

Lejos de presentarse como una línea interna más, los impulsores buscan instalar un ámbito permanente de discusión que pueda influir en la estrategia nacional del radicalismo. El objetivo es que el partido recupere centralidad en el sistema político y vuelva a ofrecer una propuesta de gobierno propia para una porción del electorado que hoy no se siente representada por ninguno de los dos polos que dominan la escena nacional.

Como resultado del encuentro difundieron un documento titulado "Apurar el paso para gestar una alternativa política en 2027", que plantea un diagnóstico crítico sobre el momento que atraviesa el país y convoca a acelerar la construcción de un espacio político de centro reformista y republicano.

Con Gil Lavedra y Prat Gay, un grupo de radicales se reunió con el objetivo de ser opción en las elecciones 2027.

Sostienen que, "cuando se cumplen 43 años de la refundación democrática", la Argentina enfrenta "una encrucijada dramática" y que la principal responsabilidad de la UCR es impulsar "la gestación de una alternativa política potente" mediante la confluencia con fuerzas afines y la selección democrática de los futuros candidatos.

Organizado por Jesús Rodríguez, el texto lleva la firma de buena parte de la dirigencia histórica del radicalismo. Entre ellos aparecen Ernesto Sanz, Mario Negri, Ricardo Gil Lavedra, Daniel Salvador, Luis Naidenoff, Fabio Quetglas, Claudia Najul, Facundo Suárez Lastra, Rafael Pascual, Mario Barletta, Francisco Torroba, Adolfo Stubrin y otros dirigentes nacionales y provinciales.

El encuentro también contó con la participación del ex ministro de Economía Alfonso Prat-Gay, quien expuso sobre los desafíos económicos que enfrentará cualquier proyecto político que aspire a gobernar a partir de 2027. La presencia del economista fue leída por varios de los asistentes como una señal de apertura hacia dirigentes que, sin militar actualmente en la estructura partidaria, mantienen vínculos con sectores del radicalismo.

Los organizadores sostienen que el tiempo para discutir un proyecto de gobierno no puede comenzar pocos meses antes de una elección. Por eso plantean que la UCR debe iniciar ahora un proceso de elaboración programática, definir prioridades de gestión y construir acuerdos con otras fuerzas políticas antes de resolver nombres propios.

Alfonso Prat Gay, invitado a una cumbre radical. Foto: Juano Tesone

En esa línea, el documento reclama que el Comité Nacional, la Convención Nacional y los bloques legislativos coordinen una estrategia común junto con los gobernadores radicales para encabezar ese proceso político. También propone avanzar en una plataforma de desarrollo sostenible, con equidad social y una visión federal, convocar a sectores políticos y sociales afines y acordar una futura fórmula presidencial representativa de ese espacio.

La mayor parte del documento está dedicada a cuestionar al gobierno de Javier Milei. Los dirigentes consideran que la administración libertaria intenta construir las condiciones para facilitar una reelección presidencial en 2027 mediante una creciente polarización con el kirchnerismo.

"Al revés de lo que proclama, el gobierno libertario despliega un conjunto de maniobras iliberales", sostienen, al tiempo que cuestionan la política oficial hacia el Poder Judicial y afirman que "todas las mañas que asignaba a la 'casta' que prometía erradicar están activadas a pleno".

Al mismo tiempo, el documento reconoce algunos resultados de la política económica, como la baja de la inflación y del riesgo país, aunque advierte que esos indicadores conviven con "un enorme y generalizado costo social", reflejado —según afirman— en la pérdida del poder adquisitivo, el cierre de empresas, el aumento de la desocupación y la caída de la recaudación que afecta a provincias y municipios.

Jesús Rodríguez, dirigente de la UCR y organizador del encuentro. Foto: Lucía Merle

Sin embargo, el principal eje político del documento pasa por denunciar que el Gobierno buscaría instalar un escenario electoral donde sólo existan dos opciones competitivas.

"Tras su obsesión por asegurar a cualquier precio la reelección del Presidente, el grupo en el poder orquesta para el 2027 un plebiscito" entre el oficialismo y "el neo kirchnerismo", sostiene el texto, que advierte sobre el riesgo de una elección "vaciada de toda competencia significativa".

Ese diagnóstico explica también la defensa que hacen de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Según los dirigentes, "las PASO ponen la selección de los candidatos en manos de la ciudadanía" y su eventual eliminación "es una trampa para favorecer el protagonismo kirchnerista en 2027".

La realización del encuentro no pasó inadvertida para la conducción nacional del radicalismo. Según pudo saber Clarín, el presidente del Comité Nacional, Leonel Chiarella, fue informado previamente por los organizadores sobre la convocatoria. De acuerdo con fuentes partidarias, el dirigente considera positiva toda iniciativa que amplíe los espacios de participación, discusión y elaboración política dentro del partido.

En ese contexto, cerca de Chiarella destacan además la buena relación que mantiene tanto con Alfonso Prat-Gay como con Ricardo Gil Lavedra, dos de las figuras más relevantes que participaron de la jornada, con quienes conserva un vínculo de respeto y diálogo político.

Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe, y Leonel Chiarella, presidente de la UCR nacional.

La actividad coincidió con una semana de intensa agenda para el titular de la UCR. En los últimos días mantuvo conversaciones con los senadores radicales para transmitirles su posición contraria al proyecto de ley sobre extranjerización de la tierra debatido en el Senado.

Este jueves recorrió el barrio porteño de Liniers y el próximo sábado viajará a La Plata para participar de la asunción de las nuevas autoridades de la UCR bonaerense y mantener un encuentro con dirigentes de la Franja Morada de la Universidad Nacional de La Plata.

Mientras la conducción partidaria continúa recorriendo el país y ordenando la vida institucional del radicalismo, el espacio que protagonizó este segundo encuentro intenta instalar otra discusión: cómo construir, con tiempo y sobre una plataforma común, una alternativa política capaz de disputar el poder en 2027 y evitar que la próxima elección presidencial vuelva a quedar atrapada entre dos polos antagónicos.