Hay autos clásicos que se vuelven valiosos por sus victorias deportivas, otros por haber pertenecido a personajes famosos. Pero hay casos mucho más singulares. En Francia apareció un Renault 5 TL de 1982 que prácticamente nunca fue utilizado y cuyo estado de conservación, 44 años después, sorprende incluso a especialistas del mercado de vehículos históricos.

El pequeño modelo francés permaneció 44 años guardado en un granero de la región de Borgoña. Su odómetro marca apenas 12 kilómetros, la distancia que recorrió desde el concesionario hasta el lugar donde quedó estacionado para siempre.

La historia detrás de este Renault 5 es tan llamativa como su estado. Su propietaria original lo compró con la ilusión de aprender a conducir, pero tras reprobar el examen para obtener la licencia decidió no volver a ponerse al volante. El automóvil quedó inmóvil desde entonces, convirtiéndose sin quererlo en una pieza única.

Un examen de manejo cambió el destino del auto

En octubre de 1982, una mujer identificada únicamente como "Madame M." llegó al concesionario Renault de Chalon-sur-Saône, en Borgoña, con el dinero suficiente para cumplir uno de sus grandes sueños: comprar un auto propio.

Compró un Renault 5 en 1982, nunca lo usó y 44 años después apareció casi nuevo. Foto: IG

Eligió un Renault 5 TL de cinco puertas, pintado en el poco habitual color Bleu Schiste metalizado, una versión pensada para el uso urbano que por entonces era uno de los vehículos más populares de Europa.

Sin embargo, el mismo día de la entrega se encontró con un problema inesperado: había desaprobado el examen práctico para obtener la licencia de conducir. El vehículo fue trasladado directamente desde el concesionario hasta el granero familiar, recorrido que explica los 12 kilómetros que aún muestra el tablero.

Con el paso del tiempo logró aprobar el examen, pero el temor a manejar nunca desapareció. El Renault quedó guardado durante décadas sin volver a arrancar para circular normalmente.

Las patentes nunca llegaron a colocarse

Uno de los detalles que más sorprendió a quienes descubrieron el vehículo fue que las patentes definitivas seguían guardadas dentro del baúl, exactamente donde las había dejado el concesionario al momento de la entrega.

Uno de los detalles que más sorprendió a quienes descubrieron el vehículo fue que las patentes definitivas seguían guardadas dentro del baúl. Foto: IG

Ese pequeño detalle confirmó que el Renault nunca llegó a circular legalmente por las calles francesas. Ni siquiera se completó el proceso habitual de matriculación antes de que fuera almacenado definitivamente.

El hallazgo se produjo durante un proceso sucesorio. Al abrir nuevamente el granero apareció un automóvil prácticamente detenido en el tiempo, protegido durante más de cuatro décadas de la lluvia, el sol y otros factores que suelen deteriorar los vehículos antiguos.

Una auténtica cápsula del tiempo

Más allá del bajísimo kilometraje, lo que realmente llamó la atención fue el nivel de conservación del Renault.

Los especialistas comprobaron que mantiene la pintura original, los emblemas de fábrica, los tapizados, las alfombrillas protegidas con sus plásticos, el juego completo de llaves, los manuales y hasta algunos elementos entregados por el concesionario hace más de cuatro décadas.

Incluso los neumáticos corresponden a la época original, algo extremadamente raro en un automóvil fabricado a comienzos de los años 80. Lejos de necesitar una restauración, el vehículo representa una fotografía exacta de cómo salía un Renault 5 de fábrica en 1982, razón por la que despertó un enorme interés entre coleccionistas europeos.

Cómo era el Renault 5 TL de 1982

El ejemplar encontrado corresponde a una de las variantes más populares del Renault 5, un modelo presentado originalmente en 1972 y convertido rápidamente en un símbolo de la movilidad urbana europea.

El Renault 5 es motor naftero C-Type de 1.108 cm³, con cuatro cilindros en línea. Foto: IG

Debajo del capó equipa un motor naftero C-Type de 1.108 cm³, con cuatro cilindros en línea, capaz de desarrollar 45 CV de potencia y 85 Nm de torque.

La mecánica se completa con una caja manual de cuatro velocidades y tracción delantera. Sus prestaciones eran modestas incluso para la época: alcanzaba una velocidad máxima de 137 km/h y necesitaba 21,4 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h.

Aunque estaba lejos de ser un deportivo, el Renault 5 se destacó por su bajo consumo, simplicidad mecánica y costos de mantenimiento reducidos, cualidades que ayudaron a convertirlo en uno de los modelos más exitosos de la industria automotriz francesa.