Un sol radiante ilumina el barrio La Bajada, en la zona sur de Rosario, donde vivió y se crio Lionel Messi. En la casa de la calle Lavalleja, que conserva la familia del mejor futbolista de todos los tiempos y donde todavía vive su hermano Matías, se pueden ver murales y pintadas en homenaje al crack. Es una atracción turística que la gente, los futboleros y los que no lo son tanto, visitan con asombro. Sin embargo, quienes pasaron por allí lo hicieron en silencio o hablando en un tono muy bajo y con la cabeza gacha. Murió Jorge Messi. Es el día más triste en la vida de este ídolo nacional y mundial. Y aquí todos sienten esa pérdida como propia.
En Rosario ya está Leo, que viajó desde Estados Unidos en un vuelo privado y arríbó al país a las 20:44 horas, junto a su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos. Tras bajar de la aeronave se subieron a una camioneta para ir al cementerio El Prado, donde toda la familia despedirá a Jorge, en una ceremonia íntima. Pero al padre del mejor del mundo lo lloran también en La Bajada.
AHORA | Lionel Messi ya aterrizó en Rosario y se dirige a la ceremonia de despedida de su papá Jorge pic.twitter.com/zukHZwmQ6Z
— TN - Todo Noticias (@todonoticias) August 9, 2026
Es un barrio humilde donde nació la leyenda de los Messi, con casas bajas y calles angostas. En esta ocasión ve pasar a mucha más gente de la que es habitual y por sus calles circulan autos que, evidentemente, no son de la zona. Se acerca una madre con su hija adolescente. Junta con fuerza los labios y cierra los ojos cuando llega a la casa más famosa del barrio. “Vivo acá a cinco cuadras, pero no podía no venir. ¡Qué genio que era Jorge!”, suelta la señora sin mediar pregunta. La joven asiente con la cabeza y tiene los ojos vidriosos.
Cementerio privado El Prado en la ciudad de Pérez. Foto: Tomás Cuesta.
Cualquier persona a la que se le consulte, como Carlos —histórico kiosquero de la cuadra que muestra con orgullo fotos de Leo de niño—, destaca la importancia que tuvo Jorge en la carrera de Lionel. Junto a su esposa, Celia Cuccittini, tomó decisiones difíciles, asumió riesgos y administró conflictos para que su hijo pudiera concentrarse exclusivamente en jugar al fútbol. Fue padre, representante y escudo protector. Todos aquí, en Rosario, y en el mundo entero lo saben. Y sufren su muerte a los 68 años, luego de luchar contra una enfermedad.
La gente se acerca a la reja de entrada de la casa de los Messi y cuelga banderas con mensajes para el ídolo. “Leo, hoy no hay palabras que puedan aliviar tu dolor y quizás sientas un vacío imposible de explicar… Llorá, abrazá a tu familia, recordalo. Y algún día, cuando vuelvas a mirar una cancha, puedas sentir que una parte de él siempre va a estar acompañándote. Que descanses en paz, querido Jorge…”, dice el mensaje más profundo escrito sobre una bandera argentina. Imposible no emocionarse.
Un vecino de los Messi muestra una foto junto a la familia del 10. Foto: Tomás Cuesta.
Hay una pequeña camiseta de Newell’s, una estampita de Diego Armando Maradona de su etapa en Newell’s y banderas de Colombia y Perú. Y hasta el mensaje de un fanático hondureño. “Lio, Rosario y el mundo te aman. ¡Fuerza, capitán! Te amamos”, se lee en otra bandera argentina. Todos lo quieren abrazar. Siempre. Pero hoy más que nunca.
Messi llegó a Rosario sabiendo desde hace varias semanas que el estado de salud de su padre era irreversible. Por eso, esperaba más temprano que tarde este triste final, aunque sin querer que esa noticia llegara jamás. Y eligió atravesar esos días enfocado en el fútbol, esa pasión que compartieron padre e hijo durante décadas.
La casa natal de Lionel Messi, llena de ofrendas para la memoria de papá Jorge. Foto: Tomás Cuesta.
Lionel estuvo en cancha el miércoles en el debut de Inter Miami por la Leagues Cup y marcó un doblete en la victoria 4-2 de su equipo frente al Club Atlético San Luis. ¿Cómo hizo para jugar tan enfocado y hacerlo tan bien en medio de tanto dolor? ¿Cómo hizo, en este contexto, para aportar ocho goles y cuatro asistencias en un Mundial que terminó hace menos de un mes? El fútbol parece ser su mejor terapia. Se preparaba para salir a la cancha este mismo sábado ante Rayados de Monterrey, también por el certamen continental, hasta que recibió el llamado más doloroso de su vida. Y tomó sin vacilar un vuelo desde Miami.
Flores de la AFA para Messi en el cementerio. Foto: Tomás Cuesta.
Al llegar a Rosario, Messi esquivó a la prensa y a los fanáticos que querían darle un abrazo, hacerle sentir su apoyo o, al menos, mirarlo y decirle alguna palabra a la distancia. Ya está en el cementerio con los suyos. Sufre Messi y, junto a él, sufren Rosario, la Argentina y los millones de feligreses a quienes hizo felices con su fútbol.
Todavia no hay comentarios aprobados.